Luis Eduardo Cortés aconseja a los políticos que lean su obra "Cognostium"

  • El político del PP Luis Eduardo Cortés considera que sus compañeros de profesión deberían leer su novela "Cognostium", un libro que retrata una especie de paraíso político donde cada uno recibe según sus capacidades, todo se mueve por ideales colectivos y se premia el deporte y la cultura.

Madrid, 30 dic.- El político del PP Luis Eduardo Cortés considera que sus compañeros de profesión deberían leer su novela "Cognostium", un libro que retrata una especie de paraíso político donde cada uno recibe según sus capacidades, todo se mueve por ideales colectivos y se premia el deporte y la cultura.

"No es un país idílico", sostiene Cortés en una entrevista con Efe en la que defiende el modelo de estado "diferente" que propone en su libro (editado por Gadir), un sistema basado en la meritocracia, en el que todos los seres humanos nacen con las mismas posibilidades y llegan a niveles más o menos altos dependiendo del esfuerzo y del trabajo personal.

Este modelo, asegura el presidente de la Feria de Madrid (IFEMA), garantiza que a los puestos de responsabilidad de un Estado lleguen personas cualificadas y preparadas, lo que no ocurre en muchos países, donde no es necesario estar capacitado para ejercer esos cargos.

A este país de ficción viaja un enviado del Gobierno español para conocer su original sistema que fue diseñado por un grupo de personas de "reconocido prestigio" ante la "ostensible bajada en el grado de preparación de muchas personas que ocupaban altos cargos" en todas las áreas de la sociedad y especialmente en la vida política y en la administración.

Cognostium tiene un sistema de baremación de puntos en función de lo que va haciendo cada uno en la vida y cuya suma da el nivel profesional y social porque, considera el autor, aunque todos somos electores no todo el mundo está preparado para ser elegido.

"No se puede nombrar alegremente a cualquier persona para cualquier cargo", asegura Cortés que realiza en su novela críticos guiños a través del humor a la realidad.

Y no se hacen trampas porque en esta sociedad basada en la educación y en la cultura, a sus paisanos no se les pasa por la imaginación porque desprecian "y han abdicado de valorar a los pillos".

Lo contrario de lo que ocurre en la realidad donde "al español tramposo se le ve como gracioso y hábil", recalca Cortés, que destaca la necesidad de conseguir que los héroes nacionales no sean "los pillos, los sinvergüenzas o los famosos".

Y es que, sostiene, "olvidamos las cosas más básicas. Sin educación y sin cultura es imposible que un país se desarrolle de verdad".

En Cognostium, los políticos son todos honestos, tienen una buena formación y se mueven por ideales colectivos. Y no tienen vocación de permanencia pues el complejo sistema de baremos les resta puntos si se presentan varias veces al mismo puesto, una especie de "gravamen acumulativo".

Y el latín se ha convertido en el idioma oficial, una solución adoptada ante "los males de una desbocada proliferación de lenguas oficiales", con la que Luis Eduardo Cortés hace "una caricatura" para reirse "un poco de cómo no se ha sabido en España lo que es tener una lengua oficial y armonizarla con otras sin luchas ni pugnas".

Una lengua que los profesionales de la comunicación están obligados a utilizar correctamente, especialmente en la televisión donde "no es aceptable que se facilite tiempo a idiotas que no tienen nada positivo que transmitir". EFE

cn/mcm

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