Massimo Gramellini trae a España "Me deseó felices sueños",un éxito en Italia

  • Carmen Sigüenza.

Carmen Sigüenza.

Madrid, 10 oct.- Massimo Gramellini, subdirector del diario "La Stampa", descubrió 42 años después y gracias a una noticia de su periódico, la verdad sobre la muerte de su madre. Un hecho que le causó un trauma: "Ser huérfano fue una desgracia". Ahora ha volcado su experiencia en una novela "Me deseó felices sueños".

Una novela que ha sido un fenómeno editorial en Italia, con más de 660.000 ejemplares vendidos y 15 ediciones en todo el mundo, y en la que este periodista, que se quedó huérfano con nueve años, novela su vida para que "en estos momentos de crisis dejemos de quejarnos y tengamos fuerza para ver que el sufrimiento puede ser una ocasión para descubrir partes de uno mismo, que si no, no conoceríamos", explica a Efe.

Publicada por Destino, "Me deseó felices sueños" es un ejemplo del poder sanador de la literatura, un ejercicio de exorcismo contra el dolor para su autor, y "un espejo en el que cada uno puede encontrar su historia", según Gramellini (Turín, 1960).

La novela narra la lucha del protagonista contra la soledad y la búsqueda del amor maternal. Las dificultades de un niño de nueve años que un día ve cómo su madre, tras ponerse enferma, muere en unos días, sin que nadie le explique nada. Ahí comienza una vida sin referencia, sin rumbo, con un padre también perdido "y el deseo de rellenar ese agujero constantemente", precisa.

Una circunstancia que le puede pasar a millones de personas, pero que se hace particular en la vida de Gramellini, ya que éste descubre la verdad por una amiga de su madre que le dice que ya es hora de que descubra lo que le ocurrió, al tiempo que le entrega un recorte de prensa, de su propio periódico, con el siguiente titular: "Madre se arroja desde un quinto piso".

A partir de este hecho, se produce un punto de inflexión en la vida de este autor, quien cada día publica en la primera página de La Stampa la pieza llamada "Buongiorno", una opinión sobre la noticia destacada del día.

"Primero pensé escribir un ensayo -argumenta el autor-, pero me di cuanta que podían decir: pero quién es éste periodista que se cree que va a dar lecciones de moral, y cuando hablé con mi editor y le conté la historia, me dijo rápidamente que era una novela. Esa misma noche, algo se abrió en mi, y escribí el guión de la novela de un tirón. Me salió rápidamente".

"Me vinieron todos los recuerdos -continúa-. Todos los detalles, incluso la imagen de la bata de mi madre a los pies de la cama, que siempre creí que era la única mentira que me habían contado y que sin embargo, resultó ser la única verdad".

Una narración que, según dice Gramellini, al final le ayudó a reconciliarse consigo mismo, con el mundo y con todo y "a saber -añade- que "la felicidad no consiste en ser amado, porque todos lo queremos, pero al final eso no nos hace felices, sino que el verdadero descubrimiento es saber que amas. Saber amar".

Y para transmitir esta historia a los miles de lectores que tiene, desde que salió la novela -asegura que recibe decenas de miles de cartas contándole las experiencias personales, que son decenas de novelas- eligió la ficción, "porque es la novela la que mejor imita a la vida".

También Gramellini quiere dejar claro que el asunto del pudor, o que su propia historia sea transparente para el mundo, ha sido una elección muy pensada. "Siempre me ha llamado la atención que hablemos sin ningún pudor de cosas horribles, de cosas tremendas, como la violencia o la vulgaridad, pero hablar del dolor, la muerte, el amor, o de la vida, de eso no se habla, ni se profundiza".

"Hablamos del mal y solo vemos las cosas horribles. Siempre se dice que el bien no es noticia, porque la noticia es excepcional; pues bien, aquí el bien es una noticia en forma de novela, que es mucho mejor que las de los periódicos", concluye el autor.

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