El puerto de Venecia se propone utilizar las algas para obtener energía

  • Roma, 26 mar (EFE).- Un proyecto del puerto de Venecia pretende utilizar las algas que crecen en la laguna de esta ciudad para producir energía eléctrica, que podría llegar a representar hasta la mitad de la que consume el centro histórico veneciano.

El puerto de Venecia se propone utilizar las algas para obtener energía

El puerto de Venecia se propone utilizar las algas para obtener energía

Roma, 26 mar (EFE).- Un proyecto del puerto de Venecia pretende utilizar las algas que crecen en la laguna de esta ciudad para producir energía eléctrica, que podría llegar a representar hasta la mitad de la que consume el centro histórico veneciano.

Según publica hoy el diario "La Repubblica", se trata de un concepto patentado por la compañía norteamericana Solena Group y que en Italia está siendo desarrollado por la sociedad Enalg (que posee el 49% del proyecto) y por el puerto de Venecia (51%).

El objetivo es convertir la proliferación de algas en el mar Adriático, que durante décadas se ha visto como una plaga causante de malos olores, en un recurso natural rentable.

Las autoridades portuarias prevén que la central, que no producirá emisiones, sea construida en el complejo de Porto Marghera, una zona industrial a unos 20 kilómetros de Venecia.

Los 40 megavatios de electricidad que generará, iguales al consumo de la mitad del centro histórico veneciano, darán solución al mayor problema ambiental de la ciudad: los cruceros que atracan en la laguna de Venecia.

Cuando se ponga en marcha el proyecto, las naves deberán mantener los motores apagados mientras se encuentren detenidas y usar solamente la energía limpia derivada de las algas.

Las 120.000 toneladas anuales de microalgas, que servirán como materia prima para esta central, serán cultivadas en cilindros de plástico con agua y anhídrido carbónico, y después se las desecará.

Una vez secas, se introducirán en una centrifugadora y se les aplicará un calor superior a los 4.000 grados, lo que provocará una disociación de las moléculas de la biomasa, de forma que se obtenga el gas necesario para accionar una turbina.

Los residuos gaseosos de la combustión se reutilizarán en los cilindros para el cultivo de algas, como nutrientes, y el sílice natural que también surgirá del proceso se empleará en la construcción y en la industria, de manera que la producción de la planta será totalmente limpia.

Además, se tendrá la precaución de que las algas sean locales, para que no exista riesgo de desequilibrio ecológico en caso de que, por un error, se viertan en mar abierto.

Los técnicos de la autoridad portuaria aseguran que sólo se necesitan dos años para construir la planta, pero el proyecto todavía está en su primera fase, ya que aún no dispone de la autorización municipal.