'Just Cause 3', una apuesta por la acción extrema y la libertad total


  • Explosiones, destrucción y muchísima acción es lo que ofrece 'Just Cause 3'. No es solo un sandbox en el que puedes destruirlo todo, sino una apuesta por el entretenimiento.

  • Los gráficos del vasto escenario flaquean, la presencia de 'bugs' y algún que otro cuelgue en los tiempos de carga son los detalles negativos de este título. 

¿Cómo describir 'Just Cause 3'? Empecemos por decir que es una inyección en vena de adrenalina pura y dura desde el inicio. Si la mayoría de juegos utilizan una introducción suave, aquí no cuentes con ello. Encontramos un completo 'pandemónium' de explosiones, saltos en caída libre y muchísimos tiroteos.

Rico Rodríguez y su inseparable gancho Rico Rodríguez y su inseparable gancho

Rico Rodríguez y su inseparable gancho

Inicio de la aventura

Empezamos volando por los cielos de Médici. 'Surfeamos' sobre una avioneta, como si de una película de acción se tratase, y con nuestro lanzacohetes atacamos puntos clave de la zona mientras evitamos ser abatidos.

A nuestro héroe Rico Rodríguez se le hace difícil mantener el equilibrio en la aeronave mientras hace esto. Pero lo hace. ¡Vaya si lo hace! Se lanza a la acción como un auténtico kamikaze. Al aterrizar sano y salvo (si puedes, claro) se encuentra con Mario, un viejo amigo que le ayuda en la primera toma de contacto con las fuerzas enemigas.

Volvemos para liberar nuestra ciudad natal del malvado dominio policial del dictador Sebastiano Di Ravello, a quien lo único que le preocupa es tener Médici bajo su control.

La historia nos fuerza a llevar a Mario hasta una base para ponerle a salvo. Después somos libres para hacer y deshacer a nuestro antojo. Llegamos a esta preciosa Médici, donde podemos explorar sus entornos y liberar ciudades, bases militares y puntos de guardia. Así conseguiremos hacer que La Rebelión (nuestro grupo de amigos) se expanda por la zona hasta acabar con Di Ravello.

Cabe mencionar que mientras liberas ciudades o fuertes de vigilancia, se desbloquean artilugios y medios de transporte que utilizamos contra las fuerzas enemigas. Se trata de varios 'gadgets' al estilo del agente 007: coches de lujo, tanques de guerra y armas de diferente calibre.

Pero, por encima de todo eso, 'Just Cause 3' logra generar adicción gracias a la gran libertad que otorga al jugador para hacer lo que le plazca, en medio de tiroteos y explosiones que te elevan la adrenalina al punto máximo.

Jugabilidad y sensaciones

Entre los artilugios que vamos a usar a lo largo del juego, destaca el famoso gancho de Rico. No solo sirve para hacernos llegar más rápido de un lugar a otro, por cualquier terreno, sino que también de doble anclaje para enganchar objetos y hacerlos chocar entre sí. Con imaginación y un poco de destreza, el doble anclaje te ofrece múltiples posibilidades, desde desencajar una puerta hasta derribar un helicóptero.

Rico dispone, además, de una especie de alas con las que puede planear. La combinación de alas desplegables y del gancho maravilla sustituye, con un poco de práctica, cualquier medio de transporte.

Cuando me refiero a la sensación de libertad que proporciona 'Just Cause 3', pretendo destacar la enorme versatilidad del juego. Sus límites están en ciertas zonas del mapa que son inexpugnables a menos que seas un auténtico depredador y domines las armas con destreza. Te vendrá encima todo un ejército armado hasta los dientes con ametralladoras pesadas, helicópteros y hasta tanques. Si intentas escabullirte volando, tendrás que vértelas con los antiaéreos. ¡Sí señor, una descarga de adrenalina en medio de la locura!

A medida que vas superando niveles, podrás utilizar nuevas armas y sofisticados vehículos con los que neutralizar todo tipo de enemigos. Contarás con el apoyo de los rebeldes, siempre prestos para ayudarte en cualquier momento (basta con tocar el claxon para que el grupo más cercano se una contigo en la lucha). Si marcas un punto en el mapa y sales del coche, ellos acudirán a ese punto. Así podrás reclutar a un pelotón de asalto estilo SHIELD.

Nada más entretenido que viajar volando a través de las islas con el gancho maravilla, las alas desplegables y el paracaídas. No faltan tampoco los 'piques' con otros jugadores por ver quién recorre la mayor distancia de vuelo, quién obtiene la mejor racha de muertes o quién mantiene el coche más tiempo sin chocar a mayor velocidad. Pero nada más emocionante que conducir un deportivo a toda pastilla por las carreteras, con la sensación de que puedes salir volando en cualquier momento, algo que, por cierto, puedes hacer simplemente accionando el botón del paracaídas.

Se convierte en todo un reto llegar a tu destino lo más rápido posible sin destrozar el coche. El mapa está lleno de vehículos. Puedes coger aquellos que se encuentren estacionados, robar cualquiera que pase frente a ti o simplemente pedirlo mediante una baliza para que te caiga del cielo como por arte de magia. Cuidado con esto último puesto que, una vez que lo pides, tendrás que esperar un tiempo si quieres hacerte con otro (las balizas tardan un tiempo en reponerse). En un mismo pedido puedes abastecerte de armas o cambiarlas si en la zona a la que vas necesitas munición pesada.

Devastación, frenesí, locura, tiroteos, destrucción total… son elementos que caracterizan a 'Just Cause 3'. No importa cuánto te concentres en lograr una misión, siempre tendrás la tentación de derribar ese puente cuando veas cruzar un grupo de coches. Y sí, se puede hacer, puedes destruir cualquier cosa que te propongas, siempre y cuando cuentes con la artillería necesaria, o dicho en palabras de Rico, "el juguetito adecuado".

Planeando por Médici con las alas desplegables Planeando por Médici con las alas desplegables

Planeando por Médici con las alas desplegables

Aspecto gráfico y técnico

Por lo que se refiere al aspecto gráfico, no se puede afirmar que los diseñadores del juego hayan encontrado el santo grial. En este aspecto, resulta aceptable. Lo mejor, sin duda, los efectos de las explosiones, que están francamente bien logrados.

Bien es cierto que, si lo analizamos con más detalle, se pueden encontrar fallos notables que no se corresponden con el resto del contenido.

Se detectan 'bugs' en los personajes que te rodean, los cuales a veces se quedan como bailando una danza exótica o estrambótica.

Asimismo, el juego se cuelga algunas veces, pocas, y te obliga a reiniciar la partida y a 'comerte' un tiempo de carga excesivo (entre 45 y 75 segundos).

He de mencionar, no obstante, que los efectos de sonidos y las sensaciones que provocan los momentos de acción están muy bien logrados. Las escenas cinematográficas son muy explícitas y cortas, lo cual deja mucho tiempo para disfrutar del frenesí caótico del juego (o dicho de otro modo, para hacer el cafre).

Conclusión

En definitiva, si quieres un título que te permita desfogar tu ansiedad y que ponga al límite tu espíritu salvaje, 'Just Cause 3' es tu juego. Es muy entretenido y adictivo, te enganchas enseguida y la historia resulta muy sencilla de seguir. No hay tramas complicadas. Te invita constantemente a un descontrol total. De ti saldrán las ganas de liarla gorda, muy gorda, y ponerle los pelos de punta a Di Ravello.