Buenos Aires rinde homenaje a García Lorca en el 74 aniversario de su muerte

  • Buenos Aires.- El Gobierno de la capital argentina homenajeó ayer al escritor granadino Federico García Lorca al cumplirse el 74 aniversario de su muerte, con un acto en un hotel de la ciudad en el que el dramaturgo se hospedó durante seis meses entre 1933 y 1934.

Buenos Aires rinde homenaje a García Lorca en el 74 aniversario de su muerte
Buenos Aires rinde homenaje a García Lorca en el 74 aniversario de su muerte

Buenos Aires.- El Gobierno de la capital argentina homenajeó ayer al escritor granadino Federico García Lorca al cumplirse el 74 aniversario de su muerte, con un acto en un hotel de la ciudad en el que el dramaturgo se hospedó durante seis meses entre 1933 y 1934.

El objetivo de este encuentro, que se inició con las palabras de la subsecretaria de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Josefina Delgado, fue mantener vivo el duende de Lorca, precisamente en el lugar donde vivió en Argentina.

El punto más emotivo de la cita lo pusieron los actores argentinos Ingrid Pellicori y Horacio Peña al interpretar en directo fragmentos de la obra "Bodas de sangre", del artista granadino.

"Aquí en esta ciudad tengo la fama de un torero", aseguró Lorca en uno de los tantos actos a los que asistió a lo largo de su estadía en la capital argentina, que abarcó desde octubre de 1933 a abril de 1934.

Y es que el 29 de septiembre de 1933, acompañado por el escenógrafo Manuel Fontanals e invitado por la Sociedad Amigos del Arte, Lorca embarcó en Barcelona en el transatlántico italiano "Conte Grande" rumbo a Buenos Aires con el objetivo de ofrecer una serie de conferencias sobre literatura.

Encandilado por la ciudad, decidió alargar su estancia de dos semanas a medio año, y fue precisamente la habitación 704 del suntuoso y emblemático Hotel Castelar, situado en la Avenida de Mayo, por entonces el hotel de moda de la ciudad, la fiel testigo de los pasos del escritor en esta capital.

En los sótanos del renombrado Castelar, Lorca participó más de una vez en las retransmisiones de la desaparecida radio "Stentor", y en los salones del Café Tortoni compartió mesa con figuras de las intelectualidad de la época como Carlos Gardel, el poeta chileno Pablo Neruda, Oliverio Girondo, Ricardo Molinari o Salvador Novo.

Desde su pequeño cuarto del hotel porteño, situado en un séptimo piso y que gozaba de unas extraordinarias vistas sobre las cúpulas y tejados de los edificios de la Avenida de Mayo, Lorca caminaba a diario unas cuadras para supervisar el reestreno de "Bodas de Sangre", en el Teatro Avenida, a cargo de la compañía de la actriz Lola Membrives.

Además, aprovechó su estancia en la ciudad para dirigir ensayos de "La zapatera prodigiosa" y "María Pineda", también en el Teatro Avenida, y para asistir a la adaptación de "La dama boba", de Lope de Vega, y al estreno del "Retablillo de San Cristóbal".

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