Klüssendorf novela una infancia sin esperanzas en la RDA , en "La muchacha"

  • La escritora alemana Angelika Klüssendorf en su novela "Das Mädchen" ("La muchacha", editorial Kiepenhauer & Witsch) lanza una mirada sobre una infancia sin esperanza en medio de un país cuyo discurso oficial habla permanentemente de la igualdad y la justicia.

Rodrigo Zuleta

Berlín, 28 sep.- La escritora alemana Angelika Klüssendorf en su novela "Das Mädchen" ("La muchacha", editorial Kiepenhauer & Witsch) lanza una mirada sobre una infancia sin esperanza en medio de un país cuyo discurso oficial habla permanentemente de la igualdad y la justicia.

El mundo de "Das Mädchen" -finalista del Deutscher Buchpreis que se entrega a la mejor novela en lengua alemana del año- tiene mucho que ver con el ambiente en que se enmarcan los relatos de su primer libro, "Aus allen Himmeln" (2004) (De todos los cielos), marcado por el alcoholismo, la violencia y el abuso de menores así como por la falta de perspectivas.

En el momento que apareció aquel libro en Alemania se había empezado a hablar de una nueva clase social que vivía en la precariedad permanente y cuyo surgimiento se atribuía a los recortes sociales realizados durante el segundo gobierno de Gerhard Schröder.

El mundo de los personajes de "De todos los cielos", al igual que el mundo de "La muchacha", puede parecerse a primera vista al mundo de esa nueva clase, formada ante todo por receptores de ayuda social que han perdido toda esperanza de integrarse al mercado de trabajo.

No obstante, en los dos libros hay indicios que muestran al lector que la historia no tiene nada que ver con el desmantelamiento del estado social en el mundo capitalista posterior a la guerra fría, sino que ocurre en la extinta República Democrática Alemana (RDA).

Algunos críticos, entre ellos Friedmer Apel del "Frankfurter Allgemeine Zeitung", han visto en la obra de Klüssendorf un intento por describir un mundo que oficialmente nunca existió ya que todo eso que ella presenta era algo que en la RDA se veía como productos de la decadencia capitalista.

Además, agrega Apel, en la descripción de ese mundo hay también un ataque a eso que se ha llamado la "ostalgie", un neologismo derivado de las palabras Öst -este- y Nostalgie- nostalgia- y que apunta a cierta tendencia a idealizar la vida cotidiana en la RDA que se observó a comienzos de la década.

En todo caso, es claro que la reciente novela de Klüssendorf se sale del esquema habitual de las novelas sobre las RDA, que han proliferado en los últimos años. En "La muchacha" el tema central no es el conflicto del individuo con el estado sino algo anterior a éste como es el conflicto con el mundo exterior en general.

El rechazo no es directamente al sistema y no hay un alegato político, como sí se tiende en muchas otras novelas sobre la RDA, sino a una realidad que le tocado vivir a la protagonista y de la que procura escapar refugiándose en la fantasía y en la lectura que por muchos momentos parece ser lo único que la aproxima a un mundo mejor.

En parte, y eso es algo que se resalta con la aparición ocasional de los cuentos de hadas en la trama, la novela es un intento por reescribir la cenicienta, sólo que en esta ocasión la madrastra malvada es la propia madre, no aparece un príncipe azul, y no surge un hada madrina que convierta ratones en corceles y una calabaza en una carroza.

Pese a ello, hacia el final de la novela hay algo que apunta a la esperanza, cuando la muchacha, ya adolescente, pastorea una vacas y observa una manada de patos volando y se imagina que está volando con ellos hacia una realidad mejor.

Pero la idea de la fuga, en el sentido de saltar la frontera alemana-alemana, no aparece en ningún momento lo que hace pensar que el cielo que se busca está aún más lejos.

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