Sábado, 17.02.2018 - 22:15 h
En Salvados

Évole examina a García y De la Morena con una llamada fallida al Rey emérito

Contó con las dos históricas estrellas de la radio deportiva, que aparcaron sus batallas, pero durante toda la semana la promoción fue el Rey.

García y De la Morena, los Reyes de la Noche, con Évole.
García y De la Morena, los Reyes de la Noche, con Évole.

¿Qué pasa cuando a un Rey campechano y emérito le preguntas lo que no le gusta? Así 'vendía' en twitter Jordi Évole su programa Salvados, 'Reyes de la noche', un homenaje a la radio en la que fue capaz de conversar con dos figuras indiscutibles: José María García y José Ramón de la Morena. El primero fue el 'anzuelo' hasta llegar al Rey, sabida es su amistad.

Don Juan Carlos dejó claro que pensaba que le iban a llamar para hablar de García y se encontró con una pequeña sorpresa. García había reconocido que si él hubiese tenido la información de Botsuana, la hubiese dado. Así que Évole tomó nota y ya con el Rey al teléfono delante de García, aprovechó: "Que sepa que García, si hubiese tenido la exclusiva de Botsuana, la hubiese dado. ¿Cómo le hubiese sentado a usted?". Y el Rey, al final, colgó, pero antes dijo de García que era "uno de los mejores  periodistas de las últimas décadas y no solo deportivos". Évole no pudo sacarle de ahí, aunque el Rey emérito reconoció que ayuda a su hijo en todo lo que puede. 

García  ya había dejado claro antes que los Reyes no pueden tener amigos, aunque él se muestre algo molesto porque Don Juan Carlos no le ha llamado desde su abdicación. Sigue siendo García. Tampoco le gusta que deje a Évole casi con la palabra en la boca. Y se enfada desde el cariño a Don Juan Carlos."No me gusta el egoísmo de los borbones".

"Votar al PP es tirar el voto, me gusta Rivera"

García no se calló y habló de política. Dio titulares. "Votar al PP es tirar el voto", "Me gusta Rivera". Confiesa que le ilusionó y le decepcionó Podemos, "se ha equivocado tanto como el PP". Arremetió también contra la Sexta, "no es plural, se ha ganado lo que tiene a pulso, me gustaría menos show y más pluralidad". No podía olvidarse de la cadena "de los curas, 13TV calificando sus programas "como casposos".

¿Qué le pasa entonces al periodismo hoy? García da sus claves. "Solo Atresmedia y Mediaset están forradas, el resto está en quiebra técnica y se arrima al sol que más calienta. ¿Alguien se puede creer que el medio más cercano al PP sea Prisa? Hoy los jefes no tienen ni puta idea, no saben lo que es salir a la calle". García en estado puro.  

La lista de comentaristas con la que contó Évole fue de nivel. Rubalcaba definió a García como "el inventor de la radio moderna", mientras que Cristina Pardo, admiró de él haberse atrevido a llamar a su programa 'SuperGarcía' y ser capaz de hacer radio de pie. Perico Delgado sí, sacó a la luz su lado más oscuro, "el trato a compañeros, la soberbia, era capaz de machacar a cualquiera sin piedad. Le gustaba decir eso de, 'llamo a Felipe y se me pone'. El genial ciclista habla de su relación con García, al que no le gustó que se fuera con De la Morena "y desde entonces me machacó, porque el número uno tenía que estar de número uno". Fernando Ónega reconoce que "imponía miedo, pero era un gran inventor de palabras".

Villar no podía seguir en la Federación

García confiesa que un periodista "no conoce ni a su padre", y que por una exclusiva "sería capaz de hacer casi cualquier cosa".  Dice ahora que no tenía comprados a porteros o camareros, como se rumoreaba en la época, pero que siempre había algún detalle por ahí. "Si le dabas 5.000 pelas les solucionabas el mes". 

​Recordó García su mítica frase 'Pablo, Pablito, Pablete', pero reconoce que no fue capaz de acabar con él, sino que fue el ejecutivo el que lo hizo. No arremete García contra Villar, pero señala que "no podía seguir siendo presidente de la Federación, porque dejó hacer". García deja claro que ha estado en los despachos de todos los presidentes menos en el de Zapatero y también en Zarzuela con Don Juan Carlos.

En el reinado de García irrumpió De la Morena. Y sí, se les fue de las manos. "Le odiábamos todos", destaca Paco González, de sus tiempos en la Ser. García confiesa ahora que se equivocó en esas luchas por tener al protagonista antes que nadie.

De la Morena mira atrás, esos primeros días de ilusión por la profesión, cuando trabajó con García y este no le hizo ni prueba. Empezaba. De becario. Y con el tiempo, su gran rival. "Yo no pensaba en ganar a García sino en hacer algo diferente". Sus trifulcas las considera ahora De la Morena como entradas burras de los partidos, aunque más que a olvidar ha aprendido con el tiempo a que no le afecte. Ninguno parece orgulloso de lo que hizo, "fue salvaje", dice De la Morena.  García cree ahora que se equivocó y sí, ya sabe que nadie es imprescindible. Ni siquiera él. Pelillos a la mar. No se habían reunido para pelearse. El único que colgó al final, sí algo contrariado, fue el Rey emérito.

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