La colección Queraltó ilustra con aparatos los orígenes del cine

  • Desde sombras chinescas a linternas mágicas y desde un zootropo a un cinematógrafo Lumière, una exposición muestra desde hoy una selección de las 20.000 piezas que atesora el coleccionista de cine Josep Maria Queraltó.

Jose Oliva

Barcelona, 10 oct.- Desde sombras chinescas a linternas mágicas y desde un zootropo a un cinematógrafo Lumière, una exposición muestra desde hoy una selección de las 20.000 piezas que atesora el coleccionista de cine Josep Maria Queraltó.

Queraltó, que ve por fin hecho realidad su sueño de exponer sus piezas en Barcelona, aunque sea en una exposición temporal, cuenta con una de las colecciones de artefactos y objetos cinematográficos más importantes de Europa.

El visitante entra en la exposición en un viaje desde el comienzo del llamado séptimo arte hasta la aparición del cinematógrafo, la cámara diseñada por el ingeniero Jules Carpentier para los hermanos Lumière, que permitió realizar la primera proyección cinematográfica de la historia en 1896.

En el recorrido se encuentran sombras chinescas europeas, juguetes ópticos, linternas mágicas, cristales transparentes pintados a mano, las primeras placas fotográficas en color de los hermanos Lumière y tiras cómicas.

La muestra se inicia con unas sombras chinescas francesas de 1772, fabricadas en plancha de zinc y articuladas, traídas a Europa en el siglo XVIII procedentes de Asia, y que, a diferencia de las sombras orientales, introducían el movimiento.

Seguidamente, se puede ver un megaletoscopio "Privilegiato", de 1864, aparato óptico inventado por el fotógrafo veneciano Carlo Ponti, que emulaba el efecto de noche y día de una vista, según la entrada de luz en el interior.

Una de las piezas más destacadas de la exposición es un espectacular diorama que representa la boda de Eugenia de Montijo con el emperador Napoleón III, una pieza única en el mundo.

El enfoque que el comisario, Luis Alonso, ha querido dar a la presentación expositiva se aleja de la mera exhibición historicista y busca conexiones de los antiguos ingenios con innovaciones tecnológicas actuales.

"Estos objetos fueron la base de lo que conformó lo que se dio en llamar la cultura popular", ha comentado Alonso, quien advierte que "forman parte de la cultura del engaño, pero también del asombro, que tenían como finalidad el entretenimiento, pero también la instrucción".

A su juicio, no se pueden considerar estos artefactos como pre-cine, pues "en realidad el mismo cine forma parte del mundo de los artilugios del engaño a la percepción" y sería más exacto etiquetarlos como "arqueología de la cultura visual y de los medios audiovisuales".

Junto al zootropo inglés de 1867, se sitúa un praxinoscopio-teatro francés de 1879, que era una elaboración mejorada del anterior, inventado por Charles Émile Reynaud, que podría ser considerado como el precursor de los dibujos animados.

Una linterna mágica rotativa norteamericana, en la que los cristales con las imágenes se disponían alrededor del objetivo, está considerada como el precursor del proyector cinematográfico, pero también podría ser visto como el antecedente del "power-point".

Otra de las piezas únicas es una linterna mágica de dos objetivos, fabricada en Reino Unido en 1880, que permite fundir imágenes originalmente aisladas.

La prehistoria del cine 3D estaba escrita en artilugios como los visores estereoscópicos.

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