Viernes, 14.12.2018 - 21:13 h

Esos grupos de los 80 de los que nunca oíste hablar

No les dedican documentales en la televisión ni grandes fiestas en Mónaco. Son un secreto apasionante y asombroso rebosante de talento.

Rosa Galindo de Depósito Dental muestra su disco en el coloquio "Madrid Experimental" en octubre de 2010. Foto: Miguel Fernández Flores.
Rosa Galindo de Depósito Dental muestra su disco en el coloquio "Madrid Experimental" en octubre de 2010. Foto: Miguel Fernández Flores.

Es posible que haya llegado el momento de contar una historia que reside solo en las memorias de sus protagonistas. Frente a la ultradocumentada Movida Madrileña y otras escenas de los años 80 y 90, lo que Munster subtitula en su disco Tensión como "Spanish experimental underground" es un importante capítulo de la historia musical que aún permanece oscuro. El texto que firma César Estabiel en el cuadernillo interior de este doble vinilo bien debería ser el germen de un libro que está por hacerse: "entre 1980 y 1985, a lo largo y ancho de toda la geografía española comenzaban a surgir grupos que captaron la esencia fundamental de fenómenos underground de otras zonas del planeta", escribe el crítico musical.

Mil veces se ha escrito y reescrito ese episodio de nuestro pasado musical en el que Alaska y El Zurdo conocieron a Nacho Canut y Carlos Berlanga por el puesto que ponían en el Rastro madrileño para vender sus fanzines. Ahí nació Kaka de Luxe y, después de eso, la historia que bien conocemos. Pero Estabiel nos habla de otro puesto a pocos metros de ese, "donde se fraguaba la historia de 'los raros', esos que iban en busca de una casete grabada con el último disco de The Residents o Tuxedomoon" (actualización: Félix Suárez, no obstante, afirma que esos puestos no fueron contemporáneos al de Kaka de Luxe). Un disco americano de importación costaba cinco mil pesetas y uno europeo tres mil, los jóvenes del underground de 1980 como Julián Sanz (La Fundación, 429 Engaños, Erizonte) no podían permitírselo. El intercambio, como hoy, era lo que movía la cultura. Es precisamente Sanz el impulsor de este álbum doble.

El puesto en el que se encontraban no era pues el de los futuros Pegamoides sino el de la pareja fundadora del grupo La Gran Curva, cuya canción Tensión, incluida en el recopilatorio, da título al disco. "Un tenderete que hacía las funciones de revista de actualidad, entonces a nadie se le hubiera ocurrido hablar de piratería" escribe Estabiel. "La única manera de defender una cultura comercializada a precios prohibitivos era compartirla con los medios que tenían a su disposición. Gracias a ese intercambio de información, no solo se compraban casetes con sus portadas fotocopiadas, sino que se iban atando hilos sueltos poniendo en común la existencia de grupos margnales, el rock más experimental tuvo su difusión".

Este disco recoge 17 grupos y nos cuenta historias diferentes, como la de los primeros pasos en la música de Javier Corcobado y su relación con Julián Sanz. Nos habla también de las conexiones con otras ciudades y escenas, como el Nueva York de la No Wave o el Berlín industrial. También nos habla de las bandas madrileñas y de las barcelonesas. Y, como subtramas, encontramos los fracasos reiterados o bien los resultados de la actitud consciente y declarada de mantenerse en la marginalidad.

Importante en esta sinopsis es rescatar a los personajes, algunos reconvertidos, otros en la brecha, otros desaparecidos. Pedro Garhel, creador del Espacio P, un lugar de encuentro en el que pasaban cosas, y de Depósito Dental, es uno de estos últimos. En 2010, Javier Piñango promovió el coloquio Madrid experimental, crónicas del Espacio P, para traer a la historia lo que permanecía en la intrahistoria. "Hay una España musical en los 80 que poco a poco va recuperándose a base de rastreo, rescate de viejas cintas y arqueología discográfica" explica Piñango, músico y promotor de sellos como Triquinoise o Por Caridad Producciones. "Sonidos subversivos que durante demasiado tiempo quedaron relegados y ocultos. ¡Qué importante es la memoria sonora! Y sin embargo qué poco la hemos cuidado y conservado en este país. Tarde pero bienvenida sea una iniciativa como la de este disco, más orientado hacia el rock 'raro' que hacia otras tendencias más o menos experimentales... A ver si sirve para desempolvar grabaciones y más grabaciones y recuperar esa otra escena artística marcada por el riesgo que fue contemporánea de movidas, gaitas y zarandajas".

Experimentales y multiinstrumentales como Clónicos, seguidores del afterpunk como New Buildings, grupos oscuros como La Fundación o La Caída de la Casa Usher, la prehistoria de Corcobado en 429 Engaños y Mar Otra Vez se alojan en este disco, junto a Klamm, Claustrofobia, La Gran Curva, T, Los Iniciados (miembros no revelados de Aviador Dro), Depósito Dental, II Época del Hombre, Xeerox, Neo Zelanda, Teatro Negro de Praga y 1985-s, en algunos casos con material inédito hasta hoy.

"Yo creo que está bien que la gente se acuerde de que existieron este tipo de grupos, muchos de hecho" opina el crítico musical Félix Suárez, "aunque al mismo tiempo se corre el peligro de hacerlos más grandes de lo que en realidad fueron. Algunos son simplemente anecdóticos. Pero bueno, también pasa eso con otros sellos de fuera como Minimal Wave, Medical o la recopilación Metal-Dance de Trevor Jackson". Preguntado qué echa en falta, Suárez nombra a "Interacción, Diseño Corbusier, Esplendor Geométrico, Cláusula Tenebrosa (grupo anterior a Décima Víctima), Terminal, 32 Guajar's Faragüit, Camino al Desván, Líneas Aéreas… si se pone uno a rebuscar no se acabaría nunca".

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