Sábado, 04.04.2020 - 11:08 h

"La mejor oferta", un drama con suspense cocinado a fuego lento

A veces las historias tardan años en fraguarse y a veces incluso décadas, y ese ha sido el caso de "La mejor oferta", un drama romántico con tintes de suspense rodado en inglés y protagonizado por Geoffrey Rush, con el que Giuseppe Tornatore se ha sentido "como un principiante".

Magdalena Tsanis

Madrid, 2 jul.- A veces las historias tardan años en fraguarse y a veces incluso décadas, y ese ha sido el caso de "La mejor oferta", un drama romántico con tintes de suspense rodado en inglés y protagonizado por Geoffrey Rush, con el que Giuseppe Tornatore se ha sentido "como un principiante".

Conocido y querido por el público por películas más intimistas y nostálgicas, en especial "Cinema Paradiso", por la que obtuvo un Oscar en 1990, el cineasta siciliano ha querido esta vez -aunque no es la primera- cambiar de registro.

"Siempre que cambio de camino me parece que me vuelvo un principiante y ese estado de ánimo me parece el más hermoso", señaló a Efe el cineasta.

"La mejor oferta", un éxito en Italia donde ha sido vista por un millón y medio de espectadores y ha logrado seis premios David de Donatello de la Academia de Cine italiano, empezó a tomar forma a partir del deseo de contar una historia de amor como si fuera una película de cine negro.

Pero sus personajes, una misteriosa chica agorafóbica (Sylvia Hoeks) y un maniático y solitario experto en arte (Rush), llevaban mucho tiempo, desde 1984, dando vueltas por separado en la cabeza del cineasta.

Las historias independientes "no acababan de funcionar", admite Tornatore, que acumuló páginas y páginas sobre ellos, hasta que un día entendió "la fuerza de atracción que había entre ambos".

Virgil Oldman (Rush) es un agente de subastas que "presume de sublimar en la perfección del arte su incapacidad para vivir en la vida real", y cuyo devenir pegará un giro al conocer a una joven (Hoeks) que le encarga tasar las obras de arte de sus padres.

Reflexiones e incidentes sobre la autenticidad y lo falso en la vida y en el arte acaban por demostrar en el filme que "la vida se vive manchándose y arriesgándose, e incluso pagando por los errores cometidos", explica el director.

La película está rodada en inglés y ambientada deliberadamente en un lugar no identificable porque "situarla en Italia habría añadido un toque de comedia que no le venía bien" a la historia, afirma.

Una vez descartada Italia, la elección de Rush ("El discurso del Rey", "Piratas del Caribe"), como protagonista fue la primera opción. "Durante la escritura del guión empecé a pensar en la cara de Rush. Le envié una copia y a los seis días me contestó que lo haría", señala.

A partir de ahí, un primer encuentro en Toronto y un trabajo conjunto sobre todos los niveles de lectura del guión.

Geoffrey Rush "quería saber siempre qué hacían los demás en cada momento, porque la película sólo cuenta su punto de vista, así que ha sido como escribir para él todas las otras películas que 'La mejor oferta' contenía, sin mostrarlas".

Pese al cambio de rumbo que supone "La mejor oferta" para el Tornatore más reconocible, el de Cinema Paradiso pero también el de "El hombre de las estrellas" (1995) o "La leyenda del pianista en el océano" (1998), no es la primera vez que el director italiano recurre al suspense.

Ya lo hizo en "La desconocida" (2006) o en "Pura formalidad" (1994), en cuyo reparto unió a Gerard Depardieu y Roman Polanski, y que no fueron muy bien recibidas por la crítica.

Sobre los premios y reconocimientos, Tornatore asegura que con "Cinema Paradiso", que fue un fracaso cuando se estrenó en Italia, ya aprendió la lección de que "no tienes que tomarte las cosas por cómo vienen al principio", porque "lo que hoy parece un éxito mañana descubres que no lo es y viceversa".

"La mejor oferta", que llega este viernes a las salas de cine españolas, cuenta con el atractivo adicional de una banda sonora compuesta por Enio Morricone, con el que Tornatore mantiene una relación especial que el director califica de "casi áurea".

"Llevamos 25 años trabajando juntos (...) y constantemente estamos hablando de ideas sobre cómo aplicar la música a las imágenes", incluso sin que haya ningún proyecto cinematográfico concreto.

Lo que más le gusta de él -confiesa- además de su "genialidad", es que con 85 años de edad y decenas de bandas sonoras inolvidables a sus espaldas, todavía le ocurre que la noche antes de la grabación, no pega ojo. "Sigue con el miedo del principiante, y eso me encanta".

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