IU aboga por consorcios públicos europeos en sectores claves como la energía

  • Madrid, 18 abr (EFE).- IU aboga en su programa electoral por una reestructuración de la UE para superar la crisis y el descrédito que sufren sus instituciones, y propone la intervención de los Estados en la banca o empresas de sectores clave, como el energético, creando consorcios públicos europeos que garanticen estos servicios.

IU aboga por consorcios públicos europeos en sectores claves como la energía

IU aboga por consorcios públicos europeos en sectores claves como la energía

Madrid, 18 abr (EFE).- IU aboga en su programa electoral por una reestructuración de la UE para superar la crisis y el descrédito que sufren sus instituciones, y propone la intervención de los Estados en la banca o empresas de sectores clave, como el energético, creando consorcios públicos europeos que garanticen estos servicios.

Así lo recoge el borrador del programa electoral que, a lo largo de la tarde de hoy, se debatirá durante el Encuentro Programático para las Elecciones Europeas que celebra la formación.

Willy Meyer, cabeza de lista de IU a los comicios, ha explicado en rueda de prensa las líneas generales del programa, que pretende ser una alternativa al "programa común oculto" que presentan PSOE y PP, entre los que no encuentra diferencias.

El borrador señala que las elecciones son una oportunidad para construir una nueva UE y salir de la crisis tras constatarse el "fracaso de la globalización neoliberal" -amparada en España tanto por el PP como por el PSOE-.

Y ante la "falta de democracia y la desarticulación del Estado del Bienestar", IU propugna una Europa democrática y social, donde la economía esté al servicio de las personas y no al contrario.

Una de las recetas que propone esta formación para conseguirlo es que Estado e instituciones intervengan en la economía, haciendo posible la convivencia de una banca pública con otras entidades privadas, y volviendo a nacionalizar empresas que fueron públicas, sobre todo de sectores como el energético o los transportes.

Bajo el punto de vista de Meyer, la Unión Europea no culminará nunca su construcción si no modifica su actual modelo económico.

Pero para eso no es suficiente con que cada Estado intervenga en su propia economía y garantice servicios como el transporte, el gas, la electricidad, correos o el agua, sino que deben crearse consorcios públicos, incluso para la industria del automóvil.

También, ha añadido el candidato, debe darse capacidad al Banco Central Europeo para que fije el precio del dinero y no sea un mero "satélite" a merced de lo que dicte el mercado, y pide reformar los estatutos de esta institución para someterla al control público y democrático.

IU advierte de que ante la crisis global la respuesta ciudadana no puede ser ni la resignación ni la abstención en los comicios, puesto que en su mano está votar por la continuidad de la política neoliberal "que ahonda la crisis" o apostar por un modelo de desarrollo sostenible y de justicia social.

Como ejemplo de medidas frente a la crisis, IU propone en su programa que el actual Pacto de estabilidad sea reemplazado por un Pacto de Solidaridad que se centre en el crecimiento, el pleno empleo y la protección social y ambiental.

IU demanda que el salario mínimo sea al menos el 60 por ciento del salario medio neto de cada país, y que se adopten Directivas que generen estabilidad y calidad del trabajo.

"Necesitamos tasar las transacciones financieras y abolir los paraísos fiscales, y es necesario introducir impuestos en el capital especulativo", agrega el programa, que también defiende el rechazo de la directiva que pretende ampliar la jornada laboral hasta las 65 horas semanales, y garantizar un ingreso mínimo a desempleados y pensionistas ligado al salario mínimo y ajustado a las subidas del IPC.

El texto no olvida la petición de leyes de igualdad, contra la violencia de género, a favor de la conciliación y la garantía de pensiones suficientes para los mayores, cuya jubilación pide que sea obligatoriamente a los 60 años.

Respecto a la educación universitaria, apuesta por "revertir los procesos de privatización, insolidaridad y subordinación al mercado amparados en el Proceso de Bolonia", y el impulso de becas-salario para universalizar los estudios superiores.

Sobre la propia estructura comunitaria, aboga por un "verdadero proceso constituyente" que atienda a lo que demandan los ciudadanos, y pide que no se avance en la militarización de la Unión, haciendo desaparecer las bases de la OTAN en territorio comunitario.