Sábado, 21.10.2017 - 18:09 h

Rigola explora "cómo hacer emociones en vez de contarlas" mediante Chéjov en el Lliure

Borra la línea entre actores y personajes en una adaptación libre de 'Ivánov'

El director de teatro Àlex Rigola explora en el Teatre Lliure de Montjuïc de Barcelona "cómo hacer emociones en vez de contarlas" a través de una adaptación libre de 'Ivánov', del dramaturgo ruso Antón P. Chéjov, mediante un proceso creativo en el que borra la línea entre el actor y personaje, ha explicado Rigola este viernes en rueda de prensa.

"Estamos acostumbrados a explicar las emociones a través de los diálogos. Pero las emociones no se explican, se hacen. Esto es lo que he intentado cortar de raíz", ha explicado Rigola, cuyo montaje se podrá ver desde el jueves 27 de abril.

El texto, considerado la primera pieza mayor de Chéjov, gira en torno a un personaje que se acaba suicidando --Rigola cree que no es un 'spoiler' decirlo-- algo que conecta con este proceso creativo: "Los que hemos tenido a alguien que se ha acabado suicidando sabemos que una semana antes podías haber estado hablándole y no lo podías detectar", ha dicho, en referencia a que las emociones se sienten por dentro pero no se cuentan.

Esto también ha cambiado el enfoque del texto: "En el original todos ven al personaje de Ivánov como un desecho humano. Aquí la cuestión es que el desecho vaya por dentro", asegura Rigola.

ESENCIALIZARLO TODO

El actor que lo interpreta es Joan Carreras: "Ha consistido en esencializarlo todo y que lo que quede de ti sea muy puro, que todo sea limpio y las emociones aparezcan", ha dicho Carreras de un proceso de búsqueda interior del que tiene dudas de que al acabar la última función, el domingo 28 de mayo, haya podido completar.

Las barreras de la ficción se rompen con la propuesta que ha hecho Rigola: durante la función los actores dicen sus propios nombres y no los de los personajes, vienen vestidos de casa con sus propia ropa y el espacio escénico, que Rigola describe como "desnudo", se desdibuja.

Acompañan a Carreras en el escenario Nao Albet --que también hace la música--, Andreu Benito, Pep Cruz, Sara Espígul, Vicky Luengo, Sandra Monclús, Àgata Roca y Pau Roca.

Todos ellos muestran las diferentes reacciones ante la situación del protagonista: "la búsqueda absoluta de comprenderlo, la necesidad de ayudarlo o la pasividad del que tiene otros problemas", ha dicho Rigola, que considera las reacciones un microcosmos representativo de la sociedad.

El director de teatro Àlex Rigola explora en el Teatre Lliure de Montjuïc de Barcelona "cómo hacer emociones en vez de contarlas" a través de una adaptación libre de 'Ivánov', del dramaturgo ruso Antón P. Chéjov, mediante un proceso creativo en el que borra la línea entre el actor y personaje, ha explicado Rigola este viernes en rueda de prensa.

"Estamos acostumbrados a explicar las emociones a través de los diálogos. Pero las emociones no se explican, se hacen. Esto es lo que he intentado cortar de raíz", ha explicado Rigola, cuyo montaje se podrá ver desde el jueves 27 de abril.

El texto, considerado la primera pieza mayor de Chéjov, gira en torno a un personaje que se acaba suicidando --Rigola cree que no es un 'spoiler' decirlo-- algo que conecta con este proceso creativo: "Los que hemos tenido a alguien que se ha acabado suicidando sabemos que una semana antes podías haber estado hablándole y no lo podías detectar", ha dicho, en referencia a que las emociones se sienten por dentro pero no se cuentan.

Esto también ha cambiado el enfoque del texto: "En el original todos ven al personaje de Ivánov como un desecho humano. Aquí la cuestión es que el desecho vaya por dentro", asegura Rigola.

ESENCIALIZARLO TODO

El actor que lo interpreta es Joan Carreras: "Ha consistido en esencializarlo todo y que lo que quede de ti sea muy puro, que todo sea limpio y las emociones aparezcan", ha dicho Carreras de un proceso de búsqueda interior del que tiene dudas de que al acabar la última función, el domingo 28 de mayo, haya podido completar.

Las barreras de la ficción se rompen con la propuesta que ha hecho Rigola: durante la función los actores dicen sus propios nombres y no los de los personajes, vienen vestidos de casa con sus propia ropa y el espacio escénico, que Rigola describe como "desnudo", se desdibuja.

Acompañan a Carreras en el escenario Nao Albet --que también hace la música--, Andreu Benito, Pep Cruz, Sara Espígul, Vicky Luengo, Sandra Monclús, Àgata Roca y Pau Roca.

Todos ellos muestran las diferentes reacciones ante la situación del protagonista: "la búsqueda absoluta de comprenderlo, la necesidad de ayudarlo o la pasividad del que tiene otros problemas", ha dicho Rigola, que considera las reacciones un microcosmos representativo de la sociedad.

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