Lunes, 24.09.2018 - 06:17 h
Empresas
El grupo gallego Invertaresa está en liquidación

La quiebra de Isowat complica el objetivo de alcanzar el 20% de renovables en 2020

La carrera para instalar 8.700 MW adjudicados en las subastas de 2016 y 2017 choca con la falta de maquinaria y las dificultades de proveedores

Parque eólico de El Perdón en Navarra. / EFE

El grupo gallego Invertaresa y su filial más conocida Isowat Made, con fabricas en A Grela (A Coruña) y Medina del Campo (Valladolid), está en liquidación, según informó esta semana La Voz de Galicia. Isowat Made, fundada en 1964, suministra componentes esenciales para las subestaciones eléctricas y redes de distribución y transporte. Por eso la quiebra del grupo gallego no es una más.

Isowat tiene contrato de suministro con las grandes empresas energéticas del país, como REE, Acciona, Iberdrola y Naturgy, y su liquidación puede dificultar la puesta en marcha de las instalaciones de renovables que salieron a subasta en los años 2016 y 2017 (8.700 MW) y que deberían estar funcionando antes del 1 de enero de 2020 para cumplir con el objetivo que exige Bruselas: 20% de energía de origen renovable en el año 2020.

Fuentes cercanas a la eléctrica Iberdrola, una de las grandes empresas a las que suministra Isowat relativizan el impacto de la quiebra en sus proyectos: “Para Iberdrola realizaban (Isowat) hasta ahora trabajos menores, relacionados con tratamientos anticorrosivos, aplicación de pinturas , recubrimientos y trabajos de armarios en subestaciones. Su liquidación, por lo tanto, no afectaría a la actividad de la eléctrica y estos trabajos serían realizados a partir de ahora con otros proveedores”. Fuentes de Acciona también aseguran que la quiebra apenas les afecta.

Aumenta la inquietud

Otras fuentes del sector renovable apuntan, sin embargo, a que la situación del grupo gallego de componentes ha aumentado la inquietud por las dificultades para alcanzar los objetivos que marca Bruselas para 2020. Tras los cinco años de parón absoluto en el desarrollo de proyectos renovables, el anterior Gobierno del PP aprobó aumentar la potencia renovable en 8.700 MW mediante tres subastas celebradas en 2016 y 2017. Pero las asociaciones de renovables y los analistas de grandes consultoras coinciden: es muy probable, sostienen, que España incumpla los objetivos para la fecha prevista.

Fernando Ferrando (Fundación Renovables) es una de las voces autorizadas que ven muy difícil que España logre el objetivo de renovables en las fechas previstas, entre otros factores, por las dificultades para encontrar toda la maquinaria pesada necesaria. Faltan, entre otras cosas, grúas de gran tonelaje, necesarias para instalar generadores eólicos que son auténticos gigantes, con rotores que pueden tener un diámetro de hasta 90 metros y altura de hasta 100 metros.

A esas dificultades logísticas se ha añadido la quiebra de Invertaresa, que también tiene dos filiales, Invereólica e Inversolar dedicadas a la promoción de parques eólicos y solares. 

Gobierno prorenovable

Las dificultades para cumplir con los objetivos -aún con el impulso del nuevo Ejecutivo, prorenovables- son tantas que la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (Anpier) utilizó en un procedimiento judicial en la Audiencia Nacional un informe de una de las principales consultoras del país que da por hecho que los objetivos de renovables para 2020 no se van a cumplir ni siquiera en el escenario más óptimo. El aumento previsto de la demanda eléctrica dificultará más si cabe alcanzar los porcentajes estipulados del 20%.

Otra asociación, en este caso la Asociación Empresarial Eólica se ha mostrado en los últimos meses un poco más optimista y considera que si se instalan los MW adjudicados en las subastas España cumplirá y se mantendrá en los puestos de cabeza del sector a nivel internacional.

Traspiés como el de Isowat no ayudan. De momento, España, según los últimos datos de Eurostat, está en tierra de nadie en lo que a cumplimiento de objetivos se refiere: no está entre los 11 países punteros que ya cumplen sobradamente con los objetivos previstos para 2020 con Suecia a la cabeza, pero tampoco está entre el pelotón de los más retrasados. Francia, Alemania, Reino Unido u Holanda están peor.