Lunes, 16.09.2019 - 05:10 h

CAMARERO RECLAMA UNA UNIVERSIDAD ABIERTA, PLURAL, INCLUSIVA Y ORIENTADA AL EMPLEO

- En la inauguración del Congreso ‘Universidad y Discapacidad’ de Fundación ONCE. Fundación ONCE inauguró este jueves en Madrid la III edición del Congreso Internacional ‘Universidad y Discapacidad’ en un acto que contó con la presencia de Susana Camarero, secretaria de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, y Jorge Sainz, secretario general de Universidades. En su intervención, Camarero reclamó una universidad “abierta, plural e inclusiva” que, además, esté “orientada al empleo, que es la prioridad de este Gobierno”.
En este sentido, repasó las cifras de empleo de personas con discapacidad y recordó que desde 2012 hasta hoy han sido más de 923.000 las personas con discapacidad contratadas, siendo 2015 “un año récord absoluto” con 250.000 contratos, un 60% por ciento más. En lo que llevamos de año, añadió, un 9% más.
Para la responsable de Servicios Sociales e Igualdad, uno de los pilares básicos para el futuro de las personas con discapacidad es el acceso a la universidad. Por ello, insistió en la necesidad de reducir las tasas de abandono escolar e incrementar la presencia de alumnos con discapacidad en los centros universitarios.
Según dijo, en la actualidad hay más de 20.000 alumnos con discapacidad en la universidad, más de un tercio en la UNED. “Hemos avanzado, pero tenemos que seguir peleando y luchando para que esas cifras vayan aumentando”, aseveró. “Sólo trabajando juntos”, añadió, podremos poner en marcha medidas que sean “duraderas y efectivas”.
A su juicio, este congreso es un punto de encuentro para diseñar entre todos la universidad del futuro, “una universidad abierta al talento de todas las personas, también de las personas con discapacidad”, concluyó.
En la misma línea se manifestó Jorge Sainz, para quien el reto sigue siendo reducir las tasas de abandono escolar. Para lograrlo, apeló al éxito de programas como ‘Campus inclusivos’ o el programa ‘Erasmus+’ de movilidad internacional. En definitiva, dijo, que la educación permita el desarrollo personal y que nuestra actitud no nos impida ver el talento de las personas con discapacidad.
También asistieron a la inauguración José Orihuela, presidente de la Comisión de Asuntos Estudiantiles de la CRUE y rector de la Universidad de Murcia; Alberto Durán, vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE; Luis Cayo Pérez Bueno, presidente del Cermi; Carlos Augusto Abicalil, director general de Educación, Ciencia y Cultura de la OEI, y Salvador Arriola, secretario de Cooperación de la SEGIB.
En nombre de la Fundación Universia y la Fundación Vodafone, entidades que apoyan la organización de este evento, estuvieron presentes sus directores, Ramón Capdevilla y Santiago Moreno, respectivamente. Además, la presidenta del Comité de Naciones Unidas de los Derechos de las Personas con Discapacidad, Soledad Cisternas, dirigió unas palabras a los asistentes a través de un vídeo.
Todos ellos reconocieron el avance en educación inclusiva pero también los retos que quedan por delante “para no desperdiciar el talento del 15% de la población que tiene discapacidad”, recalcó Alberto Durán. Según dijo, el mayor éxito ha sido seguir sumando aliados en favor de la educación inclusiva, tales como la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) o las secretarías generales iberoamericanas, SEGIB, con quien Fundación ONCE ha suscrito convenios de colaboración.
Aun así, advirtió que aún hoy hay problemas de acceso físico y tecnológico y sigue siendo necesario repasar los modelos educativos, los marcos normativos, abordar el fomento del deporte inclusivo y seguir impulsando la movilidad internacional. “El talento no está reñido con la discapacidad, ni la discapacidad es un obstáculo para llegar a los más altos niveles de conocimiento”, añadió el vicepresidente ejecutivo de Fundación ONCE.
Por último, Luis Cayo Pérez Bueno siguió reclamando “buenas políticas” que favorezcan el acceso de los alumnos con discapacidad a la universidad: una mejor orientación académica en la etapa de Secundaria –“el gran agujero negro”-, impulsar la movilidad europea e iberoamericana, la accesibilidad al entorno y a los contenidos, favorecer el acceso a becas, a los estudios de post grado y el acceso al personal docente e investigador. Toda una serie de medidas para las que la falta de medios, advirtió, “no puede ser una excusa”.
“Si hay dotaciones económicas y voluntad, hay resultados”, aseguró. Según dijo, en apenas una década se ha multiplicado el número de alumnos con discapacidad que han terminado la universidad. Por ello insistió en la importancia de intensificar esas políticas. “Ahora tenemos por delante una buena oportunidad”, remachó.

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