Cada vez hay más postores

Así operan los cazadores de chollos para comprar pisos un 15% más baratos

Cualquiera puede comprar una casa embargada subastada en el portal del BOE. Se empieza dejando un depósito del 5% del valor del precio de salida y luego, si se gana, hay 15 días para poner el resto.

La Sareb tiene en cartera miles de pisos embargados a la venta a buen precio.
La Sareb tiene en cartera miles de pisos embargados a la venta a buen precio.
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No solo Belén Esteban, colaboradora de 'Sálvame',  puede arrebatarle la casa a su exrepresentante Toño Sanchís en una subasta pública (aunque la operación tuviera sus críticas). Comprarse un piso pujando es cada vez un tema menos tabú y más transparente. Ya no solo los que conocen el sector están a la espera de encontrar un nuevo loft un 15% por debajo del precio de mercado para seguir incrementado sus rentas por alquiler o las de la empresa que represente, sino que cada vez son más los que están a punto de jubilarse y se interesan por saber cómo comprar ese apartamento en la playa que tiene tanto descuento o los casos de padres que se han enterado que los inquilinos de un piso del bloque están a punto de ser desahuciados y no ven mejor oportunidad para que alguno de sus hijos pueda comprarlo y vivir cerca. Son tres perfiles muy diferentes pero que desde hace cinco años que se creó el portal de subastas del BOE en Internet se pueden encontrar detrás del anonimato que a día de hoy ofrece el poder pujar desde tu casa sin que nadie sepa más que eres el postor 1 o postor 2. 

Siguen siendo una gran mayoría de esos postores los que se dedican de forma profesional a revisar con mucho cuidado todo lo que allí se subasta para hacer negocio con ello. La Información ha hablado con un joven de mediana edad que ya ha comprado algún inmueble en una subasta y aunque no se dedique de forma profesional, tiene por costumbre cada martes y jueves "revisar el BOE porque es cuando suelen aparecer las nuevas subastas". Suelen publicarse a partir de las nueve de la mañana, pero no hace falta madrugar porque lo que se pueda ver un día como hoy no será subastado hasta dentro de un mes. Es tiempo necesario para empezar a discernir si los activos que hemos visto son lo que buscamos, son rentables o puede suponernos una carga.

"Lo primero que hago es filtrar en el buscador y quitar las plazas de garaje, los solares o los coches". En algunas ocasiones se llegan a subastar objetos embargados en alguna vivienda como algún jarrón, algún cuadro o algún juguete erótico. Dejando solo en la búsqueda las viviendas, el siguiente paso debería ser conocer todas las características del inmueble. Los más demandados, en los que más gente pujando puede haber y hace que se dispare su precio, son los que están en subasta con pleno dominio. "Hay que tener cuidado porque en ocasiones estás pujando por el 50% de una vivienda y luego toca enfrentarse al resto de la familia o incluso solo por una habitación". 

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🏘️ No solo Belén Esteban, colaboradora de 'Sálvame', puede arrebatarle la casa a su exrepresentante Toño Sanchís en una subasta pública (aunque la operación tuviera sus críticas). Comprarse un piso pujando es cada vez un tema menos tabú y más transparente. Ya no solo los que conocen el sector están a la espera de encontrar un nuevo loft un 15% por debajo del precio de mercado para seguir incrementado sus rentas por alquiler o las de la empresa que represente, sino que cada vez son más los que están a punto de jubilarse y se interesan por saber cómo comprar ese apartamento en la playa que tiene tanto descuento o los casos de padres que se han enterado que los inquilinos de un piso del bloque están a punto de ser desahuciados y no ven mejor oportunidad para que alguno de sus hijos pueda comprarlo y vivir cerca. Son tres perfiles muy diferentes pero que desde hace cinco años que se creó el portal de subastas del BOE en Internet se pueden encontrar detrás del anonimato que a día de hoy ofrece el poder pujar desde tu casa sin que nadie sepa más que eres el postor 1 o postor 2 . Siguen siendo una gran mayoría de esos postores los que se dedican de forma profesional a revisar con mucho cuidado todo lo que allí se subasta para hacer negocio con ello. La Información ha hablado con un joven de mediana edad que ya ha comprado algún inmueble en una subasta y aunque no se dedique de forma profesional, tiene por costumbre cada martes y jueves "revisar el BOE porque es cuando suelen aparecer las nuevas subastas". Suelen publicarse a partir de las nueve de la mañana, pero no hace falta madrugar porque lo que se pueda ver un día como hoy no será subastado hasta dentro de un mes. Es tiempo necesario para empezar a discernir si los activos que hemos visto son lo que buscamos, son rentables o puede suponernos una carga . 📱 Conoce la historia en el link de la biografía . #Pisos #Casas #ComprarCasa #Pisosbaratos #Viivienda #Hipoteca #hipotecas #subasta #hogar #BOE #embargo #Ahorro #Dinero #trucosParaAhorrar #Okupas #inmueble #ofertas #henneo #LaInformacion #Periodismo #NoticiasDestacadas #NoticiasEspaña

