General Growth Properties protagoniza la mayor quiebra inmobiliaria de la historia en EEUU

CHICAGO (ESTADOS UNIDOS), 16 (EUROPA PRESS)

El grupo estadounidense propietario de centros de comerciales General Growth Properties (GGP) ha presentado una solicitud ante un tribunal de Nueva York para acogerse a la protección del capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EEUU al no lograr un acuerdo con sus acreedores para reestructurar su deuda, que supera los 27.000 millones de dólares (20.520 millones de euros), convirtiéndose en la mayor quiebra inmobiliaria de la historia de EEUU.

GGP es el segundo mayor propietario de centros comerciales de EEUU con 200 establecimientos repartidos en 44 estados de EEUU, que acogen a más de 24.000 locales comerciales. Sin embargo, mientras sus activos alcanzaban una valoración de 29.500 millones de dólares (22.450 millones de euros), su endeudamiento suma 27.300 millones de dólares (20.775 millones de euros).

La compañía precisó que la decisión de acogerse a la protección de la Ley de Quiebras se tomó tras fracasar las negociaciones que durante meses ha mantenido con sus acreedores para establecer una solución a largo plazo que permitiera reestructurar la deuda del grupo.

"Aunque hemos trabajado sin descanso en los últimos meses para afrontar los vencimientos de deuda, el colapso de los mercados de crédito ha hecho imposible que lograramos refinanciarnos fuera del capítulo 11", dijo el consejero delegado de GGP, Adam Metz.

La compañía indicó que ha obtenido un compromiso de financiación por importe de 375 millones de dólares (285 millones de euros) del 'hedge fund' Pershing Square Capital Management, que controla un 25% del capital social de GGP.

Asimismo, el grupo informó en su solicitud de que entre los mayores acreedores de la compañía se sitúan la filial de Commerzbank EuroHypo, con una deuda de 2.600 millones de dólares, Wilmington Trust y Bank of New York Mellon, así como varias cadenas de tiendas como Sephora, Guess y Macys.

Las acciones de GGP cerraron la sesión de ayer en Wall Street con un descenso del 1%, hasta 1,05 dólares, lo que representa una caída del 97% en un año.