Una noche de orgía en el museo de Gustave Klimt

  • El artista suizo Christoph Büchel ha convertido el museo Secession, en Viena, en un club de alterne donde practicar sexo.

Una noche de orgía en el museo de Klimt
Una noche de orgía en el museo de Klimt
lainformacion.com

Varios estudiantes entran en el museo Secession, en Viena, quieren ver la obra de Klimt. Hasta llegar a la sala dedicada al artista caminan a través de un panorama nada usual para una galería: habitaciones sadomasoquistas, sillas ginecológicas, colchones por el suelo, fotos eróticas...

El artista suizo Christoph Büchel ha escandalizado el país con su propuesta: transformar "el templo del arte" en un "templo para el sexo", un lugar donde poder practicar orgías, sexo duro, donde ninguna posición que la mente pueda imaginar estará prohibida.

El Secession, un lugar de renombre mundial para el arte contemporáneo en el centro de Viena, ha incorporado temporalmente un club de alterne llamado "Element6" que normalmente se encuentra ubicado a las afueras de la ciudad.

Durante el día y a simple vista, podría parecer un museo "normal", con colas para comprar las entradas, turistas con las cámaras alerta... Sin embargo, a partir de las 21 horas el espacio se transforma y se convierte en un "Swingerclub" (local donde se entra en pareja para practicar sexo en grupo). La entrada, como es de suponer, aumenta su precio y varía en función del "happening" de esa noche, oscilando entre los 6 euros y los 42.

La portavoz del museo sale al paso de las críticas declarando que Büchel ha provocado un escándalo similar al que se produjo cuando se exhibió por primera vez, en 1902, "Friso de Beethoven"de Klimt. "Ahora se considera una de las piezas clave del pintor austriaco, pero los primeros en verlo lo calificaron de obsceno y pornográfico por la manera de mostrar los órganos de la mujer".

Buechel se ha negado a comentar su proyecto, pero en un comunicado del club "Element6" se apunta a que el "único objetivo es dar a tantas personas como sea posible la oportunidad de superar sus inhibiciones". De hecho, las únicas condiciones para poder disfrutar de una "noche de sexo en el museo" es la de ser mayor de edad y acudir al lugar sin ningún tipo de prejuicio sexual.

La "exposición", si es que las numerosas protestas no lo impiden, permanecerá en el museo hasta el próximo 18 de abril. De momento parece que lo conseguirá ya que la propuesta del artista suizo se está abriendo paso a las críticas llenando sus salas todas las noche de gente que acude con un único fin: practicar sexo.

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