Aragón registró 280 casos de tuberculosis en 2008, un tercio de inmigrantes

  • Zaragoza, 23 mar (EFE).- Aragón registró el año pasado 280 casos de tuberculosis, un tercio de ellos de inmigrantes, ya que las adversas condiciones de vida, como un nivel socioeconómico bajo y el hacinamiento, suponen un mayor riesgo de infección y reinfección.

Aragón registró 280 casos de tuberculosis en 2008, un tercio de inmigrantes

Aragón registró 280 casos de tuberculosis en 2008, un tercio de inmigrantes

Zaragoza, 23 mar (EFE).- Aragón registró el año pasado 280 casos de tuberculosis, un tercio de ellos de inmigrantes, ya que las adversas condiciones de vida, como un nivel socioeconómico bajo y el hacinamiento, suponen un mayor riesgo de infección y reinfección.

Esos son algunos de los datos de los que hoy han informado en rueda de prensa, con motivo de la conmemoración mañana del Día Mundial de la Tuberculosis, el director general de Salud Pública, Francisco Javier Falo, el Jefe de Servicio de Vigilancia en Salud Pública, Juan Pablo Alonso, y el jefe del servicio de Neumología del Hospital Universitario Miguel Servet, Salvador Bello.

En Aragón, la única comunidad autónoma en la que se tipan microbiológicamente todas las cepas que se aislan, lo que supone que se mide mejor y no que haya más casos frente a otras comunidades, la declaración es individualizada desde 1989 y el año pasado se registraron 280 casos, la mayor parte en Zaragoza (218), seguida de Huesca (45) y Teruel (17), ha indicado Alonso.

Según la evolución entre 1989 y 2009, en Aragón la enfermedad afecta más a los hombres de entre 25 y 39 años y fue necesaria la hospitalización para el 85 por ciento de los enfermos.

Pero el panorama de la enfermedad en la Comunidad, ha explicado Alonso, ha cambiado en los últimos años, ya que actualmente un tercio de los casos que se registran son de inmigrantes porque se trata de una de las enfermedades "claramente sociales", relacionada con las malas condiciones de vida.

Ha recalcado que la tuberculosis sigue siendo un problema de salud pública por las dificultades en el diagnóstico precoz, la aparición de resistencias (que en Aragón no son un problema), la dificultad en el cumplimiento de los tratamientos y la quimioprofilaxis, ya que son muy prolongados, y las condiciones de vida de la población inmigrante.

Alonso ha comentado que la vacuna contra la tuberculosis, BCG, no se utiliza ni en Aragón ni en España porque no tiene gran efectividad, pero ha lanzado un mensaje de optimismo ante las investigaciones sobre una nueva vacuna que lidera un grupo de genética de micobacterias de la Universidad de Zaragoza, que por ahora está en pruebas y "promete mucho".

El diagnóstico precoz y su notificación, el control del enfermo, el seguimiento de un tratamiento correcto y el estudio de los contactos de los afectados son las claves de la enfermedad, ha recalcado Alonso.

En ese sentido, Bello ha precisado que cuando se diagnostica la enfermedad se hace un estudio a quienes forman parte del entorno del enfermo (contacto intimo, y de mayor riesgo de contagio, con quienes pasa más de seis horas al día; frecuente, de menos de seis horas, y esporádico, o no diario)

Bello ha matizado que se trata de una enfermedad, que se trasmite por vía aérea, relativamente poco contagiosa porque es necesario una convivencia mantenida, aunque ha reconocido que puede darse en contactos esporádicos, pero "son raros", y ha hecho hincapié en que sólo desarrollan la tuberculosis el 10 por ciento de las personas infectadas.

Además, ha destacado que las pautas para prevenir un contagio pasan por aislar al enfermo durante las dos o tres primeras semanas, ventilar su habitación (si se hace dos veces al día se eliminan el 90% de las partículas contagiosas y si se hace seis veces el 99%) y utilizar mascarilla en el caso de que sea necesario el contacto, al tiempo que ha subrayado que la enfermedad no se contagia por el uso de vasos, platos o cubiertos.

El jefe del servicio de Neumología del Hospital Miguel Servet ha comentado también que son más propensos a desarrollar la enfermedad quienes han sido infectados recientemente, los afectados por VIH, las personas inmunodeprimidas y los niños menores de 5 años, pero ha insistido en que es una enfermedad que se cura fácilmente, casi en el 100 por ciento de los casos, con medicamentos muy efectivos pero que requiere un tratamiento prolongado para evitar rebrotes.

En España se producen 7.000 casos al año con una escasa letalidad, inferior al 1 por ciento, más frecuente entre hombres (el 70 por ciento de los casos) de entre 25 y 39 años, el 50% aparecen en agrupamientos y disminuye la relación con el VIH, cifrado en torno al 20 por ciento.

En el mundo, se calcula que se producen entre ocho y diez millones de casos nuevos al año, el 80 por ciento concentrados en 22 países, que casi 2.000 millones albergan el bacilo que causa la enfermedad (un tercio de la población mundial) y que mueren anualmente 1,6 millones de personas, 4.500 al día.