Especialistas mexicanos rescatan del deterioro pinturas murales prehispánicas

  • Especialistas mexicanos han logrado un hito en la preservación del patrimonio pictórico precolombino al realizar en dos años proyectos de restauración en 44 sitios arqueológicos, informaron hoy autoridades del sector.

México, 7 ago.- Especialistas mexicanos han logrado un hito en la preservación del patrimonio pictórico precolombino al realizar en dos años proyectos de restauración en 44 sitios arqueológicos, informaron hoy autoridades del sector.

El Programa Nacional de Conservación de Pintura Mural Prehispánica, iniciado en 2010, ha dictaminado e intervenido 101 espacios con este tipo de manifestaciones artísticas, que equivalen a 133 metros cuadrados, desde fragmentos de menos de un metro hasta murales de gran extensión.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) indicó en un comunicado que el objetivo del programa es preservar antiguas manifestaciones pictóricas cuya atención es prioritaria, en tanto que forman parte de las expresiones que civilizaciones precolombinas elaboraron como medio de comunicación y creación artística.

"Nunca antes habíamos estado en posibilidad de dictaminar, en tan poco tiempo, el estado de conservación de tal cantidad de espacios con representaciones pictóricas", dijo Lilia Rivero Weber, coordinadora de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH.

La experta explicó que el programa comenzó fortaleciendo proyectos prioritarios de atención del patrimonio mural prehispánico con gran valor histórico y estético, y que presentan un reto de conservación complicado.

Al respecto, señaló que en la zona arqueológica de Cacaxtla, estado de Tlaxcala, una de las más importantes del país por su factura impecable e iconografía única, creada entre 800 y 1000 d.c., participan en las labores arqueólogos, ingenieros y químicos especializados en el desarrollo de fórmulas para eliminar impurezas y lograr la preservación de los espacios.

También se atienden las del conjunto arquitectónico de Atetelco, en Teotihuacan, estado de México. Se trata de un espacio que data de 350 a 550 d.c. donde se estudia la aplicación de una cubierta para que los murales no sigan expuestos a la intemperie y se conserven de forma óptima.

De igual manera, se ha avanzado sustancialmente en el proyecto de conservación de la pintura mural de Los Bebedores de Pulque, en la zona arqueológica de Cholula, Puebla. La atención de esta obra es prioritaria porque se trata de 120 metros cuadrados de imágenes plasmadas hace poco más de 1.800 años.

Paralelamente, en La Casa de las Pinturas, en la zona arqueológica de Bonampak, Chiapas, se realizan labores como limpieza y eliminación de algas, líquenes y capas de carbonatos que se depositan año con año por las condiciones del lugar y las propias características de los murales, creados hacia 790 d.c.

Rivero Weber destacó que tras la atención de estas expresiones plásticas, hoy es posible volver a apreciar imágenes que ya no se veían, para disfrute del público, y que a la vez aportan valiosa información a los investigadores.

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