Autorizan en Chile la vacuna contra la Anemia Infecciosa del Salmón

  • Santiago de Chile, 9 abr (EFE).- El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile otorgó al laboratorio chileno Centrovet el registro provisional para la vacuna contra la Anemia Infecciosa del Salmón (ISA), enfermedad que ha causado graves perjuicios a esa industria, informaron hoy fuentes oficiales.

Santiago de Chile, 9 abr (EFE).- El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile otorgó al laboratorio chileno Centrovet el registro provisional para la vacuna contra la Anemia Infecciosa del Salmón (ISA), enfermedad que ha causado graves perjuicios a esa industria, informaron hoy fuentes oficiales.

Se trata de la primera alternativa inmunológica desarrollada en el país que está disponible para combatir esa patología, que causó el año pasado pérdidas calculadas en unos 30 millones de dólares a esa industria.

La vacuna, indicaron las fuentes, será comercializada a partir del próximo junio y el laboratorio espera producir unos 60 millones de dosis durante este año.

Según fuentes del laboratorio Centrovet, la vacuna fue obtenida a a partir del virus presente en los cultivos de salmón de la sureña región de Los Lagos, en un proceso que duró dos años y demandó una inversión de seis millones de dólares.

Esta es una vacuna inyectable que ha sido desarrollada con técnicas de ingeniería genética, logrando la generación de "partes virales" en levaduras, con lo cual, dicen las fuentes, el riesgo de reproducir la enfermedad no existe.

"A través del desarrollo de esta vacuna, nuestra compañía farmacéutica quiere contribuir al desarrollo científico, y asimismo, hacer un aporte relevante al desarrollo de la acuicultura", declaró David Farcas, gerente general de Centrovet.

Destacó que la investigación contó con el respaldo de las autoridades sanitarias y que la vacuna ha sido probada con éxito y contribuirá a normalizar la actividad de la industria salmonera.

Según datos de finales de 2008, la Anemia Infecciosa del Salmón, que afecta únicamente a esos peces, afectó la producción de la industria, que podría tardar hasta 5 años en recuperar el nivel productivo del 2007, de unas 400.000 toneladas, que sitúan a Chile como el segundo productor mundial, después de Noruega.

La situación obligó al cierre de numerosos centros de cultivo, con el consiguiente aumento del desempleo en un sector en el que se desempeñan unas 50.000 personas en las regiones del sur de Chile.

Asimismo, obligó a las empresas a renegociar con los bancos deudas que, a finales del año pasado, totalizaban unos 1.600 millones de dólares, de acuerdo con fuentes financieras.