La educación ya funciona como vacuna del sida en el Africa subsahariana

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MADRID, 23 (EUROPA PRESS) El incremento de la escolarización en el Africa subsahariana está siendo por fin capaz de reducir las infecciones por VIH entre los adultos jóvenes, de acuerdo con sociólogos, que apuntan a un cambio en una tendencia de las últimas décadas donde la educación era considerada como un factor de riesgo de sida. Mientras la educación en general tiene un impacto positivo en la salud pública global, cuando se habla de VIH y sida en el Africa subsahariana, la educación ha tenido un efecto completamente opuesto. Durante las fases iniciales de la pandemia en la región, la enfermedad pasó inadvertida en medio del ataque de otras infecciones. Cuando los científicos se fijaron en el sida, encontraron que a menudo hombres con un nivel educativo elevado contraían la enfermedad. "Antes de los 90, en las empobrecidas regiones del Africa subsahariana, incluso una modesta educación favorecía que los hombres obtuvieran altos ingresos, más tiempo libre, y en algunos casos, mayor acceso a la prostitución", explicó David Baker, sociólogo en la Universidad de Penn State y principal autor del estudio. La información sobre sida y su prevención no llegó hasta años después, y en estos países esta pandemia era vista como una dolencia propia de homosexuales y zonas urbanas. Sin embargo, entre la gente más joven, la educación está emergiendo ya como un factor preventivo contra nuevas infecciones, tal y como considera este estudio, publicado en el último número de la revista Prospects de la UNESCO. En concreto, los investigadores analizaron datos de informes previos en 11 países de la región entre 2003 y 2005. Se observaron específicamente casos de hombres de 15 a 24 años, de 25 a 34 y mayores de 35. Se estudió si estaban infectados y se les entrevistó sobre su nivel educativo y social. Los investigadores concluyeron que los niveles educativos no tuvieron efectos en las infecciones por VIH en el grupo de mayor edad, el que alcanzó su madurez sexual en los años ochenta, pero que en los grupos inferiores ese nivel educativo sí ha funcionado como una vacuna social y no ya como un factor de riesgo.