Especialistas de más de 30 hospitales se reúnen en Valencia para abordar los cuidados de los bebés prematuros

VALENCIA, 01 (EUROPA PRESS) Especialistas de más de 30 hospitales se reúnen desde hoy en Valencia para abordar los cuidados de los bebés prematuros, según informaron fuentes de la organización en un comunicado. Mediante el grupo de trabajo de los cuidados centrados en el desarrollo y en la familia de la Comunitat Valenciana, Murcia, Cuenca y Teruel, médicos y enfermeras trabajan por un mejor cuidado de los recién nacidos prematuros, dentro de una iniciativa enmarcada dentro de las actividades del Proyecto Hera, que trabaja con el colectivo neonatal en toda España. Uno de los grupos de profesionales pioneros en esta tarea es el formado por el doctor Vicente Roqués, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital de La Fe de Valencia, centro que forma parte del proyecto Hera. Por segundo año consecutivo, el grupo de trabajo de los cuidados centrados en el desarrollo celebra una reunión multidisciplinar en Valencia para actualizar los aspectos que preocupan a los profesionales en el abordaje del bebé prematuro, con el objetivo de aplicar los cuidados en todos los hospitales de las comunidades integrantes del grupo. Una de las metas que plantea el grupo de trabajo es la de establecer un consenso de actuación entre todos los profesionales, para que estas medidas que ya se aplican en algunos centros llegue a todos los hospitales. Para ello, el grupo de trabajo puso en marcha unos protocolos unificados sobre el dolor en el recién nacido prematuro, la manipulación mínima del bebé, así como una serie de recomendaciones para la modificación del ambiente en la Unidad Neonatal, específicamente sobre la luz y el ruido. Estas recomendaciones están encaminadas a establecer medidas sobre los niveles de ruidos que son aceptables en los hospitales. "Existen recomendaciones por diversas organizaciones sobre estos niveles, que vienen a confirmar que la reducción de ruidos dentro de la Unidad es muy importante, debiendo conseguir eliminar o reducir la mayor cantidad de fuentes de ruido de fondo", indicó el doctor Roqués, que destacó que está demostrado que los ruidos "excesivos" o los "fuertes y agudos pueden dañar las estructuras auditivas de los recién nacidos, en especial de los prematuros y afectar sus biorritmos". El protocolo del dolor desarrollado por el grupo de trabajo establece una valoración del dolor en el recién nacido y se plantea, entre otros, su reducción en los cuidados de rutina, los métodos no farmacológicos como prevención del dolor en procedimientos menores, la analgesia tópica, analgesia por infiltración local, analgesia farmacológica o la sedación. Por su parte, el protocolo de manipulación --que hace referencia a normas de asepsia o cambios posturales-- establece unas normas de manipulación "mínima" que deben aplicarse al menos durante la primera semana de vida y que después deberán "individualizarse" según el estado del niño. Además, el grupo de trabajo plantea una serie de objetivos adaptados a cada centro hospitalario en concreto, para mejorar los cuidados centrados en el desarrollo con un seguimiento periódico. Igualmente se está trabajando en la actualidad sobre aspectos del cuidado como la manipulación mínima y el control ambiental.