Concienciada con el grave problema en Sudáfrica

El polo opuesto de Dulceida: la youtuber que sí narra la sequía de Ciudad del Cabo

La joven youtuber e influencer sevillana Inés Jimm ha aprovechado su viaje a Sudáfrica con Aristocrazy para contar lo que está sucediendo.

La influencer Inés Jimm
La influencer Inés Jimm / YouTube

Dulceida volvió a incendiar las redes sociales hace unos días (y sigue haciéndolo) por su polémico viaje a Sudáfrica. Lo que iba a ser una plácida estancia en Ciudad del Cabo primero, para estudiar inglés con la escuela de idiomas internacional EF, y después hacer un safarí por la sabana, se ha convertido en una pesadilla por las críticas a sus imágenes en las redes sociales, que le obligaron incluso a enviar un comunicado oficial. Pero no es la única influencer que ha viajado recientemente al país africano, pues otra youtuber española también ha estado allí, pero su punto de vista de la situación fue radicalmente distinta.

Inés Astorga, más conocida como Inés Jimm, es una joven sevillana de 21 años que actualmente vive en Madrid y compagina su carrera como influencer con los estudios de Ilustración. Su estilo se puede definir como una mezcla de bohemio y underground, caracterizado por los colores oscuros y su marcado maquillaje, algo que le ha convertido en una de las preferidas de los usuarios a la hora de consumir tutoriales de belleza. Gracias a su desparpajo, simpatía, cercanía y belleza, Inés se ha ganado el favor del público, algo que viene refrendando por sus casi 270.000 seguidores en Instagram y 250.000 suscriptores en YouTube.

Esto no ha pasado desapercibido a las marcas, que han fichado a la joven para promocionar sus productos e incluso hacer spots, como el que ha grabado recientemente con otras influencers para la línea de productos Stylista de L'Oreal Paris. Estas colaboraciones le llevan a viajar por diferentes partes del mundo para conocer nuevos productos o hacer diferentes campañas. Y su último viaje de trabajo ha coincidido, precisamente, con el de Dulceida.

Inés ha viajado hasta Ciudad del Cabo con la marca Aristocrazy, la firma más juvenil y desenfadada de la joyería Suárez, y allí ha podido ser testigo de lo que está ocurriendo con la terrible sequía que sufre la ciudad. Una realidad que ha impactado tanto a la joven que ha aprovechado su altavoz en YouTube para narrarlo en primera persona con un vídeo en formato 'vlog' (una especie de diario audiovisual).

En el vídeo, Inés muestra las indicaciones que han recibido nada más instalarse en Ciudad del Cabo sobre el consumo diario de agua que pueden hacer, que es de 25 litros por persona. Gracias a un díptico que ella y su acompañante tienen en la casa donde se alojan, saben qué tipo de acciones supone un mayor gasto de agua, de forma que pueden evitarlas. La peor es la ducha, y en el vídeo Inés comenta que ese día no se va a duchar y que lo hará el siguiente ante el miedo que le da malgastar agua en un momento en el que Ciudad del Cabo va camino de quedarse sin reservas de agua potable en solo un mes.

Además de enseñar la ciudad y a sus habitantes -con los que interactúa en inglés e incluso hace pequeñas entrevistas en el vídeo-, la influencer lanza un mensaje para concienciar a todos sus seguidores sobre el grave problema mundial con el agua. "Lo de Ciudad del Cabo nos va a acabar pasando a todos", reflexiona al final del vídeo Inés, quien señala al ingente gasto de agua de las industrias cárnicas y textiles como las principales culpables de lo que está ocurriendo. El domingo publicará la segunda parte del viaje y es probable que siga narrando el drama que está viviendo la ciudad.

Una influencer atípica

De este modo, Inés Jimm ha aprovechado su viaje para lanzar un mensaje de alerta a todos sus seguidores y concienciarles sobre un problema global que ahora afecta más a los países pobres, pero que al final puede llegar a los más desarrollados. Y por ello está recibiendo muy buenas críticas en las redes, donde los usuarios le felicitan por mostrar la realidad y aprovechar su influencia para enviar este tipo de mensajes. Igualmente, hacen alusiones directas a Dulceida comparando sus dispares comportamientos ante una misma realidad.

Pero este no es el único tema con el que se ha implicado la sevillana. Es una férrea defensora de los animales y, el hecho de que el estrés le haya generado algunos problemas a la hora de comer que en principio se confundieron con una intolerancia al gluten le ha concienciado para alimentarse de una forma más consciente y sana. Se define como flexivegetariana -vegetarianos que comen carne muy ocasionalmente- y son habituales sus vídeos de recetas en su canal para aprender a comer de esta forma con platos fáciles de elaborar. Igualmente, ha levantado la voz a favor del feminismo, la igualdad y la tolerancia o contra los desordenes alimeticios como la anorexia y la bulimia, contando sus propias experiencias e implicándose con sus seguidores.

Así, vemos como el modelo de influencer comprometido y volcado con causas sociales y problemas que nos afectan a todos tan demandado por la sociedad existe y es posible. Y lo más importante, puede convivir perfectamente con el trabajo con las marcas, defendiendo las propuestas éticas y sociales que estas hacen. Es la historia de Inés Jimm, una influencer que a pesar de su éxito continúa formándose para llegar a convertirse en lo que realmente desea, una gran dibujante. 

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