Viernes, 24.11.2017 - 21:44 h

Aladrén apuesta por el arte como receta contra la despoblación

Tres creadores realizan esta semana sendas intervenciones en espacios públicos

Aladrén apuesta por el arte como receta contra la despoblación

El municipio zaragozano de Aladrén ha apostado por el arte contemporáneo como receta contra la despoblación y como dinamizador urbanístico con la I edición del Ababol Festival por el que desde este lunes, 25 de septiembre, y hasta el domingo, 1 de octubre, tres creadores seleccionados por un jurado entre más de 50 candidatos de nueve países llevarán a cabo sendas intervenciones en distintos espacios públicos de este municipio del Campo de Cariñena que apenas tiene 50 habitantes empadronados.

La alcaldesa de la localidad, Marta Blanco, ha explicado que el objetivo es que esas intervenciones "se conviertan en un foco de atracción para un turismo de calidad interesado por el arte y por el medio ambiente".

Al mismo tiempo, ha continuado, pretenden "fomentar el acceso de los vecinos a propuestas artísticas de calidad y crear un entorno urbano más amable y dinámico", ha informado la Diputación de Teruel en una nota de prensa.

Las tres intervenciones artísticas transformarán el pueblo en un espacio museístico al aire libre que irá creciendo en los próximos años. "El Ababol Festival surge con vocación de continuidad, ya estamos organizando la edición del año que viene", ha adelantado Blanco, que ha subrayado que este evento será "un espacio de reflexión sobre la despoblación y la memoria, dos de los fenómenos que más han marcado el devenir de los pequeños pueblos de Aragón".

Además del trabajo de los artistas, a lo largo de la semana habrá talleres para explicar cada una de las intervenciones; dos mesas redondas sobre el arte, la despoblación, la memoria y el desarrollo local; un concierto el sábado por la noche con grupos vinculados al municipio; y un pasacalles y un vermú el domingo a mediodía para inaugurar el resultado final.

El Ababol Festival está organizado por el Ayuntamiento de Aladrén con el apoyo económico de la Diputación de Zaragoza, que aporta 8.000 euros a través del plan unificado de subvenciones (PLUS). Además, el evento cuenta con la colaboración de numerosos voluntarios.

La alcaldesa ha comentado que "sin ellos, el festival no sería posible" y ha apuntado que la idea de organizarlo surgió dentro de la apuesta que el municipio está realizando por el turismo cultural y ambiental. "Es el que más respeta el entorno, y eso para nosotros es fundamental", ha dicho.

CONVOCATORIA

El Ayuntamiento de Aladrén publicó una convocatoria para elegir a los artistas participantes, abierta a todas las disciplinas: artes plásticas, visuales, instalación, arquitectura social y del entorno. El único requisito era la creación de proyectos o instalaciones que perduraran a la intemperie y que dialogara con el entorno y con los vecinos y visitantes.

Se recibieron un total de 53 propuestas de nueve países: Argentina, Italia, Brasil, Colombia, Venezuela, Chile, México, Francia y España.

La selección corrió a cargo de un jurado compuesto por la crítica de arte Marisol Salanova; el artista Ricardo Calero; la también artista y directora del festival, Gema Rupérez; y la propia alcaldesa de Aladrén.

LOS ARTISTAS

Los artistas seleccionados son Lluc Baños, de Barcelona, Abel Jaramillo, de Badajoz, y Cristina Ramírez, de Toledo. El proyecto de Baños, titulado 'Rastro', consiste en la instalación permanente de una escultura en piedra en un espacio acordado entre el artista y la organización, así como la realización de un mural.

La escultura es una réplica a escala real de una maleta de viaje, objeto que remite tanto a los procesos migratorios, la desruralización y despoblación de los pueblos, como a la idea de retorno y movimiento constante. El mural, por su parte, hace referencia a la pieza misma de forma sintética y busca evocar la idea de huella y memoria.

Abel Jaramillo plantea el gesto de levantar la vista a raíz de un fragmento de la canción 'Canto a la libertad' de José Antonio Labordeta, y, a su vez, plantea una tensión histórica, entre el pasado y el futuro a través del paisaje y la mirada. Así, la canción como memoria inmaterial del lugar se une a una idea de paisaje, de territorio, de cotidianidad y de identidad, ha apuntado la DPZ.

Bajo esta premisa, se plantea una relectura de la historia que contenga este gesto aplicado a la intervención urbana, "una relación entre texto y paisaje a través de lo fragmentado, de lo incompleto, entendiendo la historia como un collage de informaciones y documentos".

Cristina Ramírez va a realizar, con el título 'La parra, el buitre y la azada', un mural ex profeso para Ababol Festival. La obra conecta con una investigación plástica reciente de la artista en torno a la representación del horror cósmico. Ramírez vinculará los planteamientos de su trabajo con la propuesta del festival, la invitación a la reflexión sobre la despoblación de los entornos rurales, el arte y la memoria.

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