Viernes, 24.11.2017 - 14:28 h

CaixaForum y el Museo del Prado se unen para mostrar la consolidación de Goya como pintor de corte

Con la exposición 'Goya y la corte ilustrada' que contiene un conjunto de 84 piezas

CaixaForum y el Museo del Prado se unen para mostrar la consolidación de Goya como pintor de corte

CaixaForum Zaragoza acoge, desde este jueves hasta el 21 de enero de 2018, la exposición 'Goya y la corte ilustrada', organizada con apoyo del Museo del Prado y la Fundación 'la Caixa' para mostrar con pinturas como 'La gallina ciega' y varias piezas la etapa de consolidación de Francisco de Goya como pintor de corte.

La directora general adjunta de la Fundación 'la Caixa', Elisa Durán, ha resaltado, en rueda de prensa, la "excepcionalidad" de la exposición, comisariada por la conservadora jefa del siglo XVIII del Museo del Prado Manuela B. Mena y por la también conservadora Gudrun Maurer. 'Goya y la corte ilustrada' se puede visitar coincidiendo con el tercer aniversario de la inauguración del CaixaForum Zaragoza. Ha destacado la colaboración del exdirector del Museo, Miguel Zugaza, para hacer realidad la muestra.

La exposición, ha continuado Durán, contribuye a dar a conocer la investigación reciente sobre un gran maestro como Francisco de Goya, quien "tiene una presencia casi constante". Se muestran 21 pinturas del pintor de Fuendetodos de un total de 67 y diversos objetos.

Elisa Durán ha indicado que la recorre la etapa de Goya en Madrid, adonde llegó en 1775 y donde cosechó el éxito sin abandonar sus relaciones con sus amigos y familiares de Zaragoza, de ahí que se muestren varias cartas de su amigo Martín Zapater, que pertenecen a las colección de 118 misivas del Museo del Prado.

Martín Zapater fue una persona "relevante" en la vida de Goya; amigo del colegio, fue miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Aragón y apoyó a la Real Academia de Bellas Artes de San Luis.

SIGLO XVIII

La exposición no solo refleja la obra de Goya, sino que su discurso alude al siglo XVIII, de ahí las cartas de Martín Zapater y las alusiones a familiares y amigos. Goya se separó de Zapater en 1781 y volvieron a encontrarse en 1790. "Ambos hacen el camino del éxito", ha comentado Manuela Mena.

La conservadora jefa ha resaltado la "impresionante calidad técnica" de Goya, su pincelada "filosófica", dejando claro que ningún otro autor de la época llega a ese nivel.

CORRESPONDENCIA

El punto de partida es la relación que Francisco de Goya (Fuendetodos, Zaragoza, 1746-Burdeos, 1828) mantuvo con su amigo Martín Zapater cuando viajó de Zaragoza a Madrid. A partir de ahí, se organiza esta muestra que repasa su figura y obra durante los años de su consolidación como brillante pintor de la corte para los reyes Carlos III y Carlos IV, a partir de algunas de sus obras más reconocidas, procedentes del Museo del Prado.

Esta exposición propone un acercamiento a la evolución del arte y la figura de Goya durante sus años de trabajo para la corte y la aristocracia en contexto con otros artistas significativos de su tiempo, como lo fueron Mariano Maella, José del Castillo, Luis Paret o Lorenzo Tiepolo.

La muestra presenta un total de 84 obras, principalmente pinturas al óleo y cartones, numerosa correspondencia y otros objetos, miniaturas y estampas, así como algunos ejemplos del arte decorativo de ese período.

Las obras proceden en su mayoría del Museo del Prado, e incluyen algunas de las más célebres pinturas del artista como 'La gallina ciega' o 'El pelele'. Al cuerpo principal de obras del Museo Nacional del Prado, se suman también obras del Museo de Bellas Artes de Bilbao, el Museo de Arte de Ponce en Puerto Rico, el Museo de Zaragoza, la Fundación Colección Ibercaja y la Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, así como otras colecciones privadas.

