Un sindicalista europeo compara a los directivos con drogadictos en busca de "un chute"

  • Santa Cruz de Tenerife, 2 abr (EFE).- El secretario general de la Federación Europea de Sindicatos de la Alimentación, la Agricultura y el Turismo, Harald Wiederhofer, comparó hoy a muchos directivos empresariales "con drogadictos" que en vez de luchar por una estrategia "sensata", se pelean "por un nuevo chute".

Un sindicalista europeo compara a los directivos con drogadictos en busca de "un chute"

Un sindicalista europeo compara a los directivos con drogadictos en busca de "un chute"

Santa Cruz de Tenerife, 2 abr (EFE).- El secretario general de la Federación Europea de Sindicatos de la Alimentación, la Agricultura y el Turismo, Harald Wiederhofer, comparó hoy a muchos directivos empresariales "con drogadictos" que en vez de luchar por una estrategia "sensata", se pelean "por un nuevo chute".

Así lo manifestó Wiederhofer durante su intervención en la inauguración del tercer congreso de la Federación Agroalimentaria del sindicato CCOO, que se celebra en el Auditorio de Tenerife, y donde criticó "la falta de voluntad política" para afrontar "los grandes retos" económicos sin volver "al capitalismo de casino".

Wiederhofer aseguró que la crisis pone "claramente de relieve" lo que significa la globalización, pues los problemas financieros "y la irresponsable gestión" de algunos grandes bancos en Estados Unidos ponen en peligro "no sólo al sector financiero, sino a toda la economía mundial".

A su juicio, la conducta de las grandes empresas está traspasando "el límite de lo que es aceptable" para los trabajadores y la sociedad, de modo que se recompensan los fracasos empresariales con opciones de compra de acciones "y con magníficas gratificaciones" por fin de servicio.

"Es totalmente inaceptable que la dirección de las grandes empresas se comporte como si todo lo que no es ilegal fuera completamente legítimo, y también lo es que las cotizaciones de las empresas se disparen en la Bolsa cuando se anuncian recortes masivos de plantilla", denunció el sindicalista.

Reprochó el que sólo se tenga en cuenta "el logro de beneficios desorbitados", lo que en su opinión equivale "pura y simplemente a sacar tajada del negocio".

Para Harald Wiederhofer, 2009 puede ser el peor año para el crecimiento económico y el empleo en Europa después de la Segunda Guerra Mundial y por ello, continuó, hay que exhortar a todos los gobiernos europeos, empresas e instituciones "a que se esfuercen al máximo para impulsar la inversión", lo que debe ser "la prioridad fundamental".

Reconoció que la crisis demanda "una respuesta mundial" y apuntó que en lo que se refiere a la alimentación y la agricultura, la globalización ha provocado durante años que los precios bajasen, de lo que se han beneficiado los consumidores "sin importarles los salarios de hambre" que se pagan en muchos países.

Sin embargo, auguró que los precios volverán a subir tan pronto como la economía haya superado la crisis porque los alimentos "o más bien su falta" son objeto de una especulación "de dimensiones increíbles".

Pero a la vez que los beneficios aumentan, también lo hacen el hambre y la pobreza, alertó Wiederhofer, quien dijo que la especulación se concentra "en las cosechas que todavía no se han sembrado".

Sólo el hecho de llenar de combustible un todoterreno supone consumir el volumen de 200 kilogramos de cereales, una cantidad suficiente para alimentar una persona durante un año, afirmó, por lo que mientras los países industrializados llenan sus depósitos con bioetanol, aumenta el hambre en el Tercer Mundo.

Añadió también Wiederhofer que el movimiento sindical europeo "se encuentra en actitud ofensiva" para lograr un nuevo acuerdo social en Europa que incluya un programa de recuperación económica con mejores empleos, incrementar las retribuciones y las pensiones, revocar las resoluciones judiciales que favorecen la libertad de mercado frente a los convenios colectivos y reglamentar efectivamente los mercados financieros.