Cantabria se situó el pasado año entre las regiones con mayores índices de meningitis, legionela, varicela y hepatitis B

En 2008 se notificaron 66 casos de tuberculosis, 31 de sífilis, cuatro de paludismo y dos de brucelosis SANTANDER, 22 (EUROPA PRESS) Cantabria se situó el pasado año entre las comunidades españolas con mayor prevalencia de enfermedades como la meningitis, legionelosis, varicela y hepatitis B. Además, es junto a las regiones del Norte del País de las pocas en España en las que se notificaron casos de triquinosis. Así se constata en el informe provisional del Instituto de Salud Carlos III sobre las enfermedades de declaración obligatoria en España en 2008, que también refleja en Cantabria tasas superiores a la media en otras enfermedades como la gripe, la tos ferina o la fiebre tifoidea y paratifoidea. Según ese informe, consultado por Europa Press, el pasado año la tasa de legionelosis en Cantabria fue de 6,56 casos por cada 100.000 habitantes, mientras le media nacional fue de 2,76. Sólo en Baleares la incidencia fue mayor que en nuestra región, con 7,24 casos por 100.000. En total, la región notificó 37 casos de legionelosis en 2008. En cuanto a la enfermedad meningocócica (meningitis y sepsis meningocócica), la tasa cántabra fue de 3,9 casos por 100.000 personas, dos puntos por encima de la media nacional (1,69). La región se situó así como la tercera con mayor incidencia, por detrás de Ceuta (8,59) y Navarra (4,98). Además, en el caso de la meningitis tuberculosa la prevalencia se situó en 0,35, frente al 0,15 de media, y fue también la tercera más alta del país, en este caso por debajo de Melilla (1,48) y País Vasco (0,38). Cantabria también ocupó el tercer lugar en incidencia de la varicela, con 651,17 casos por cada 100.000 ciudadanos, mientras la media española es de 274,16. En este caso, las comunidades con más prevalencia son Asturias (660,6) y Murcia (657,09). Por lo que respecta a la hepatitis, la situación es diferente según los tipos. Así, mientras la hepatitis A tuvo en Cantabria una incidencia de 1,42 casos por 100.000, tres puntos por debajo de la media nacional (4,78), la hepatitis B se situó en una tasa de 5,68, tres puntos más que la media (2,25); y algo parecido ocurrió con otras hepatitis víricas, al registrarse una tasa de 4,44 casos por 100.000 en Cantabria frente a una media de 1,62. Un caso significativo es el de la triquinosis, de la que apenas hubo casos en España a lo largo de 2008 (51 en todo el país), pero se concentraron mayoritariamente en el Norte peninsular. En Cantabria la prevalencia fue de 0,18 casos por 100.000, en Navarra de 0,17, en Castilla y León de 0,12, en Asturias de 0,10 y en País Vasco de 1,9. LA GRIPE De todas maneras, la enfermedad de declaración obligatoria con mayor prevalencia es la gripe. En 2008 en Cantabria se registraron unos 2.516 casos por cada 100.000 personas, casi el doble que la media, ya que en España la incidencia fue de 1.366 casos por 100.000. Las comunidades con las tasas más altas fueron Canarias (con 4.384 enfermos por cada 100.000 personas), Navarra (4.169), Asturias (3.481), Galicia (2.986) y Extremadura (2.551). En total, el pasado año se notificaron en Cantabria 14.184 casos de gripe y en toda España fueron más de 610.700. En términos absolutos, las comunidades con más casos de gripe fueron Canarias (casi 88.400 casos), Galicia (más de 81.000), Comunidad Valenciana (53.731) y País Vasco (50.297). CASOS NOTIFICADOS Junto a los más de 14.000 casos de gripe, Cantabria notificó al Ministerio de Sanidad a lo largo de 2008 un total de 3.670 casos de varicela, 66 de tuberculosis respiratorio, 37 de legionelosis, 32 de hepatitis B, 31 de sífilis, 27 de parotiditis, 25 de otras hepatitis víricas, 24 de infección gonocócica y 22 de enfermedad meningocócica. Por debajo de diez notificaciones se quedaron la tos ferina (9 casos), hepatitis A (8), paludismo (4), brucelosis (2), meningitis tuberculosa (2), fiebre tifoidea y paratifoidea (1) y triquinosis (1). De acuerdo con los datos provisionales del Instituto de Salud Carlos III, el pasado año no hubo en la región notificaciones por disentería, sarampión, rubeola, lepra, tétanos, botulismo, rubeola congénita ni sífilis congénita, aunque sí se registraron algunos casos en otros puntos del país. Además, en el conjunto de España no hubo ninguna notificación de difteria, poliomielitis, rabia, cólera, fiebre amarilla, peste, tifus exantemático ni tétanos neonatal.