La investigación desarrollada para esta exposición a cargo de las comisarias y los profesionales del Museo Nacional del Prado ha dado lugar a varias novedades de interés, como la localización de un nuevo retrato temprano de Martín Zapater realizado por mano de Goya, así como la identificación de una miniatura del comerciante zaragozano, obra de Francisca Isidra Meléndez, y también la adscripción a Agustín Esteve de una temprana copia de exquisita calidad del retrato perdido de Goya de Ramón Pignatelli.

Además, resalta la labor del taller de restauración del Museo Nacional del Prado, que ha preparado las obras expuestas para que sean apreciadas en toda su belleza y calidad, mientras que las del Museo de Bellas Artes de Bilbao y las del Museo de Zaragoza han sido restauradas por los departamentos correspondientes de estos museos.

Como es habitual, a partir de la muestra Goya y la corte ilustrada, la Obra Social 'la Caixa' despliega un amplio programa de actividades para todos los públicos en CaixaForum Zaragoza, con un ciclo de conferencias sobre la vida y arte de Goya en el contexto de la España de finales del siglo XVIII. Asimismo, se ha editado un completo catálogo con artículos a cargo de Manuela Mena, Gudrun Maurer y Virginia Albarrán.

Se puede hacer un recorrido por la evolución de la moda desde la exquisitez y profusión decorativa del rococó hasta la simplicidad de tintes revolucionarios del neoclasicismo, tanto en la vestimenta femenina como en la masculina, que se diferenciaron poco en cuanto ariqueza, ornamentación y elegancia, mediante retratos y escenas protagonizados por nobles, majos y petimetras.

AMISTAD Y ÉXITO

En 1786 Goya fue nombrado pintor del rey, diez años después de su llegada a la corte y de que empezara a trabajar para la corona. En 1780 había sido elegido académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y poco después marchó a Zaragoza para hacerse cargo de los frescos de la cúpula de Regina Martyrum en la basílica del Pilar. No gustaron y la junta de obras le obligó a aceptar las correcciones de Francisco Bayeu.

La humillación para quien era ya académico fue grande y Goya regresó a Madrid sin volver a trabajar más en su ciudad. Tampoco recibió nuevos encargos reales, porque estos dependían de Bayeu, pero el artista salió adelante con el apoyo del secretario de Estado, Floridablanca, y de algunas figuras significativas, como el infante don Luis de Borbón, los duques de Osuna e intelectuales como Jovellanos y Ceán Bermúdez.

En 1789 Goya ascendió finalmente a pintor de cámara y poco después le decía a su amigo Zapater lo siguiente: "Del rey abajo todo el mundo me conoce". En 1790 el artista viajó por sorpresa a Zaragoza y se reencontró con su amigo, a quien retrató entonces, y una vez más en 1797 ya como notable comerciante y miembro destacado de la sociedad aragonesa, lejos ya, como para Goya, sus años de penurias.

En la que se ha llamado 'década prodigiosa', el artista acrecentó su fama y pintó para los miembros más destacados de la aristocracia y de la política, y, como pintor oficial de Carlos IV y de María Luisa, los retratos de estos, que culminaron en 1800 con 'La familia de Carlos IV'.

ACTIVIDADES

Además de la exposición, Gudrun Maurer impartirá una conferencia este jueves a las 19.00 horas, con un precio de cuatro euros y aforo limitado.

También se realizará un ciclo de conferencias para el público general, todas a las 19.00 horas. Manuela Mena disertará sobre 'La evolución del arte de Goya a través de su correspondencia con Martín Zapater' el 3 de octubre; Maurer hablará sobre 'De lo sensual a lo romántico: la variedad de las imágenes en el Madrid de finales del siglo XVIII'; el historiador José Luis Ona presentará el tema 'Del Goya viajero. Pinceladas de una juventud itinerante', el 17 de octubre, y la colaboradora del Museo del Prado Virginia Albarrán impartirá la conferencia titulada 'el pueblo y sus costumbres en la Ilustración española', el 24 de octubre.

Habrá visitas comentadas los miércoles, sábados y domingos, y visitas concertadas para grupos en horario a convenir, así como cafés-tertulia en español, inglés y francés.

Entre febrero y mayo del año próximo se podrá contemplar las 84 piezas en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

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