Rufus Wainwright brilla con su versión sinfónica

  • El compositor, cantautor y pianista norteamericano Rufus Wainwright ha encandilado hoy en Valladolid con un repertorio en el que ha mezclado sus canciones con sonetos de William Shakespeare y obras de compositores clásicos, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL).

Miriam Antolín

Valladolid, 25 feb.- El compositor, cantautor y pianista norteamericano Rufus Wainwright ha encandilado hoy en Valladolid con un repertorio en el que ha mezclado sus canciones con sonetos de William Shakespeare y obras de compositores clásicos, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Castilla y León (OSCyL).

El considerado por Elton John como "el más grande escritor de canciones del planeta" ha presentado en el Auditorio Miguel Delibes de Valladolid su espectáculo "Classico Rufus" con el que inicia su nueva gira europea que le llevará a ciudades como París o Londres.

Dirigidos por Andrés Franco, los miembros de la OSCyL han sido los primeros en salir al escenario ante la mirada de cerca de un millar de espectadores que se han acercado hasta la sala sinfónica del auditorio.

Pasadas las ocho de la tarde, el original cantautor, fiel a su estética dandy, ha saltado a escena ataviado con un traje gris, un pañuelo anudado al cuello y una flor blanca en la solapa para interpretar la parte más clásica del concierto dedicada a los sonetos de William Shakespeare.

Wainwright (Monreal, Canadá, 1973) ha ido desgranando cuatro de los poemas del dramaturgo inglés con un sentimiento que el público le ha agradecido en forma de ovación al finalizar la primera parte del recital.

En esta ocasión, el artista ha elegido un repertorio clásico, y ha reconocido que la música clásica es algo que le motiva y en lo que se inspira para algunos de sus temas.

Para el segundo acto, más moderno y basado en sus composiciones, el cantautor ha necesitado instalar su piano en el escenario, aunque ha estado acompañado en todo momento por los músicos de la OSCyL.

Más animado, Wainwright, considerado icono de la comunidad homosexual, ha saludado efusivamente al público vallisoletano en castellano al volver a las tablas.

"Vibrate" y "Little Sister", una de sus "primeras experiencias con la música clásica", como él mismo ha reconocido, han sido los dos temas propios que han iniciado la segunda mitad.

A punto de estrenar su séptimo disco de estudio, "Out of the game", que se publicará el próximo mes de mayo, Wainwright ha animado a los presentes con su versión de "You go to my head".

El cantautor ha brindado varios elogios a los músicos de la OSCyL, "deberías estar muy orgullosos de esta orquesta", ha dicho al público, con el que ha bromeado constantemente en el segundo tramo del recital.

Hijo y hermano de cantantes, Wainwright comenzó a tocar el piano con seis años y en 1998 fue aclamado por la revista Rolling Stone por su primer trabajo discográfico.

Como propina el norteamericano ha ofrecido la versión del tema "Hallelujah" al piano, que fue utilizada para la banda sonora de la película de los estudios Disney "Shrek".

El cantautor se ha acordado en el tramo final de la actuación de su primera ópera, "Primma Donna", que se estrenó el pasado 19 de febrero en Nueva York y ha sido tan aplaudida como criticada por el público americano.

Para acabar, junto a la OSCyl, Wainwright ha interpretado la parte final de su ópera, que ha sido despedida con una ovación tan ruidosa que ha obligado al artista a regresar al escenario para cantar de nuevo.

Una larguísima ovación y el público en pie para despedir las más de dos horas de concierto de uno de los artistas más originales y respetados del momento.

Wainwright volverá a España este año con conciertos en mayo en Granada y en junio en el Primavera Sound de Barcelona. EFE

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