Jueves, 21.03.2019 - 11:25 h
Cierran el próximo día 30 su tienda en Barcelona

El fracaso de las esposas de Leo Messi y Luis Suárez con su negocio de zapatos

Antonella Roccuzzo y Sofía Balbí habían puesto en marcha una tienda de zapatos de lujo de la firma Sarkany.

Antonella
Antonella Roccuzzo y Sofía Balbí con su socio Ricky Sarkany / Instagram

Ni dos años les ha durado la aventura empresarial a Antonella Roccuzo y Sofía Balbí, las esposas de los dos astros del F.C. Barcelona Leo Messi y Luis Suárez. En mayo de 2017 abrían su tienda de zapatos de lujo en plena Avenida Diágonal con un evento repleto de caras conocidas y con sus famosos maridos como reclamo, pero ni dos años después se han visto abocadas a echar el cierre. Según ha anunciado su socio en esta aventura, Ricky Sarkany, el establecimiento bajará la persiana el próximo 30 de marzo.

Roccuzzo y Balbí se hicieron íntimas cuando el urugayo recaló en el Barça en el año 2014, por ello, decidieron emprender una aventura empresarial juntas en 2017 a través de su pasión común, los zapatos. Para ello, fundaron la sociedad RoccBal 109 -la unión de sus dos apellidos-, de la que Balbí es la principal administradora y cuenta con un activo de casi 700.000 euros. Además, se asociaron al reputado diseñador de zapatos Sarkany para distribuir sus zapatos en nuestro país en una tienda exclusiva. Si bien, los números no les han cuadrado en este tiempo.

A pesar de que Sarkany ha señalado que Antonella y Sofía han decidido cerrar para centrarse en el cuidado de sus hijos, la verdadera razón de este precipitado cierre podría ser la marcha del negocio, que no habría dado los frutos esperados. Porque se esperaba que arrasara ante la gran popularidad que ambas tienen y su influencia en redes, pues en Instagram Antonnella tiene 8,8 millones de seguidores y Sofía, 1 millón. 

Pero no ha sido así, y las cuentas depositadas en el Registro Mercantil lo atestiguan. En su primer año completo de actividad, el 2017 -todavía no han depositado las cuentas del 2018-, la sociedad de Roccuzo y Balbí perdió más de 150.000 euros, a pesar de facturar 244.000 euros. Ya en los tres meses de 2016 en los que la empresa estuvo activa registró unos números rojos de 19.000 euros y parece que la tendencia habría sido igual en 2018 ante el inesperado cierre.

Sarkany ha querido agradecer a ambas su implicación en el proyecto, que suponía la tienda más grande de la marca en Europa, con una superficie de 400 metros cuadrados, y asegura que comprende que quieran dedicar más tiempo a su familia. Antonella es madre de tres niños, Thiago, Mateo y Ciro, mientras que Sofía también tiene tres hijos, Delfina, Lautaro y Benjamín.

De este modo, la aventura empresarial de las dos amigas se cierra por el momento de una forma un tanto aciaga, ya que ambas habían puesto mucho empeño en que su tienda fuera un éxito. En sus perfiles de Instagram hacían alusión a ella constántemente y entre sus clientas estaban sus conocidas amigas, como Daniella Sheman, la mujer de Cesc Fabregas. Incluso habían desfilado en la pasarela 080 de Barcelona. Pero parece que a veces el número de seguidores en redes sociales no garantiza que un producto se venda.

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