Miércoles, 08.04.2020 - 17:03 h

Mariola Cantarero protagoniza "Lucia di Lammermoor" en un pedregal

El bel canto con mayúsculas regresó anoche al Teatro Maestranza de Sevilla con "Lucia di Lammermoor" de Gaetano Donizetti, título que no se programaba desde 1997 y que ha supuesto un éxito para la soprano granadina Mariola Cantarero, quien tuvo que interpretar la célebre 'Escena de la locura de Lucia' moviéndose descalza sobre un pedregal.

David Cuesta

Sevilla, 18 mar.- El bel canto con mayúsculas regresó anoche al Teatro Maestranza de Sevilla con "Lucia di Lammermoor" de Gaetano Donizetti, título que no se programaba desde 1997 y que ha supuesto un éxito para la soprano granadina Mariola Cantarero, quien tuvo que interpretar la célebre 'Escena de la locura de Lucia' moviéndose descalza sobre un pedregal.

La producción escénica procedente del Teatro Verdi de Trieste es una originalidad perpetrada por el director de escena Giulio Ciabatti en connivencia con el escenógrafo Pier Paolo Bisleri, consistente básicamente en un suelo rocoso por el que transitan los cantantes temerosos de hacerse un esguince en cualquier momento o de abrirse la cabeza si tropiezan con una de las rocas de cartón piedra.

Tan sólo el vistoso vestuario diseñado por Giuseppe Palella pareció agradar al público.

El melómano ya sabe de sobra que Lucia, la protagonista de este drama trágico pergeñado por Cammarano y Donizetti a partir de la novela "The Bride of Lammermoor" de Walter Scott, está más loca que una cabra, pero ni la cabra más loca se atrevería a pasar por semejante pedregal.

Por fortuna, en el apartado musical el público disfrutó de la representación gracias al solvente elenco de solistas y a la formidable actuación de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla.

Mariola Cantarero volvió a abordar con profesionalidad y estilo un rol que conoce sobradamente, pues interpreta a Lucia desde hace diez años, cada vez con más redondez y madurez; de ahí la prolongada ovación y bravos que recibió al concluir la exhibición de bel canto y pirotecnia vocal en la 'Escena de la locura'.

El papel del malvado Enrico Asthon fue encomendado al barítono onubense Juan Jesús Rodríguez, considerado uno de los mejores cantantes españoles del momento, como constató con su hermosa y noble línea de canto, buena dicción y rotunda voz.

Muy aplaudida su interpretación del aria y cabaletta del primer acto y emocionante su participación en los dúos con la soprano y el tenor.

El tenor estadounidense Stephen Costello se encontraba indispuesto según se anunció por megafonía, a pesar de lo cual delineó un Edgardo valiente, con voz potente, grato timbre e inteligente, que dosificó su energía para dar lo máximo en la escena final de la ópera.

Ovaciones para el bajo Simon Orfila en el papel de Raimondo y redondas las breves intervenciones de Vicenç Esteve (Arturo), Ana Tobella (Alisa) y Manuel de Diego (Normanno), así como la del coro titular del Maestranza.

El maestro alemán Will Humburg supo sacar partido a una partitura que en manos de otros directores queda reducida a un simple ejercicio de concertación con los cantantes.

Humburg, sin embargo, ha descubierto al público los matices orquestales que encierra la música romántica de Donizetti, como se evidenció en el solemne sexteto o en la brillantez y el brío que imprimió a la stretta del acto II, aunque su empeño en querer estar pendiente de todo y de todos derivó en algunos momentos en que el foso fuera a destiempo con los cantantes.

La obra vuelve a representarse los días 20, 23, 27 y 30 de marzo.

Temas relacionados

Ahora en Portada 

Comentarios
NOTRACKING