No todo son maratones

Qué serie veo ahora: tres series para no caer en un atracón veraniego y paladear

En plena vorágine de la oferta masiva de streaming, merece la pena detenerse y recuperar algunas series que podrían estar entre las mejores de la historia aunque no suelan ganarse tantos elogios en las listas.

La serie 'Boardwalk Empire' repasa los inicios de los grandes capos de la mafia durante la Gran Depresión.
La serie 'Boardwalk Empire' repasa los inicios de los grandes capos de la mafia durante la Gran Depresión.
EP

Los atracones o los maratones televisivos son al arte lo que los botellones a disfrutar de una buena copa. La idea es similar: consumir muy rápido para ganar tiempo y perder la noción de la realidad sin pensar mucho más allá. Se puede disfrutar, porque una cosa no quita la otra, pero ambas actividades dejan dolor de cabeza al día siguiente. Con la generalización de las plataformas de 'streaming' el modelo televisivo ha dado un vuelco. Netflix, como ha dejado claro desde el principio, apostó por él, con el objetivo de atrapar horas y horas a los espectadores y construir un negocio voraz en términos cuantitativos. La barra que se consume en pocos segundos al final de cada episodio antes de saltar al siguiente es su carta de presentación y un cebo que se ha demostrado de gran utilidad y que han copiado el resto.

Y sí, Netflix ha cimentado su imperio en el visionado compulsivo de sus productos e incluso hay quien defiende que ha logrado extender el efecto patatas fritas: no se puede comer una sola… a la vez que se admite que hay muchas series que, de no enlazarse capítulos sin reposo, jamás se verían en su totalidad. 

Sin embargo, hoy se hablará aquí de lo contrario. De series que hay que degustar poco a poco (si bien cada uno es libre de verlas de una sentada si es capaz o si es su único modelo). No están ideadas para enlazar seis episodios de una sola vez. Son placeres de cocción lenta (aunque no todas tienen un ritmo necesariamente pausado) y algunas de ellas se encuentran entre lo mejor de la oferta televisiva de las últimas décadas. Esa oferta (o edad de oro de la televisión) que ha dado tantas obras maestras que a las que ‘solo’ son casi perfectas las condena al ostracismo o al olvido al fondo de la biblioteca de sugerencias. 

Ahora que llega el verano y puede apetecer detenerse un poco y disfrutar de las cosas, proponemos tres grandes series que se merecen una pausa (y una buena copa de vino o lo que sea) para acompañarlas:

Treme (2010-2013)

La serie 'Treme' parte de la Nueva Orleans tras el paso del huracán 'Katrina'.
La serie 'Treme' parte de la Nueva Orleans tras el paso del huracán 'Katrina'.
EP

Creada por David Simon y Eric Overmyer y disponible en HBO. Para muchos, Simon es el mejor creador de series del siglo XXI. Solo con haber realizado ‘The wire’ podría dar para sostener esa afirmación. Pero es que ha hecho mucho más y ni una sola de sus creaciones (alrededor de una decena) baja del notable alto. Un par de años después de terminar su obra magna sobre Baltimore (y con el interludio en forma de miniserie de ‘Generation kill’, puede que su apuesta menos querida por la crítica), se embarcó en otra trama de personajes múltiples, formato de novela decimonónica y carta de amor a una ciudad americana: Nueva Orleans en este caso. 

El punto de partida es la ciudad recién golpeada por el huracán Katrina y cómo sus habitantes, como han hecho a lo largo de toda su historia, se levantan incluso de la peor de las catástrofes. Hay policías, chefs, abogados, periodistas y muchos ciudadanos anónimos (la inmensa mayoría negros, que son los que padecieron el mayor embate del huracán y sus inundaciones). Ah, y también músicos por todas partes. Nueva Orleans no se entiende sin su música (cuna no solo del jazz sino de toda la música moderna americana) y sus calles tampoco. 

La música es, definitivamente, lo que convierte ‘Treme’ en algo distinto en sus cuatro temporadas de apenas 36 episodios. Para bien y para mal… a quien le pueda dar reparo asistir a largas actuaciones musicales que, sumadas todas, ocupan a veces casi un tercio de la duración total de los capítulos. Aunque no solo eso: hay denuncia social, injusticias, política, economía… y mucha humanidad. Simon en estado puro y tocado por la inspiración (que conste que no piensa así la mayoría de la crítica, que sitúa esta serie entre lo menos bueno de su trayectoria).

