Para lucir perfectos

Así deciden las estrellas de Hollywood cómo se visten para los Oscar

Los estilistas se han convertido con el paso del tiempo en elementos imprescindibles para la alfombra roja.

Penelope

Quedan pocos días para que el Teatro Kodak de Los Angeles acoja un año más la gala más importante del mundo del cine. En la madrugada del 4 de marzo se celebra la 90º edición de los Premios Oscar, un acontecimiento mundial del que luego se está comentando prácticamente todo el año. Y de su alfombra roja, más. Por eso, los actores y actrices preparan con mimo lo que van llevar para lucir perfectos, tanto en lo que tiene que ver con la ropa como con el peinado, maquillaje, complementos… ¿Quieres saber cómo lo hacen? Sigue leyendo.

Para la cita más importante del mundo del cine, las estrellas de Holllywood no están solas a la hora de decidir qué ponerse. Y es aquí donde aparecen en escena los estilistas, que se han convertido con el paso del tiempo en elementos imprescindibles para los Oscar. Son casi protagonistas, pues de ellos dependen en muchos casos que los actores y actrices luzcan perfectos.

Y este negocio también tiene sus estrellas. Es decir, hay una serie de estilistas a los que los actores se rifan porque han demostrado con su trabajo en ediciones anteriores que saben sacar partido a las estrellas del celuloide. La más reputada es Leslie Freeman, cuya mentora es nada menos que Anna Wintour, la directora de Vogue USA y uno de los personajes más admirados -y temidos- de la industria de la moda. A su lado aprendió las mejores lecciones de estilo que hoy en día aplica en celebrities como Salma Hayek, Charlize Theron o Julianne Moore, quienes curiosamente suelen estar cada año entre las mejor vestidas.

Petra Flannery es otra de las estilistas más importantes. Trabajó en varias agencias de modelos, como la famosa Elite, donde aprendió todos los entresijos de la industria. Su estilo es de los más arriesgados sobre la alfombra roja y entre sus clientas están Zoe Saldana o Emma Watts. Por su parte, Elisabeth Stewart es en quien acertadamente confía Cate Blanchett, una de las actrices más elegantes de siempre, mientras que Samantha McMillen ha vestido a prácticamente todo Hollywood, desde Julia Roberts a Nicole Kidman o Angelica Houston.

Estas profesionales son las que eligen diferentes looks que proponen a sus clientes, los cuales suelen ser los que tienen la última palabra al respecto, aunque es cierto que tanto los estilistas como sus propios representantes también les aconsejan lo que les puede ir mejor. Si bien muchas actrices afirman que son ellas quienes tienen la última palabra sobre su atuendo para la gala.

Preparación de meses

Para conseguir esos looks de ensueño que lucen las estrellas en la alfombra roja, la preparación comienza con muchos meses de antelación. En concreto, con alrededor de seis meses, pues suele coincidir con la presentación de las colecciones de moda para la temporada primavera/verano correspondiente -es decir, este año se habrían comenzado a preparar tras las pasarelas del mes de septiembre de 2017-.

Los estilistas acuden a los desfiles de las grandes firmas y, según lo que ven, seleccionan una serie de propuestas que piden a los diseñadores que les reserven. Aunque también son las marcas las que se ponen en contacto con estos profesionales para enviarles sus propuestas. De hecho, los publicistas de las marcas se encargan de ‘fichar’ a los actores y actrices para intentar que lleven algo de su empresa en la gala, bien sea la ropa como los zapatos o complementos y las joyas. De igual manera, hay estrellas que son imágenes de algunas firmas, lo que estipula por contrato que para los Oscar tengan que llevar ropa de dicha marca.

Así, los estilistas confeccionan varios looks y tras el fitting -la prueba del vestuario- se decide la opción principal y se bloquea una opción B por si la primera falla. Esto le ocurrió por ejemplo a nuestra Penélope Cruz en sus primeros Oscar como nominada en 2007, ya que mientras se vestía, el vestido elegido se rompió y ya no hubo tiempo para repararlo, por lo que llevó la opción B que resultó ser muy favorecedora, un vestido de Versace en rosa palo con corsé de seda y falda de tul.

En cuanto a si se quedan con esos vestidos o después los devuelven, todo depende del vestido y de la actriz, por supuesto. Si ésta ha ganado un premio con dicho vestido, lo normal es que se lo quede de recuerdo o si se lo han hecho a medida suceda igual. Pero si se ha ido de vacío y el traje es de Alta Costura, lo habitual es que se devuelva a la marca.

Peluqueros y maquilladores de oro

En cuanto al pelo y el rostro, los maquilladores y peluqueros más reputados tienen concertadas citas con muchos meses de antelación para esos días. Los grandes profesionales pueden cobrar hasta 4.000 dólares (3.200 euros) por esa noche. Igualmente, los días anteriores a la gala los actores y actrices se hacen tratamientos de belleza e intensifican su entrenamiento físico.

De este modo, vemos como para una noche tan especial nada se deja al azar y que el hecho de que las estrellas brillen con luz propia en la alfombra roja conlleva un trabajo de meses. Este año, con el movimiento Me Too en pleno auge y el dress code negro que se ha impuesto en otras entregas de premios, como los Globos de Oro o los BAFTA, es posible que los looks sean más discretos y no se lleven el protagonismo de la noche. Aunque en estos eventos es casi inevitable que no se comenten.

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