Hermoso corta dos orejas y sale a hombros en la última de feria

  • El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza fue el último triunfador de la feria de Linares, al cortar dos orejas tras una gran faena al quinto, mientras que Diego Ventura tan sólo pudo pasear una por su fallo en la suerte suprema.

Linares (Jaén, España), 31 ago- El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza fue el último triunfador de la feria de Linares, al cortar dos orejas tras una gran faena al quinto, mientras que Diego Ventura tan sólo pudo pasear una por su fallo en la suerte suprema.

FICHA DEL FESTEJO.- Cinco toros de Moura de Cortés y uno el sexto- de Pallarés, aceptablemente presentados y de juego desigual. Los mejores, cuarto y quinto.

Fermín Bohórquez, palmas y silencio.

Pablo Hermoso de Mendoza, ovación y dos orejas.

Diego Ventura, oreja y silencio.

La plaza tuvo dos tercios de entrada en tarde calurosa.

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HERMOSO SIENTA CÁTEDRA

Hermoso dictó una lección de rejoneo en el quinto, en una labor de sumo clasicismo y pureza, elegancia en los galopes, y valor y acierto en banderillas con "Dalí" y "Manolete". El cénit de la faena fue un par de cortas a dos manos en el epílogo. Mató bien y cortó dos orejas.

Antes, en el segundo, cuajó Hermoso otra labor de altura, con los mejores momentos con su caballo estrella "Chenel". Pudo haber "tocado pelo" pero falló en la suerte suprema.

Ventura puso a su primera faena la emoción que le faltó al toro, muy paradito, con el que expuso mucho para salir airoso de todos los tercios. Lo mejor, montando a "Califa" en banderillas, muy fácil y seguro. Cortó una oreja.

Otro apéndice pudo haber cortado del sexto de haberlo matado como Dios manda. No obstante volvió a rayar a gran altura Ventura en una faena cuyos pasajes más emotivos tuvieron lugar montando a "Wellington".

Bohórquez, que protagonizó una labor fría y correcta al toro que abrió plaza, firmó una gran faena al cuarto. Rejoneo clásico y de mucho temple. Importante labor del jinete jerezano, que, en dos pares a dos manos, puso la plaza en pie. Pero con el rejón de muerte fue un desastre.

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