Antonio López vuelve a Madrid

  • El Museo Thyssen-Bornemisza abre hoy las puertas de la primera gran retrospectiva de la obra de Antonio López en España después de casi veinte años. Un recorrido de alrededor de 130 obras 2013 entre pinturas, dibujos y esculturas 2013 que abarcan más de medio siglo de la producción y de la vida del artista manchego.

'Después de la exposición en el Museo Reina Sofía en 1993, lo último en lo que pensaba era en volver a Madrid por una muestra no comercial. Lo vi como el que ve venir un tornado'. Es lo que dijo Antonio López durante la presentación de la gran exposición antológica que, después de dos años de preparación, abre hoy sus puertas al público en el Museo Thyssen-Bornemisza en Madrid, donde permanecerá hasta el próximo 25 de septiembre.

Y esta retrospectiva, este 'tornado' empieza justo desde allí, desde el 1993, por voluntad del mismo artista, que ha participado activamente en la selección de las alrededor de 130 obras - entre dibujos, pinturas y esculturas - de las que consta el recorrido de la muestra.

'No podía repetir lo del Reina Sofía' afirmó Antonio López 'me parecía muy mal hacer una retrospectiva con lo que fuera. En principio pensaba hacer una exposición corta, traer las obras desperdigadas en varios lugares, pero luego se fueron añadiendo cosas de más atrás...¡y ahí estoy yo, desde los 17 años!'.

Una retrospectiva dentro de la retrospectiva

La exposición se articula en dos secciones. La primera reúne la producción del artista manchego de los últimos dieciocho años 2013 aunque también incluye pequeños 'flashbacks' a piezas menos recientes 2013 y organiza esta producción alrededor de tres ejes centrales en su obra: la figura humana, el árbol y la ciudad, por supuesto Madrid.

Muchas de las vistas de la capital que se pueden ver en la muestra proceden del mismo taller del artista y nunca han sido expuestas . Algunas de ellas están sin acabar y cualquiera que sepa cómo trabaja Antonio López entenderá el porqué. Se trata de obras pintadas al aire libre y que rebotan de un año al otro y de una estación a la otra en busca de la misma luz natural, de la misma hora, del mismo aire. Si Antonio López empieza a pintar su Gran Vía en verano, seguirá pintándola en esta misma estación año tras año y la apartará durante las otras estaciones.

Como bien explica la hija del artista, María López 2013 comisaria de esta exposición junto con Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen-Bornesmisza 2013 en el texto que escribió para el catálogo de la muestra 'es el tiempo presente su verdadero motor y lo que le mueve a transformar y revisar tantas veces una misma obra, cambiar la escala de una vista de Madrid cuando lleva ya dos años pintándola, comenzar una misma obra varias veces, aumentarla de tamaño, seguir con ella años después, ver ahora lo que no vio claro antes2026Su presente contiene todo su pasado'.

La segunda parte de la muestra contiene justo este pasado. El retrato de los padres, las vistas de Tomelloso, su pueblo natal, su esposa Mari, sus hijas Carmen y María. En esta parte del recorrido, las piezas que pertenecen a un periodo que va desde los primeros años 50 hasta finales de la década de los 80 y que retraen la poesía de lo cotidiano o la ausencia de poesía en lo cotidiano 2013 como en los dibujos de lápiz y óleo sobre papel que retraen lugares de la casa como baños y cocinas totalmente despojados de la calidez del hogar 2013 se alternan con las series más recientes, como las dedicadas a las flores y a sus nietos. Un continuo ir y volver entre pasado y presente en la vida y en la obra del artista.

Trozos de vida

 

'Espero que el que venga vea la obra de un pintor. Cuando expone, un pintor ofrece su vida. Aquí está todo lo mejor y lo peor mío y de la sociedad que me rodea' afirmó Antonio López durante la presentación. No pasa todos los días que un artista de su talla explique su producción, y su vida, como él las quiere explicar y exponer, casi sin intermediarios. Esto es lo que convierte en única esta retrospectiva que reviste una gran importancia para el mismo artista, que vuelve a su país y a su ciudad después de la retrospectiva de Boston de 2008. 'Lo de Boston ocurrió en otro lugar y no tiene el peso que tiene cuando lo haces entre los tuyos'.

'Algunas obras las veo como si no fueran mías, mientras de otras recuerdo todo, hasta el más mínimo detalle. No hay ni una sola pieza en esta exposición en la que no vaya incorporado un trozo de mi vida. Voy a volver a ver estas obras para entender cómo han sido algunas cosas en mi vida'.

Alessia Cisternino
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