Boardwalk Empire (2010-2014)

La serie 'Boardwalk Empire' repasa los inicios de los grandes capos de la mafia durante la Gran Depresión.
La serie 'Boardwalk Empire' repasa los inicios de los grandes capos de la mafia durante la Gran Depresión.
EP

Creada por Terence Winter y disponible en HBO. Otro autor con pedigrí suficiente como para merecer todo el respeto universal. Porque Winter fue una de las mentes que estuvo detrás de los Soprano (aunque su creador fuese David Chase), a la vez que coguionista de Martin Scorsese en ‘El Lobo de Wall Street’. Precisamente, el director de ‘Toro salvaje’ se hizo cargo del piloto y mantuvo su nombre como productor ejecutivo de una serie que pese a su enorme plantel creativo y de producción (así como a la calidad que demostró) nunca terminó de convertirse en el gran éxito que se esperaba.

Quizás porque se esperaba que fuera la heredera en cuanto a impacto mediático de los Soprano. Y no, ‘Boardwalk Empire’ es de la familia de las series de Simon: de cocción muy muy lenta y de múltiples personajes que a menudo parecen desconectados y que solo encajan cuando deben encajar. Ese fue su mayor problema y es cierto que la primera temporada es demasiado pausada incluso para las mentes más pacientes. Sobre todo, porque su trama puede prometer más acción: no en vano, es una pequeña historia de los grandes mafiosos que crecieron en Estados Unidos en plena Ley Seca.

Por aquí pasa el protagonista absoluto, Nucky Thompson (interpretado por Steve Buscemi), el dominador de ese embarcadero del título repleto de casinos que fue Atlantic City. Pero también un joven Al Capone o Charlie Luciano, que aprenden los gajes del oficio en la ciudad costera de Nueva Jersey a caballo de Nueva York y Chicago. No obstante, lo mejor de la serie siempre se esconde en personajes que quizá no estén tan inspirados en grandes nombres pero que, como corresponde a una buena obra artística, son universales. Una obra maestra en cualquier otro momento (se acababa ya la edad dorada de la TV) y lugar (empezaba el dominio de las streaming). Vayan con calma y disfruten de sus 56 episodios en cinco temporadas: el paseo merecerá la pena.

Ray Donovan (2013-2020)

La serie 'Ray Donovan' está producida por Showtime y en España se puede ver en Movistar.
La serie 'Ray Donovan' está producida por Showtime y en España se puede ver en Movistar.
EP

Creada por Ann Bidderman y disponible en Movistar. Ray es un ‘fixer’ (solucionador de problemas al estilo de aquel ‘Señor Lobo’ de Tarantino) para famosos y estrellas de Hollywood o del deporte. Que alguien graba un vídeo sexual con una actriz que despunta, allá va Ray a recuperar la cinta y partir algunas piernas. Y así en adelante, hasta el punto de que termina involucrándose cada vez más en negocios más oscuros.

Durante siete temporadas y 82 episodios esa capacidad de escalar en problemas se ramifica a través de toda la familia. Aunque hay alguien que de por sí solo arrastra a todos los demás: el padre interpretado por un magnífico Jon Voight (algún Emmy se ha llevado por el papel). No menos estupendos son todos los actores que forman un largo reparto, con una mención específica al villano de cada temporada, al que pone cara estrellas del calibre de Susan Sarandon o Ian McShane. La producción es sobria pero de lujo (esas mansiones de Los Ángeles) y la trama enlaza desde los abusos a menores por sacerdotes a violaciones en famosos o encontronazos con cárteles de la droga.

El único gran 'pero' es que es una serie que, posiblemente, se quede sin final. En febrero, y al poco de terminar de emitirse su séptima temporada, Showtime (la cadena a la que pertenece) decidió cancelarla. No importó que sea de las más vistas de la cadena y de las pocas que aún le daba alegrías, a la vez que terminaba con ‘Homeland’ (la otra gran serie de Showtime de la pasada década), decidía poner punto y final. Se ha hablado de que quizá haya una entrega de dos horas o que otra productora recoja el guante para entregar la última y octava temporada planeada. Quién sabe. Este problema ya no está en manos de Ray.

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