Lunes, 06.04.2020 - 11:52 h
Se barajan entre 4 y 8 millones

​El supuesto hijo de Julio Iglesias vende su derecho a heredar... a un grupo mexicano

El grupo inversor seguirá pleiteando por el joven en caso de que la Audiencia Provincial de Valencia dé la razón al cantante en marzo.

Julio Iglesias en una imagen reciente.
Julio Iglesias en una imagen reciente. / YouTube

Nada es sencillo para  Javier Santos, el supuesto hijo de Julio Iglesias, con quien tiene un parecido físico innegable, y a quien el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valencia reconoció el pasado verano como hijo del cantante. Ser el noveno 'pasajero' de la nutrida 'tripulación' del cantante no es fácil y, dado que el artista español decidió seguir pleiteando, Santos -que acaba de ser padre- ha tomado la decisión de 'quitarse de en medio' y dejar de acudir a los juzgados. Según ha podido saber La Información, un grupo inversor mexicano es el mejor postor para comprar la 'expectativa' hereditaria de Javier Santos sobre Julio Iglesias.

Este diario se ha puesto en contacto con su letrado Fernando Osuna, quien aclara este extremo. "Lógicamente, todavía no existe herencia porque Julio Iglesias está vivo. Lo que estos inversores han ofrecido es lo que se conoce en Derecho como expectativas, unos derechos a futuro. Y es que, naturalmente, cuando el artista fallezca, le tocaría su parte de porcentaje obligatorio de la masa hereditaria”, explica.  Es decir, la novena parte de un 33 %. El letrado, experto en herencias y que tiene en su haber juicios tan mediáticos como el del hijo de El Cordobés, explica que las expectativas pueden ser objeto de negocio jurídico y aunque Javier reciba bastante menos de lo que le correspondería cuando llegue el día de heredar, será efectivo y en el acto.

Entre 4 y 8 millones de euros

Según detallan a La Información fuentes cercanas al caso, para el pago de las mencionadas expectativas hereditarias se maneja una cifra que estaría entre los 4 y 8 millones de euros. No hay rastro de los 14 millones que se barajaron  inicialmente, cuando hace unos meses varios inversores norteamericanos y europeos se acercaron a Santos. De cerrarse la operación, los mexicanos subrogarían entonces los derechos de Javier Santos en los tribunales de justicia españoles. Algo que podría ser inmediato. El próximo día 22 de marzo se difundirá la sentencia sobre la paternidad de Julio Iglesias sobre Javier Santos, resolviendo el recurso de apelación contra el fallo anterior, dictado por un juez de primera instancia en Valencia.

Esta primavera, tres magistrados de la Audiencia Provincial de Valencia decidirán el caso. Osuna detalla que se espera "que confirmen la filiación de Javier". Si la compra de expectativas de derechos se ha cerrado antes de esa fechas -como se espera-, el grupo mexicano se quedaría con la posibilidad de ejecutarlos cuando el cantante falleciese. Si el letrado de Iglesias decide recurrir a la Audiencia Nacional, los compradores mexicanos se subrogan a la situación de Javier Santos y podrán seguir pleiteando, un coste que se ahorra el noveno hijo de Julio Iglesias, quien más de una vez ha reconocido que no atraviesa una buena situación económica.

El gran activo: los derechos de autor

Que las grandes propiedades de Julio Iglesias en España no estén a su nombre es algo que no parece preocupar al letrado Fernando Osuna y así se lo ha trasmitido a los futuros compradores de las expectativas de derechos hereditarios. "Lo primero es que el gran activo de Julio Iglesias no son sus bienes inmuebles... son los derechos de autor. Los derechos de explotación de las obras en colaboración durarán toda la vida de los coautores y 70 años desde la muerte o declaración de fallecimiento del último coautor superviviente. Los derechos de explotación de la obra colectiva durarán 70 años desde la divulgación lícita de la obra", explica Osuna.

Mientras tanto, Santos (Madrid, 1943) ha decido hacer caja acudiendo a distintos programas televisivos, algo que podría repetirse en breve porque acaba de ser padre. El noveno hijo, que se autodefine como DJ, productor y cantante, siempre ha afirmado que "no mendigaba cariño", pero que le gustaría conocer a la persona que le dio la vida. "Me hace más daño ver a mi madre sufrir que el sufrimiento que pueda tener yo". Además, sentenciaba sobre el dolor de su madre, María Santos: "La sociedad ha cambiado y yo soy feminista por naturaleza. Se ha tratado a la mujer como el sexo débil pero realmente es el fuerte, y que se le dé el valor que se le está dando a la mujer es muy importante también para mi caso".

¿Por qué Julio Iglesias sigue recurriendo las sentencias?

Todos pensaban que el abogado Fernando Falomir, representante de Iglesias, no recurriría la sentencia del juzgado de primera instancia de Valencia, que determinaba con contundencia que el cantante es el padre biológico del demandante. Sin embargo, Iglesias anunció el recurso nada más conocer el fallo,  ya que la sentencia se basa en una presunta negativa a someterse a una prueba biológica, que "no es tal".

Recordar que el juez del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana consideró que los indicios que concurren en este caso "son suficientes" para apreciar esa paternidad y, entre ellos, citaba la negativa del demandado "a posibilitar la práctica de la prueba biológica", pese a "haber constancia en las actuaciones de que, en la época aproximada de la concepción del demandante, existieron ciertos contactos y trato entre la madre de éste y el demandado".

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Esos "contactos" se produjeron en julio de 1975, en una sala de fiestas ubicada en la localidad de San Feliu de Guixols (Girona), "y hacen que no sea inverosímil ni descabellada la posibilidad de que hayan existido relaciones sexuales entre ellos", argumenta el magistrado. Además, otros indicios son el propio testimonio de la madre del demandante, quien aportó durante el juicio "datos muy concretos sobre la pertenencia, ubicación y distribución interior del chalet" donde Julio Iglesias se alojaba esos días, y el "evidentísimo parecido físico" entre el cantante y el demandante.

Fernando Osuna resalta a este diario lo complejo que son las comunicaciones con el cantante. Se hacen a su domicilio en su finca en el término municipal de la localidad Ojén (3.568 habitantes), en la montaña de Málaga, frente a Marbella. Los comunicados de los juzgados valencianos los deposita allí el juez de paz de la localidad que aunque no es su cometido principal, lo hace por auxilio administrativo. "Solo en desplazarse a la remota finca de Julio Iglesias se le va la jornada. No podemos estar más agradecidos, porque tiene mucha carga de trabajo y estos desplazamientos le colapsan", puntualiza Osuna.

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