En su tienda de Londres

¿Máquinas expendedoras de perfumes? La mítica joyería Tiffany lanza la primera

En estas máquinas lo habitual es comprar un snack o un refresco, pero la firma le ha dado una vuelta de tuerca sorprendente.

Máquina expendedora Tiffany
Máquina expendedora en la tienda de Covent Garden / Tiffany & Co.

Marilyn Monroe cantaba que los diamantes son los mejores amigos de las mujeres, una letra que, junto a la película 'Desayuno con diamantes' de Audrey Hepburn, supuso el principal catalizador de una de las firmas de joyas más exclusivas del mundo, Tiffany & Co. La marca ha estado siempre unida al lujo, la elegancia y la distinción y sus boutiques han inspirado un halo de misticismo que cohíbe a muchos a la hora de cruzar sus puertas.

Por eso, en un momento de democratización y mayor normalidad de la industria de la moda y el lujo, la marca ha sorprendido a propios y extraños con su última iniciativa. Porque, ¿a quién no le gustaría comprar una joya de alta calidad en una máquina expendedora? Pues Tiffany ya ha dado el primer paso para que algún día sea posible. Porque ha colocado una de estas máquinas en una de sus boutiques, dando un vuelco al 'vending' tal y como lo conocíamos hasta ahora.

La instalación se ha realizado en la boutique que la firma acaba de abrir en Covent Garden, uno de los barrios londinenses más famosos. Con el objetivo de atraer más clientes y de 'democratizar' -en el sentido más light del término- la marca, Tiffany ha colocado una máquina en su distintivo color azul que se ve nada más cruzar las puertas de la tienda. Eso sí, olvídate de encontrar en ella joyas, porque de momento solo se puede sacar un perfume -o los que quieras-. Porque la casa lanzó el pasado año su primera fragancia, del mismo nombre que la marca, y con este formato espera darle más publicidad y aumentar sus ventas.

De este modo, Tiffany se salta el guión establecido hasta ahora, en el que el 'vending' era algo característico de estaciones de tren y metro, oficinas o calles muy concurridas. Es decir, de lugares muy concurridos por los que pasa cada día la muchedumbre y nada lujosos. Pero esta no es la única novedad que la firma incorpora en su boutique de Covent Garden, en la que quiere explorar la creatividad con #makeittiffany, una barra en la que los clientes pueden personalizar sus objetos.

Así, la mítica joyería quiere desprenderse de un pasado que puede parecer demasiado ostentoso para acercarse a las nuevas generaciones que serán sus clientes del futuro. Los 'millennials' vienen pisando fuerte en el mundo del lujo y se estima que en 2020 sean quienes compren el 40% de este tipo de productos en todo el mundo.

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