Multas por poner uniforme a empleadas domésticas van de 58 a 2.300 dólares en Perú

  • Lima, 6 abr (EFE).- Las multas por obligar a las empleadas domésticas a usar uniforme dentro de la casa donde trabajan o en la calle fluctuarán entre 58 y 2.300 dólares, según declaraciones del ministro de Trabajo de Perú, Jorge Villasante, publicadas hoy.

Multas por poner uniforme a empleadas domésticas van de 58 a 2.300 dólares en Perú

Multas por poner uniforme a empleadas domésticas van de 58 a 2.300 dólares en Perú

Lima, 6 abr (EFE).- Las multas por obligar a las empleadas domésticas a usar uniforme dentro de la casa donde trabajan o en la calle fluctuarán entre 58 y 2.300 dólares, según declaraciones del ministro de Trabajo de Perú, Jorge Villasante, publicadas hoy.

El pasado 30 de marzo, el gobierno peruano aprobó una ley contra la discriminación de las empleadas del hogar que prohíbe obligarlas a "usar uniformes, mandiles, delantales o cualquier otra vestimenta identificatoria en espacios públicos".

Los empleadores que obliguen a usar el uniforme a sus trabajadoras domésticas recibirán un requerimiento del ministerio exhortándoles a rectificar su conducta, indicó Villasante en declaraciones citadas por el diario oficial El Peruano.

Pero si este comportamiento persiste, la sanción ascenderá a un cinco por ciento de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT), lo que equivale a 175 soles o 58 dólares, precisó la autoridad.

En el caso de que el empleador acumule multas y que cuente con varias empleadas domésticas en casa, la sanción podría incrementarse hasta los 7.000 soles (unos 2.300 dólares).

"Se ha estigmatizado mucho a la trabajadora del hogar. Algunos creen que obligarlas a usar uniforme es como un signo de estatus. No puede ser. No se puede exhibir así a las personas", dijo Villasante.

El ministro explicó que los inspectores laborales harán visitas sorpresa en varios distritos para verificar el cumplimiento de las normas.

Villasante agregó que, por lo general, los uniformes usados por las trabajadoras del hogar son de un material tan delgado y transparente que exponen a las mujeres a hostigamiento sexual.

En Perú, las empleadas del hogar proceden generalmente de familias de escasos recursos de la sierra peruana, y son puestas a servir en las ciudades como una posibilidad de promoción social, aunque suelen carecer de los derechos básicos de los demás trabajadores.