Penélope Cruz: "Me rompe el corazón que haya tantos chavales preparados que no encuentran nada"

  • La actualidad se ha colado en la presentación en Madrid de 'Piratas del Caribe'. Preguntada al respecto, Penélope Cruz se ha solidarizado con la situación de desempleo que miles de jóvenes viven en España. También, claro está, ha hablado de su experiencia pirata.
Tráiler de 'Piratas del Caribe: En mareas misteriosas'
Tráiler de 'Piratas del Caribe: En mareas misteriosas'
lainformacion.com
M. J. Arias

Capitaneados por Penélope Cruz ante la ausencia de Jonnhy Depp, el equipo de Piratas del Caribe: En mareas misteriosas ha desembarcado en Madrid para presentar la película. En una rueda de prensa distendida y donde dio tiempo a tocar casi todos los palos, la actriz española ha reconocido que lo más difícil fue aprender a manejar la espada. Ha habido tiempo hasta para lamentarse de la situación de paro que se vive en España. "Ojalá cambié pronto, porque ya es hora", ha deseado Penélope.

La actriz de Alcobendas ha sido, como era de esperar, la protagonista absoluta de la presentación en Madrid de la cuarta entrega de Piratas del Caribe. Acompañada por el productor Jerry Bruckheimer, el director Rob Marshall y los actores Astrid Berges-Frisbey y Samuel Claflin, se alegra de haber participado en una película familiar después de tanto drama. Y eso que aterrizó en el proyecto sin haber leído el guión. Fue su confianza en Rob Marshall y las ganas de repetir con él las que le hicieron decir sí sin pensarlo dos veces.

"Estábamos terminado el rodaje de Nine y Rob y yo nos fuimos a cenar. Cuando me lo propuso, salté de la silla, le di un abrazo y acepté sin necesidad de leer el guión", ha relatado con una sonrisa de oreja a oreja la madrileña. Después descubrió a su personaje y se enamoró de él. Dice que le encantó porque estaba lleno de posibilidades. Ella es Angélica, una andaluza hija de un pirata a la que Jack Sparrow sedujo cuando era novicia en un convento sevillano. De ahí el deje andaluz de la madrileña cuando le toca hablar en español en la película. Fue una sugerencia suya al director, al que la trama española de la cinta le cautivó.

Dos fueron los retos a los que Cruz se enfrentó en esta película familiar. El primero, aprender a manejar la espada. Para ello necesitó dos meses de entrenamientos previos con el equipo que había participado en las tres entregas anteriores. Eso sí, las escenas más complicadas o peligrosas las rodó "una doble maravillosa que encontró Rob". El otro gran reto fue el no reírse al tener cara a cara a Jack Sparrow. La actriz, fan declarada del pirata, ha reconocido que le costaba aguantarse la risa "cuando lo tenía enfrente y hacía esas cosas tan raras". Sus buenas migas con Depp son de sobra conocidas.

La acampada en Sol se coló en la sala

El revuelo generado por la acampada en la madrileña Puerta del Sol no ha pasado desapercibido para los miembros del equipo de Piratas del Caribe. Preguntada por el tema, Penélope Cruz ha puesto cara de póquer. Un silencio un tanto incómodo que Rob Marshall ha sabido solventar hablando de lo bueno que es el cine para evadirse y su labor en ese sentido. Dicho lo cual, la actriz ha recogido el testigo y ha aportado su granito de arena a la causa.

"En algunos momentos de tu vida, el cine te ayuda a evadirte. Pero a veces no se puede", ha lamentado. "A mí me rompe el corazón la situación actual. Hay muchos chavales, muy preparados, con muchísimas posibilidades… que no encuentran nada. Ojalá acabe pronto, porque ya es hora", ha sentenciado la madrileña.

Habrá Piratas mientras Depp quiera

Volviendo a lo cinematográfico, la que se estrena este viernes es la cuarta entrega de la saga. Aún así, el director, Rob Marshal, ha asegurado que no tenían "la sensación de que fuese la cuarta parte de nada". El productor, Jerry Bruckheimer, cree que lo bueno de Jack Sparrow es que es un aventurero al que se le pueden colocar en todo tipo de situaciones y lugares. Por eso tiene claro que aún le queda camino que recorrer a Piratas del Caribe. Eso sí, todo depende de si Depp está convencido o no con el guión que se le presente. "Cuida mucho a su público", ha puntualizado el poderoso Bruckheimer.

Uno de los ganchos para la taquilla de En mareas misteriosas es el 3D. Una nueva y enriquecedora experiencia para Marshall, quien, pese a todo, ha asegurado que "no todas las películas deben ser en 3D". Apreciación en la que coincide plenamente el productor. No todo vale, ni todas las historias son aptas. En esta, "ayuda a sumergirse en la historia", ha explicado Bruckheimer.

Mostrar comentarios