Miércoles, 01.04.2020 - 01:38 h

El nuevo Batman alerta del peligro de manipulación que pueden sufrir los movimientos indignados

`El caballero oscuro: la leyenda renace´, tercer largometraje de Batman, dirigido por Christopher Nolan, advierte sobre el peligro de instrumentalización del descontento popular en las democracias. Bane, el villano de la película, aparece ante los habitantes de Gotham como un revolucionario ante los ciudadanos, aunque sus intenciones sean destruir la ciudad.

El caballero oscuro: la leyenda renace va más allá del cliché del largometraje de superhéroes plagado de acción y efectos especiales. El director Christopher Nolan y los guionistas se permiten realizar un particular comentario político acerca de los movimientos de indignación que canalizan el descontento popular en el siglo XXI.

Los responsables del largometraje han creado un villano, Bane (Tom Hardy), que aparece ante los habitantes de Gotham como un salvador que va a liberarlos de un gobierno injusto. Su primera acción importante será asaltar la Bolsa.

En ese primer momento, incluso los policías se mostrarán algo remisos a actuar contra el hombre que ha atacado uno de los símbolos del sistema capitalista.

Es bastante evidente que dicho asalto guarda bastantes similitudes con la filosofía de movimientos como Occupy Wall Street y la simpatía popular que han generado.

No obstante, los responsables del filme van más allá, al mostrarnos que Banees realmente un terrorista que quiere hacer saltar por los aires la ciudad de Gotham.

Antes, eso sí, instaura un sistema donde reina el caos y los juicios se convierten en una farsa para ajustar cuentas con los responsables del anterior régimen.

Críticas al poder
Sin embargo, Nolan y sus guionistas no pierden la ocasión de criticar las mentiras de algunos dirigentes a la hora de instaurar leyes represivas que atentan contra las libertades públicas propias de una democracia.

Lo hacen a través de la figura del comisario James Gordon (Gary Oldman), que ha convertido en mártir a un villano como Harvey Dent, alias Dos Caras, para impulsar leyes que vulneran derechos civiles en virtud de una mayor seguridad.

Con este panorama, Batman (Christian Bale) intenta restaurar el orden con la ayuda de Catwoman (Anne Hathaway), una mujer que creía, en un principio, en la revolución popular, pero reniega de ella cuando comprueba que en Gotham reina el terror.

Secretos y mentiras
La cinta nos advierte también sobre la falsedad de las apariencias. En El caballero oscuro: la leyenda renace, casi nadie es quién parece ser a simple vista. Gran parte los personajes, hasta los que son esencialmente buenos, se ocultan tras una máscara, un alias o un nombre inventado.

Muchos de ellos incluso esconden oscuras intenciones tras una apariencia supuestamente honorable. Nolan utiliza este peculiar juego de disfraces para ofrecer una película llena de giros que sorprendan al espectador en las más de dos horas y media de metraje.

El director británico también nos muestra a Bruce Wayne, el hombre que se oculta tras el traje de Batman, como un personaje cansado y derrotado tras la pérdida de la mujer que amaba.

Solo el peligro que se cierne sobre Gotham le obligará a ponerse el traje una vez más. ¿Será la última?

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