El Museo Balenciaga repasa la moda de los años 30 con dibujos de Sáenz Tejada

  • El Museo Cristóbal Balenciaga de Getaria ofrece en su primera exposición temporal un recorrido por las tendencias de la alta costura del París de los años 30 a través de más de 300 dibujos e ilustraciones de moda creados, a pie de pasarela, por el artista Carlos Sáenz de Tejada.

Getaria (Gipuzkoa), 16 mar.- El Museo Cristóbal Balenciaga de Getaria ofrece en su primera exposición temporal un recorrido por las tendencias de la alta costura del París de los años 30 a través de más de 300 dibujos e ilustraciones de moda creados, a pie de pasarela, por el artista Carlos Sáenz de Tejada.

"La elegancia del dibujo. Crónica de París. Carlos Sáenz de Tejada" es el título de esta primera muestra temporal del museo tras su apertura y le seguirán este año otras cuatro, como complemento a su colección permanente de un centenar de vestidos del genial modisto guipuzcoano.

El director de la Fundación Cristóbal Balenciaga, Javier González de Durana, e Inmaculada Corcho, comisaria de la exposición y directora del Museo ABC, al que pertenece el material artístico exhibido, han presentado hoy la muestra, que permanecerá abierta desde mañana hasta el próximo 27 de mayo.

La colección de dibujos a tinta china, acuarelas y guaches que recopila la exposición constituye un auténtico trabajo antropológico en forma de crónica gráfica, ya que, además de las tendencias de moda de la década de los 30, refleja el nuevo papel que comenzó a adquirir la mujer en aquellos tiempos.

Fueron los años en los que nació el "look andrógino" y reinaban en París las revolucionarias tendencias de Coco Chanel, Elsa Schiaparelli, Jeanne Lanvin o Madeleine Vionnet.

Y allí estaba, a pié de pasarela, reproduciendo modelos y maniquíes, Carlos Sáenz de Tejada (Tánger 1897-Madrid 1958), un paradigmático pintor que se trasladó a París en 1926, abandonando el realismo social y los vanguardismos que practicó junto a otros exponentes de la modernidad artística española, los integrantes del Salón de Artistas Ibéricos de 1925, como Dalí, Cossío, Bores o Solana.

Sáenz de Tejada enviaba sus dibujos fundamentalmente al periódico ABC y a la revista Blanco y Negro, si bien también colaboraba con otras publicaciones internacionales como la francesa "Jardin des Modes", la alemana "Elegant Welt" o la americana "Harper's Bazaar".

No se sabe si el ilustrador y Cristóbal Balenciaga se conocieron, pero sin duda el modisto guipuzcoano apreció los dibujos del pintor y también los modelos reales que reproducía, ya que durante aquellos años viajaba constantemente a París para tomar influencias e inspiración.

Sáenz de Tejada abandonó la capital gala en 1936, justo un año antes de que el creador de Getaria se trasladara a la capital de la moda, de ahí que, según ha dicho González de Durana, se considere que los dibujos del primero atestiguan "el momento cero" de la nueva etapa creativa de Balenciaga en París.

Mostrar comentarios