Sábado, 23.06.2018 - 00:50 h

Una nueva generación de cantautoras reclama su sitio en la música de Valladolid

Una nueva generación de cantautoras reclama su sitio en la música de Valladolid

Una nueva generación de jóvenes cantautoras reclama su sitio en la música de Valladolid, donde cada día logran más presencia en los escenarios, apoyadas por una intensa campaña de construcción y difusión de marca personal a través de Internet y redes sociales que les permite proyectarse fuera incluso de los límites de la ciudad y su entorno.

Éste es el caso de las vocalistas e instrumentistas Marta Andrés, Natalia Fustes y Andrea Garcy, tres representantes de esta nueva generación que aspira a consolidar su nombre dentro de la música vallisoletana, basada en una combinación de nuevas tecnologías y actuaciones en directo para darse a conocer.

La mayor de ellas, Marta Andrés, de apenas 23 años, ya ha dado el paso de grabar un álbum, 'Kevlar', el cual vio la luz en febrero de 2016, aunque reconoce la "dificultad" que el género cantautor tiene para lograr repercusión frente a otros estilos entre el público vallisoletano, a pesar de que el número de artistas y salas que apuesta por él en la ciudad del Pisuerga "es muy amplio".

En este sentido, tanto Fustes como Garcy, ambas de 22 años, defienden un cambio de cultura entre el público y un mayor reconocimiento al trabajo del artista en directo, algo que, a su juicio, sí ocurre en otras ciudades españolas, donde los locales cobran entrada por presenciar los conciertos, algo "impensable hasta ahora" en Valladolid, pero que "poco a poco se empieza a contemplar".

"Más allá de la recaudación obtenida, cobrar una entrada es una forma psicológica de darte valor como artista", advierte Marta Andrés, quien el próximo viernes 10 de marzo actuará en El Desierto Rojo acompañada de Ángel Aparicio (contrabajo) y Santiago Iglesias (guitarra acústica).

ORÍGENES

La vida musical de la joven artista comenzó desde muy pequeña, cuando su familia la apuntó a clases de piano, un instrumento que cambió después por la guitarra, la cual acompaña a su voz en sus recitales. También Natalia Fustes contactó con la música a muy temprana edad, hasta el punto de que no recuerda cuándo aprendió a cantar, habilidad tan natural en ella como hablar, según ha señalado en una entrevista concedida a Europa Press.

Diferente es el caso de Andrea Garcy, una graduada en Comercio que dio sus primeros pasos musicales en la plataforma Youtube, donde subía sus propias versiones de temas popularizados por otros grupos. Desde entonces, el trabajo de Garcy ha alternado composición e interpretación con difusión en las redes sociales, e incluso su propio Trabajo Fin de Grado se basó en la aplicación del neuromarketing al mercado discográfico y en el desarrollo de la marca personal.

En este sentido, la artista explica que actualmente el interés de los usuarios de Youtube ha derivado más hacia otro tipo de vídeos sobre las versiones de canciones o 'cover', en tanto que Instagram se sitúa como la red "más potente".

Precisamente las redes sociales pusieron en contacto a Andrea Garcy con Natalia Fustes, que a su vez conoció a Marta Andrés en una noche de fiesta vallisoletana, momento desde el cual la relación de las tres se ha afianzado y son ya varias las propuestas en directo que han realizado de forma conjunta, a las que se suman colaboraciones con jóvenes poetisas de su generación.

La relación de los cantautores y la poesía, en pleno apogeo por las publicaciones de libros poéticos por parte de músicos de éxito entre jóvenes y adolescentes, lleva a estas tres artistas emergentes a alertar de la "saturación" de colecciones de este tipo en las librerías --Andrea Garcy es hija de la gerente de 'El sueño de Pepa' en la Plaza Mayor-- y han advertido de que "en un par de años" este auge "se ahogará", como augura Fustes.

MÚSICA EN DIRECTO

La misma artista señala el "revulsivo" que la música en directo ha sufrido en Valladolid tras la polémica sobre las sanciones a establecimientos hace algunos años. En su opinión, el vacío legal se mantiene y el único cambio que permite que hoy en día se celebren recitales es el "cambio de actitud" del Ayuntamiento.

Salvo Garcy, que actualmente lleva la página web de una conocida cadena de tiendas vallisoletana, estas jóvenes compaginan la música con sus estudios, como el caso de Marta Andrés, que tras formarse en Enfermería, actualmente ha cambiado de tercio para hacerlo en Administración, mientras que Natalia Fustes ha llevado su pasión al mundo académico como alumna de Musicología.

Aunque conscientes de las dificultades para poder vivir de la música, las tres amigas se plantean la opción de salir de Valladolid durante algunos años para ampliar su proyección y contactar con otros artistas, si bien reconocen que la "calidad de vida" de la ciudad del Pisuerga jugaría un papel importante a la hora de volver.

Entre sus próximos proyectos, Andrea Garcy prepara el lanzamiento de una maqueta con temas propios en el mes de marzo, tras lo que espera que vengan "muchos bolos" en los que promocionarla y dar a conocer sus creaciones.

Por su parte, Natalia Fustes se fija como objetivo ofrecer conciertos fuera de Valladolid y evaluar "la respuesta de la gente" para orientar sus esfuerzos de proyección, en tanto que Marta Andrés contempla un posible traslado a Madrid por su tamaño y posición central como "base fija" desde la que lanzarse a distintos lugares de la geografía española.

No obstante, las tres tienen como objetivo inmediato seguir con sus colaboraciones conjuntas, con una apuesta por incluir a poetas de Valladolid, hasta llegar incluso a realizar una gira conjunta.

Temas relacionados

Ahora en portada

Comentarios