Nuria Espert se enfrenta de nuevo a Lucrecia, una de sus obras más intensas

  • Nuria Espert vuelve a enfrentarse a una de las obras más duras e intensas de su carrera, "La violación de Lucrecia", el desgarrador poema de William Shakespeare en el que, sola en el escenario, interpreta a los diferentes personajes en un espectáculo "de gran belleza a pesar de su escalofriante violencia".

Madrid, 6 may.- Nuria Espert vuelve a enfrentarse a una de las obras más duras e intensas de su carrera, "La violación de Lucrecia", el desgarrador poema de William Shakespeare en el que, sola en el escenario, interpreta a los diferentes personajes en un espectáculo "de gran belleza a pesar de su escalofriante violencia".

La extraordinaria y emocionante narración del hecho criminal que terminó con el reinado de los reyes en Roma y propicio la instauración de la república romana, "se convierte en la pluma de Shakespeare en un mosaico de sentimientos, pasiones, arrebatos y delitos", en opinión de la actriz.

Estrenada en noviembre de 2010 en el Teatro Español, el poema que se representará a partir del día 8 en el teatro de La Abadía, dirigido por Miguel del Arco, contiene todo el germen y la grandiosidad de las obras posteriores del dramaturgo inglés.

La historia tiene una progresión, una violencia interior, "que me arrastra; es un verso blanco muy fácil de seguir y de una belleza escalofriante. Cuanto más te metes más perturbador y enajenante es", reconoció Espert durante la presentación en La Abadia, junto a Del Arco, y al director del centro teatral, José Luis Gómez.

Ni Nuria Espert ni Miguel del Arco habían arrinconado este proyecto "que nos ha dado muchas alegrías, especialmente a mí, ya que puso a Nuria en mi vida", comentó Del Arco para quien el poema de Shakespeare es un monólogo "dificilísimo de abordar, una pieza de extrema dificultad que Nuria hace fácil como solo las grandes actrices pueden hacer".

El director insistió en la emoción que supone para él reencontrarse en este espectáculo con la actriz, quien también manifestó sus sentimientos al entrar en la sala de la Abadía "y ver que estaba en la habitación de Lucrecia. Todo en el entorno está tan ambientado que espero estar a la altura".

La programación de "La violación de Lucrecia" contempla únicamente dieciséis funciones ya que "es una obra muy dura". "Nos hemos dado el gusto de volver a ponerla en escena y estoy deseando pasar los malos ratos que paso haciendo esta obra", ha agregado Espert.

Estos malos tragos se deben a la "dureza física y mental" que supone el poema "además de los que entraña la interpretación de una obra que es tan especial. La soledad que experimento no es la de cualquier monólogo. Es una soledad poblada de gente que no aparece".

Además, Shakespeare habla de algo "que se repite en el mundo miles de veces, que nunca reparamos y siempre es terrible". A lo largo de su vida, afirmó, hay cuatro cosas que la han estremecido siempre: las mujeres que se ven en la necesidad de abortar, la violación, la violencia contra la mujer y la muerte de estas mujeres.

"No es como hacer 'La loba' o 'Medea'. Aquí se habla de una de las cosas de la vida que más me perturban. Es una obra muy dura, no solo por sus miles de estrofas o por que se trate de Shakespeare, sino por lo que vivo interiormente", señaló la actriz, que confesó que tiene "casi el temor y el estado de ánimo que tenía en el estreno".

El poema de Shakespeare unió a Miguel del Arco y a Nuria Espert, ya que la actriz "aunque no lo conocía" tenía referencias de él como director a través de otros artistas. "Cuando hablamos por primera vez del poema me dijo que le había parecido trepidante, como un guión de Tarantino. Eso para mí fue revelador y pensé que quería que el director de la obra fuera él".

La actriz destacó también la "maravillosa" traducción de José Luis Rivas, "de una belleza" extraordinaria". Y para mostrarlo recitó durante la rueda de prensa una pequeña parte del poema.

"Una de las joyas de este espectáculo es la traducción. Las palabras te llenan la boca y, aunque ya he hecho Shakespeare, nunca he sentido como con estas palabras".

El dramaturgo ingles "no escribió grandes personajes femeninos de la altura de Lucrecia. Es una lastima que así como tiene quince grandes papeles masculinos no tenga quince grandes papeles femeninos", comentó la actriz, que nunca se lleva los personajes a casa.

"No me llevo a Lucrecia, sino a la actriz que tiene que hacer de Lucrecia", lo que implica cuidarse y llevar una vida muy ordenada.

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