En estos institutos pasan cosas tan raras que lo de menos es aprobar

  • Este viernes se estrena 'Promoción fantasma', la historia de un instituto con unos alumnos muy peculiares. Están muertos. Cinco estudiantes fallecieron en un incendio hace un cuarto de siglo y siguen pululando por allí. Alumnos fantasmas no es lo más raro a lo que se enfrentan los profesores del cine. Algunos tienen que lidiar con extraterrestres, brujas, hombres lobo y sucesos de lo más inquietantes.
M. J. Arias
M. J. Arias

El instituto (da igual que se privado o público) puede ser un lugar en el que se den los sucesos más extraños y el hogar de los especímenes más pintorescos. Dentro del recinto vallado que rodea estos templos del saber y la educación se cría una fauna propia a la que resulta fácil reconocer una vez se traspasa la entrada. Básicamente hay tres especies: los populares, los pardillos y los del montón. Estos últimos, por suerte para ellos, no destacan por nada y pasan desapercibidos entre animadoras, deportistas, empollones y demás. La mayoría suele estar formada por ese tercer grupo, que viven el instituto como una etapa más de la vida en la que se estudia (en mayor o menor medida), se vive para los amigos y se cuestiona la autoridad de los adultos.

Sin embargo, a veces se dan casos (cinematográficamente hablando) donde lo de menos son las clases o las preocupaciones típicas de con quién ir al baile de fin de curso o de si este o aquel profesor le tiene a uno manía. Hay institutos donde los alumnos son fantasmas, extraterrestres, hombres lobo, brujas o una pandilla de poetas musicales que a la mínima se marcan una cancioncilla coreografiada en medio de la cancha para regocijo de todos. Promoción fantasma, película española que se estrena este viernes, encabeza una particular lista de institutos poco recomendables si lo que se busca es tranquilidad y conocimientos académicos.

Promoción fantasma: Están muertos, lo saben y les divierte

En pantalla, un adolescente tirillas con cara de alelado y aparato en los dientes. Es el baile de fin de curso y, al otro lado de la pista, una chica reclama su atención. Ambos se acercan al compás de la música, bailan, se besan y ¡zas! Él se convierte en el centro de todas las burlas. Su conquista resulta ser un fantasma y nadie más puede verla. Él es Modesto, un adolescente que ve a los muertos y que en su edad adulta acaba como profesor del Monforte. En este instituto cinco alumnos fallecidos hace un cuarto de siglo se niegan a cruzar al otro lado poniendo en tela de juicio el prestigio del centro y la cordura cuerpo docente. Solo Modesto les ve y parece el único capaz de ayudarles a aprobar su asignatura pendiente. Esa que les retiene en el mundo de los vivos. Los fantasmas son una embarazada, la empollona, el malote, el guaperas deportista y el 'pringao' borracho.

Jennifer's Body: Morirías por esta animadora

Lo de las animadoras con uniformes minúsculos volviendo locos a los adolescentes hormonados es un clásico de las películas estadounidenses ambientadas en el instituto. La diferencia en Jennisfer's body es que la guapa oficial (Megan Fox) ha sido poseída por unas fuerzas maléficas que la obligan a aniquilar a sus compañeros de clase. Especialmente a todos aquellos que intentan ligar con ella.

De pelo en pecho: Demasiado peludo para ser el estirón

Descubrir que se es un hombre lobo en una etapa tan complicada como la adolescencia puede ser todo un trauma. Lo suyo sería llevarlo lo más en secreto posible y evitar exponerse a la luna llena. Sin embargo, superado el shock inicial, Michael J. Fox supo cómo sacarle todo el partido posible a eso de ser un híbrido peludo con una agilidad asombrosa. Gracias a ello entró en el grupo de los populares, las chicas se lo rifaban y triunfaba en el equipo de baloncesto. Tan bien le fue a J. Fox en De pelo en pecho (1985) que dos años después se lanzó una segunda entrega con Jason Bateman como protagonista.

Grease: La típica historia chico conoce chica, pero cantada

A estas alturas todo el mundo conoce la historia de amor entre la cándida Sandy (Olivia Newton-John) y el duro Danny Zuko (John Travolta). Un verano de los más romántico y cuando llegan al instituto cada uno por su lado porque el rosa de ella no pegaba con el negro de él. Y para contar sus encuentros y desencuentros un sinfín de números musicales. Grease es un clásico, pero lo de que los alumnos de un instituto se ponga a cantar así porque sí en los pasillos o donde les pille, no es algo muy normal. Por mucho que High School Musical haya tenido tres entregas.

Carrie: Las apariencias engañan

La dulce y apocada Carrie pertenece al grupo de los denominados pardillos. La pobre es objeto de continuas burlas por parte de sus compañeros y, por si esto fuera poco, tiene por madre a una fanática religiosa. Lo que no saben quienes le hacen la vida imposible es que la chica tiene poderes y que cuando su paciencia se ve colmada la ira que se desata en su interior tiene consecuencias sangrientas.

Jóvenes y brujas: Quien juega con fuego…

Un instituto de Los Angeles cuenta con una nueva alumna. La recién llegada es un tanto tímida, pero pronto se junta con tres chicas muy afines a ella. Resulta que las cuatro comparten poderes mágicos oscuros que les ayudarán a vengarse de quienes no les traten como ellas creen merecer. La verdad es que las cuatro, con ese estilismo y su afición por las velas, dan un poco de miedo. Mejor no cruzarse en su camino.

The Faculty: ¡Socorro, mi profesor es un extraterrestre¡

No siempre son los alumnos los que dan problemas. En ocasiones son los adultos los que hacen cosas extrañas. Si no que se lo digan a los alumnos de The faculty, donde unos extraterrestres adictos al agua se apoderan del claustro entero y poco a poco van poseyendo también al alumnado. Menos mal que el chungo de la clase tiene el arma secreta para acabar con ellos: droga.

Nunca me han besado: El mal asunto de ligarse al profe

Las relaciones entre alumna y profesor nunca han estado bien vistas y son tan raras como volver al instituto en la treintena y hacerse pasar por una adolescente. Eso, precisamente, es lo que hace Drew Barrymore en Nunca me han besado. ¿Para qué? Pues para conseguir una exclusiva periodística que la saque del hoyo profesional y personal en el que se encuentra. No le resultará fácil porque, además de no haber superado lo traumático que fue para ella el paso por el instituto, en este regreso se enamora de uno de los profesores y este la corresponde. Mal asunto.

Harry Potter: Runas antiguas en lugar de latín

En el caso de Hogwarts lo normal es ver objetos suspendidos en el aire, bichos raros, varitas mágicas y fantasmas por doquier. Lo raro sería que los alumnos no tuvieran poderes, jugaran al fútbol y que sus libros no mordiesen. Eso y que en programa escolar se estudiasen asignaturas tan poco mágicas como literatura o matemáticas. Los alumnos de este colegio/instituto son más de recurrir a la magia para calcular un porcentaje que de tirar de una simple regla de tres.

Crepúsculo: Vigila tu yugular

Cierto es que la historia de Crepúsculo no transcurre en un instituto por completo, pero al menos la primera entrega nace allí. Es en el parking aledaño donde Edward Cullen salva a Bella de ser espachurrada por un coche. Lo de que los vampiros vayan al instituto para pasar desapercibidos no es muy normal que se diga. Por eso no extraña que sean la comidilla de los corrillos estudiantiles y que la gente les mire con recelo. Su piel cetrina y su aislamiento harían sospechar a cualquiera de que son algo más que un grupo de raritos.

Mostrar comentarios