Uno de cada cuatro drogodependientes encuentra trabajo mientras recibe tratamiento de desintoxicación, según expertos

Las mujeres adictas a una droga están "peor vistas" que los hombres, por lo que tienen más dificultades para reinsertarse laboralmente

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

Una de cada cuatro personas drogodependientes encuentran trabajo mientras están en tratamiento de desintoxicación, aunque el porcentaje varía por sexos ya que las mujeres en esta situación tienen más dificultades de reinsertarse en el mundo laboral al estar "peor vistas" que los hombres, según datos de la Fundación Atenea Grupo Cid presentados hoy en la sede de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

Según datos de la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, actualmente hay en España más de 55.000 personas en tratamiento de desintoxicación, de los que esta fundación --dedicada al estudio y la intervención en las diferentes formas de exclusión social-- atendió en 2008 a 1.863 drogodependientes. De estos, 488 (un 26 por ciento) consiguieron un trabajo en este periodo aunque, según explicó Miguel Pérez Lozano, director de esta entidad, "la reinserción laboral es mas baja porque muchos de estos empleos eran temporales y con condiciones precarias".

Un alto porcentaje de estos drogodependientes en tratamiento son afectados por la "epidemia de la heroína" que sufrió España hace unas décadas, afirmó la delegada del Gobierno en este ámbito, Carmen Moya, aunque en los últimos años han aumentado las demandas de tratamiento por cocaína.

Además, y a pesar que sólo un 16 por ciento de los drogodependientes en tratamiento son mujeres, éstas tienen más dificultades que los hombres en encontrar trabajo, fundamentalmente porque "a la condición previa de ex-drogadicto hay que añadir la limitación que supone ser mujer en una sociedad que sigue siendo machista", explicó Violeta Castaño, miembro de Fundación Atenea Grupo Cid y coordinadora de un estudio realizado para analizar estas desigualdades.

Las pacientes estudiadas tenían una media de edad de unos 40 años, un nivel de formación bajo aunque la mayoría contaban con el graduado escolar, un historial de consumo variado y, algunas de ellas, llevaban varios años en tratamiento. El tratamiento para personas dependientes de la cocaína, por ejemplo, suele durar entre 6 y 9 años.

ESTEREOTIPO DE "MALA MADRE"

El principal problema con que se encuentran estas mujeres son los estereotipos asociados a estas pacientes, que incide en una mayor culpabilización social --se les consideran "mala madre o "mala cuidadora"-- y que acaba afectando a la autopercepción negativa. Además, según Castaño, el mercado de trabajo "está muy sexualizado" y hay puestos en los que sólo se prefieren mujeres, como la limpieza, mientras que los puestos de responsabilidad "también están restringidos" a un sólo sexo.

Por ello, los expertos de esta fundación recomiendan, además de "un cambio de mentalidad" para reorganizar el mercado de trabajo, sensibilizar a los empresarios acerca de la necesidad de que estas personas tengan una posibilidad para volver a trabajar ya que, según añadió Pérez Lozano, "mejora su salud física y psicológica".

De hecho, recordó las bonificaciones que las empresas pueden recibir en su cuota de la Seguridad Social por la contratación de personas con riesgo de exclusión social, como los drogodependientes en proceso de rehabilitación, que va de 500 a 600 euros por año trabajado según el tipo y la vigencia del contrato.