Nicholas Felton: mi vida en infografía

  • Admite tener una mente científica, sentirse cómodo con lo números y encender la calculadora cada vez que sale de la rutina. Y desde hace 5 años convierte su vida en una memoria anual que le ha valido un éxito planetario. Preguntas y repuestas con un genio de la infografía.
Alessia Cisternino

En su portafolio aparecen clientes que hacen temblar el pulso como CNN.com, New York Times, Wired, Time, Esquire y Metrópolis. ¿Qué hace Nicholas Felton? Convertir los hechos en datos y los datos en gráficos que mezclan la estadística con el arte e inventan una nueva manera de narrar una noticia. Lo que pasa es que este diseñador gráfico que transcurre la mayoría de su tiempo desmenuzando la realidad y recomponiéndola en su ordenador es de los que no desconectan nunca del trabajo y menos en los días de vacaciones y desde el 2005, publica una memoria anual de su vida – el Feltron (con "r") Annual Report – que mucha gente en cada rincón del mundo espera con trepidación. Dónde ha estado, qué ha comido, cómo estaba vestido y cuál era su estado de ánimo. Lo que a uno normalmente se le olvida al día siguiente, Felton lo convierte en un informe.

Pregunta: Para empezar: ¿Quién es Felton y qué es Feltron?

Respuesta: Felton soy yo, un diseñador gráfico afincado en Nueva York. Feltron es un alias y un seudónimo para mis proyectos personales, que luego se ha convertido en una marca para todas las cosas que hago.

La infografía es una herramienta ampliamente utilizada en los periódicos para resumir gráficamente y representar visualmente una información. ¿Cómo se te ocurrió aplicarla a tu vida personal?

Creo que tengo un cerebro muy científico. Me gusta conocer las cosas en términos absolutos y me encuentro bastante cómodo con los números. Cuando por primera vez decidí mirar hacia atrás a un año de mi vida (en 2004), descubrí que había una gran cantidad de aspectos cuantificables...y esto es lo que sigue fascinándome desde entonces.

¿Cuándo empezaste a recoger datos sobre tu vida y por qué?

Sin planearlo, me pasé el 2005 recogiendo datos suficientes para mi primera Memoria Anual. Había empezado a trabajar por mi cuenta unos años antes y para tener controladas mis facturas empecé a tomar notas detalladas de mi tiempo, algo que luego se extendió a mi vida social. A finales de año, me di cuenta de que podía reconstruir todos los lugares donde había ido a comer y a beber durante el año. Además, podía bucear en los archivos de Last.fm y mirar mis fotos para reconstruir más aspectos del año. No me pude resistir: junté todo lo que había encontrado y lo transformé en la Memoria Anual de Feltron 2005.

Desde el 2005 hasta hoy has publicado una memoria cada año. ¿Qué diferencia hay entre ellas?

Desde el 2005 hasta el 2007, la diferencia es simplemente de una mayor complejidad y de una mayor cantidad de detalles. En 2008, hice un seguimiento de un dato en particular: cuántas millas había recorrido viajando. Quería que esto, más que el tiempo, fuera la vara de medir para ese año.

En 2009, "subcontraté" el informe a mis amigos, familiares y conocidos. Fueron ellos lo que me dijeron lo que hice y luego utilicé este conjunto de datos para construir un informe que describe la manera en la que las otras personas me perciben.

Para la Memoria 2009, que acabas de publicar, diste a todas las personas que habías encontrado a lo largo del año una tarjeta con una dirección URL y asignaste a cada uno un número único para que pudieran registrar la experiencia que habían tenido contigo. ¿Podrías explicarnos cómo funcionó exactamente aquello?

Imprimí unas tarjetas muy bonitas y numeradas individualmente y pedí a cada destinatario que visitase la página de mi web dedicada a este sondeo y completase una encuesta describiendo a dónde fuimos, lo que comí, lo que bebí, de qué hablamos, cómo era mi estado de ánimo ese día y muchas otras preguntas. Luego clasifiqué estas respuestas en formularios que podía disponer en tablas y construí el informe.

¿Este increíble volumen de datos supuso para ti más trabajo respecto a los años anteriores?

Sí, para hacer la Memoria 2009 tardé casi dos veces más que para las otras. Cada respuesta tenía que ser buscada y etiquetada a mano por palabras clave...pero, sin duda, mereció la pena.

¿Cómo reaccionaron tus amigos, tu familia y tus conocidos cuando tuvieron que recoger datos sobre ti?

Algunos amigos aprovecharon la oportunidad y disfrutaron mucho con las memorias...para otros fue bastante pesado, pero al final acabé con un 40% de respuestas, que era mucho más de lo que me esperaba.

¿Y cómo reaccionaste tú?

Al principio intenté evitar de leer las respuestas, pero luego esto se convirtió en otra forma de comunicar con las personas que participaban en este proceso. Si se estaban burlando de mí, o dándome consejos o haciéndome propuestas de tipo profesional, pensé que no podía ignorar esta otra vía que yo mismo había querido que utilizaran.

¿Tus informes anuales suelen enseñarte algo sobre ti que ignorabas?

He aprendido mucho de ellos. En los años precedentes, he modificado un poco mi comportamiento y he intentado leer más, hacer más fotos o ir a más conciertos en respuesta a unos datos relativos a estos aspectos de mi vida bastante decepcionantes. El año pasado encontré respuesta a algunas preguntas que me seguía haciendo desde hace mucho tiempo. Me preguntaba si era una persona feliz o triste y si era introvertido o extrovertido. Aprendí que la gente me percibe como feliz por un 77% y que no soy ni introvertido, ni extrovertido.

¿En general suelen ser más cosas positivas o negativas?

Las que más destacan son las negativas, claro, como no leer mucho o no hacer mucho ejercicio…pero en general diría que acepto o me gustan las cosas que aprendo sobre mí.

¿Por qué decidiste crear Daytum?

Descubrí que hacia mis memorias había mucho más interés de lo que me esperaba. Personas que no tienen ningún tipo de conexión conmigo, compran mis memorias en cualquier parte del planeta y muchos han creado sus propias memorias anuales, en respuesta a la mía. Pareció evidente que había un amplio interés hacia una herramienta que permitiera a la gente de convertir en número cualquier aspecto de su vida y fuera capaz de presentarlo en una forma atractiva sobre la que tiene el control...así que creamos (junto con su socio Ryan Case) Daytum y la respuesta ha sido impresionante.

¿Consigues tener un día "normal", es decir sin estar recogiendo datos todo el rato?

Los días laborales en la oficina no requieren muchas reflexiones o esfuerzos conceptuales, ya que la rutina se mantiene bastante estándar e igual a si misma. Pero tan pronto como salga de la rutina para ir de vacaciones o para explorar nuevas partes de la ciudad, la parte de mi cerebro que trabaja con los datos empieza a repicar para asegurarse de que lo estoy capturando todo.

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