Miles de personas toman el centro de la capital para reclamar un acuerdo educativo "de calidad" en el momento de crisis

MADRID, 25 (EUROPA PRESS) Miles de personas, unas 25.000 según los organizadores, tomaron esta tarde el centro de la capital, entre la plaza de la Villa y la Puerta del Sol, para reclamar un acuerdo educativo de "calidad" en el momento actual de crisis, donde la educación, según los profesionales, es un elemento fundamental para salir adelante. Convocada por los sindicatos más representativos del sector, entre ellos, CC.OO. y UGT, la manifestación es el colofón a la jornada de huelga en la enseñanza pública no universitaria celebrada hoy en los centros educativos de la región, y que según sus convocantes, ha tenido un seguimiento "masivo" aunque no quieren guerra de cifras. Con carteles como 'Padres y alumnos con los profes' o 'La Educación Infantil la están matando', los manifestantes se concentraron alrededor de las 18.00 horas a lo largo de toda la calle Mayor, siendo tal la cantidad de gente que la cabecera de la marcha tuvo bastantes problemas a la hora de salir. Entre los asistentes, además de los profesores de diferentes centros que con padres y estudiantes cantaban y reivindicaban sus peticiones con pitos, panderetas y pancartas, estaban los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Javier López y José Ricardo Martínez respectivamente. Por su parte, Javier López, aseguró a Europa Press que la presencia del elevado número de gente en la manifestación pone de relieve "que hay un malestar evidente entre los profesionales con las políticas que está llevando a cabo la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en materia educativa". A su juicio, sus actuaciones están dirigidas a apoyar, en detrimento de la pública, la enseñanza privada, y separar entre la educación "para ricos y para pobres en un momento de crisis económica y social, como la que se está viviendo". "Es evidente que el reforzamiento de lo público y de los servicios es un instrumento fundamental para combatir y salir de la crisis", apostilló. Por ello, consideró que Esperanza Aguirre debería tomar "buena nota" porque lo que quieren los sindicatos es que el Gobierno regional se siente a negociar con las organizaciones representativas, y "que cese el abandono al que les tiene sometidas". "Es necesaria una apuesta decidida y que volvamos a sentarnos a negociar un acuerdo educativo como el que en 2005 firmamos con Aguirre y que luego fue tirado por la borda", añadió. CONSIDERACIÓN DE LA PÚBLICA En la misma dirección se mostró el secretario general de UGT Madrid, José Ricardo Martínez, que explicó a Europa Press que el objetivo de las movilizaciones es que el Gobierno sea "consciente" de que la Educación Pública "siempre es importante y ha de ser considerada". "En un momento de crisis como en el que estamos, todo el mundo con sensatez sabe que la educación es vital para salir de la crisis", continuó el secretario sindical, que aseguró que todas las organizaciones internacionales y los gobiernos europeos están apostando por la formación, el desarrollo y la innovación "para construir a partir de ahí un nuevo modelo productivo porque el de ahora ha fracasado". Por ello, señaló que "no es aceptable" que se relancen "presuntos discursos ideológicos para hablar de la privada, con la que también hay que convivir pero de otra manera". Concluyó criticando que la actual consejera de Educación, Lucía Figar, es "virtual", ya que ha decidido "no dedicarse a la Educación". "Que se siente a negociar para definir un mejor futuro para Madrid", sentenció. Entre los manifestantes estaban las Federaciones Regionales de Enseñanza de ambos sindicatos, además de los portavoces de CSIF, STEM y CSIT. Del panorama político no faltaron las portavoces del PSOE e IU en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, e Inés Sabanés, respectivamente; el portavoz socialista municipal, David Lucas, y su compañero de filas en el Ayuntamiento, Pedro Zerolo. A esta manifestación, se le suma la concentración de esta mañana en la que unas 600 personas cortaron la calle Alcalá, a la altura de la Consejería de Educación, y otro centenar de profesionales de las escuelas infantiles colapsaron el registro de la Consejería entregando uno a uno cartas dirigidas a la consejera Figar.