Viernes, 20.10.2017 - 07:48 h

Un videojuego permite diseñar una proteína más potente que la natural

Desafiar y retar a la gente ha permitido que Foldit haya conseguido crear una proteína artificial más potente que la natural.  

Foldit
Foldit

 Los jugadores de Foldit han conseguido marcar un hito en la historia de la relación entre videojuegos y ciencia. Como muchos otros similares, Foldit pide a los usuarios que presten la capacidad de procesamiento de sus equipos mientras están inactivos para ayudar a estudiar el plegamiento de las proteínas; sin embargo, su atractivo reside en el que no es un "simple" protector de pantalla, sino que supone todo un reto para quien lo instala, convirtiéndose en un adictivo juego. Gracias a este salto "interactivo", donde los jugadores pueden probar a crear sus propias estructuras hasta conseguir moléculas artificiales, se ha conseguido desarrollar una hasta 18 veces más eficaz que las naturales, algo que ha sido certificado por un laboratorio y publicado en la Nature Biotechnology.La clave del desarrollo de enzimas es que son proteínas que funcionan de manera especial a nivel molecular. Sus aminoácidos deben ser colocados y plegados de una manera muy particular y específica para que sea útil. Sus más de 500 aminoácidos han de ser ensamblados y las posibilidades son muchísimas. Para amenizar este proceso de "montaje, en 2008 Zoran Popovic y David Baker, de la Universidad de Washington en Seattle quisieron ir un paso más y no dejarlo todo a las variables conocidas por la naturaleza, sino que les han dado libertad a los usuarios que, con el tiempo, han construido una proteína muy eficaz, según el laboratorio donde ha sido probada.Al más puro estilo de un rompecabezas, se propuso a los más de 240.000 usuarios que rediseñaran un bucle de cuatro aminoácidos de una enzima para que aumentase la superficie de contacto con los reactivos. Tras una serie de ajustes, se consiguieron 180.000 propuestas diferentes en total en los diferentes procesos, los investigadores eligieron las potencialmente más interesantes y el resultado fue que se encontraron enzimas hasta 18 veces más efectivas que las generadas naturalmente."He trabajado dos años para mejorar esas enzimas, pero no lo conseguí", ha admitido Justin Siegel, un investigador de posdoctrado del grupo de Baker. "Los jugadores de Foldit, en cambio, consiguieron un gran salto en su estructura especial, y todavía no sé cómo lo han logrado", admitió.En este momento el hallazgo no tiene demasiadas aplicaciones prácticas. Pero eso tiene fácil arreglo. Baker ha dicho que ya ha planteado a los jugadores un nuevo reto: fabricar inhibidores más potentes para el virus de la gripe de 1918. "Y eso puede traducirse en medicamentos".

 Los jugadores de Foldit han conseguido marcar un hito en la historia de la relación entre videojuegos y ciencia. Como muchos otros similares, Foldit pide a los usuarios que presten la capacidad de procesamiento de sus equipos mientras están inactivos para ayudar a estudiar el plegamiento de las proteínas; sin embargo, su atractivo reside en el que no es un "simple" protector de pantalla, sino que supone todo un reto para quien lo instala, convirtiéndose en un adictivo juego. Gracias a este salto "interactivo", donde los jugadores pueden probar a crear sus propias estructuras hasta conseguir moléculas artificiales, se ha conseguido desarrollar una hasta 18 veces más eficaz que las naturales, algo que ha sido certificado por un laboratorio y publicado en la Nature Biotechnology.La clave del desarrollo de enzimas es que son proteínas que funcionan de manera especial a nivel molecular. Sus aminoácidos deben ser colocados y plegados de una manera muy particular y específica para que sea útil. Sus más de 500 aminoácidos han de ser ensamblados y las posibilidades son muchísimas. Para amenizar este proceso de "montaje, en 2008 Zoran Popovic y David Baker, de la Universidad de Washington en Seattle quisieron ir un paso más y no dejarlo todo a las variables conocidas por la naturaleza, sino que les han dado libertad a los usuarios que, con el tiempo, han construido una proteína muy eficaz, según el laboratorio donde ha sido probada.Al más puro estilo de un rompecabezas, se propuso a los más de 240.000 usuarios que rediseñaran un bucle de cuatro aminoácidos de una enzima para que aumentase la superficie de contacto con los reactivos. Tras una serie de ajustes, se consiguieron 180.000 propuestas diferentes en total en los diferentes procesos, los investigadores eligieron las potencialmente más interesantes y el resultado fue que se encontraron enzimas hasta 18 veces más efectivas que las generadas naturalmente."He trabajado dos años para mejorar esas enzimas, pero no lo conseguí", ha admitido Justin Siegel, un investigador de posdoctrado del grupo de Baker. "Los jugadores de Foldit, en cambio, consiguieron un gran salto en su estructura especial, y todavía no sé cómo lo han logrado", admitió.En este momento el hallazgo no tiene demasiadas aplicaciones prácticas. Pero eso tiene fácil arreglo. Baker ha dicho que ya ha planteado a los jugadores un nuevo reto: fabricar inhibidores más potentes para el virus de la gripe de 1918. "Y eso puede traducirse en medicamentos".

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