Economía/Macro.- Méndez se opone a una reforma laboral y pide a la banca y a los empresarios "que arrimen el hombro"

MADRID, 11 (EUROPA PRESS) El secretario general de UGT, Cándido Méndez, se opuso hoy a que se acometa una reforma laboral para luchar contra la crisis y ganar en flexibilidad, como propuso ayer algún Grupo Parlamentario, entre ellos el PP, en el debate sobre la situación económica que generó la comparecencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ante el Pleno del Congreso. Méndez, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, subrayó que "no tienen razón" quienes reclaman una reforma laboral en la actual coyuntura económica, pues la causa de que se esté destruyendo empleo no está en las normas laborales vigentes, "ya demasiado flexibles", sino en la estructura productiva española, que genera un empleo de poco valor añadido que "crece como la espuma" en épocas de bonanza y "se diluye como un azucarillo" en tiempos de crisis, denunció. El dirigente sindical manifestó que las palabras de Zapatero ayer en el Congreso reflejan "lamentablemente" lo que va ocurrir en los próximos meses, esto es, que el desempleo siga aumentando, como consecuencia de una crisis económica que se va a prolongar "más allá de 2009". Méndez negó que los sindicatos se hayan comprometido con Zapatero a "sujetar la calle", y explicó que su compromiso con el Ejecutivo es el de trabajar en el diálogo social, también junto a los empresarios, para buscar soluciones a la crisis. "Estamos intentando con firmeza y coraje, pero también con perspectiva, aportar alternativas", dijo el secretario general de UGT, que precisó que en el diálogo social se están analizando iniciativas para garantizar y elevar la protección por desempleo en algunos ámbitos, incentivar la contratación, e inyectar liquidez. Estas medidas, añadió, se irán concretando a lo largo de las próximas dos semanas. "ARRIMAR EL HOMBRO". Para el líder sindical, más que una reedición de los famosos Pactos de la Moncloa, lo que se debe hacer es aprovechar las instituciones democráticas y convocar una gran conferencia de empleo e industria en la que participen el Gobierno y las comunidades autónomas, con dos objetivos: frenar la destrucción de empleo y avanzar en el cambio del modelo productivo. En opinión de Méndez, "todo el mundo" debe ayudar a luchar contra la crisis porque hay una "falta escalofriante de simetría a la hora de arrimar el hombro". Se refirió, en concreto, a las entidades financieras, a las que reprochó que no estén colaborando en la apertura del crédito, y a los empresarios, a quienes criticó que algunas de las propuestas que están realizando "no sean las mejores" para combatir la crisis.