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Otro de los requisitos más demandados a la hora de que una puja se convierta en más interesante para este conocedor de las subastas públicas online es que no tenga nadie viviendo dentro y si está okupado comprobar qué zona es. "Si la vivienda está en un bloque donde hay más casas okupadas puede acabar siendo un imposible intentar sacarle rentabilidad pronto".  También hay que conocer las cargas que tenga o, mucho mejor pero que parece imposible, que no tenga ninguna. 

Si la administración pública no ha incluido en la información el certificado de cargas hay que ir al registro para solicitarlo, como en cualquier otra compraventa de vivienda. "Algo que toca pagar siempre son los tres años de recibos de comunidad que haya porque las deudas de la comunidad subyacen pero los últimos tres años más el que está en curso lo paga el nuevo propietario". 

Los conocedores del sector sí perciben que cada vez más encuentran más personas pujando por un piso que hace cinco años "se hubiera subastado por mucho menos valor". Esto hace que la etiqueta de ganga en algunas ocasiones desaparezcan de los inmuebles porque "siempre puede llegar alguno y subir la oferta dejando el precio en la media del mercado". Hay que partir de la base de que un piso subastado suele tener un valor por debajo del 15% actual, pero "en una ciudad como Madrid, que es un mercado líquido con mucha demanda poco a poco se encarece". 

Un ejemplo que no olvida hace unas semanas fue la venta de un piso en la calle Navarra de la capital de unos 30 metros cuadrados que salía con un precio de subasta de 67.000 euros y acabó vendido por 120.000 €.  Por el contrario, si la subasta fuera de un inmueble en un pueblo "puede que quede hasta desierta si no se han registrado previamente en el portal y obtenido el certificado electrónico para poder operar". 

Es uno de los requisitos imprescindibles para darse de alta en una web donde después solo hay que seguir los pasos. Una vez elegida la subasta en la que se quiere participar hay que dejar un depósito del 5% del precio de partida del inmueble. La propia web lo gestiona todo. Para ello nos requerirá un número de cuenta "y si luego sales perdedor de la subasta lo suelen devolver pasado un mes". Si al final hemos logrado comprar la casa "hay un plazo de 15 días para pagar la totalidad". Es aquí donde empiezan a ser menos los que pueden optar a una vivienda comprada en subasta pública porque ¿cómo se consigue una hipoteca en tan poco tiempo? Es casi imposible. De hecho, las personas que apuestan "suelen tener el dinero esperando o capacidad para reunir grandes cantidades de dinero en muy poco tiempo". 

La crisis económica que está generando el coronavirus saca a la luz algunos de estos cazadores de chollos, pensando en rascarse el bolsillo ante posibles penalizaciones a los ahorros. Lo que seguro sucederá en tres o cuatro años -es lo que puede tardar de media una vivienda en aparecer en las subastas del BOE desde que es embargada- es que habrá un gran volumen de casas para comprar debido a la crisis provocada por una pandemia que al margen de lo sanitario ha impactado de lleno en la economía, dando lugar a despidos, trabajadores acogidos a ERTE que temen sean despedidos a su regreso y bajadas de ventas en todos los sectores.

Algunos de los que no pueden hacer frente a sus facturas y se vean en la terrible situación de tener que abandonar su casa puede que escuchen ofertas de los que antes de que una casa entre en subasta intentan hacerse con ella comprando el inmueble por el valor de su deuda y recompensando de alguna manera a su inquilino sin que el banco tenga opción a embargarle el dinero. No es ni común ni fácil.

Tampoco es fácil entrar en una casa, aunque la hayamos ganado en la subasta. "Hay veces que la propia subasta se eterniza cuando dos personas están pujando sin descanso". Suele suceder cuando son dos personas, no empresas porque "ellos llegan y de golpe ponen mucho más dinero sin dejar opciones a subirlo". El día que se abre una subasta está abierta y aceptando pujas hasta las seis de la tarde. Pero esa no es la hora del cierre porque si algún postor envía su oferta a las cinco y media de la tarde tendrán que espera hasta las seis y media para ver si es la última. "En alguna ocasión he oído a gente decir que al final ganó el piso pujando de 100 en 100 euros a partir de las cinco y media de la tarde hasta las dos de la madrugada. El contrincante acabó desistiendo". 

Y una vez lo compras que nadie espere unas llaves. En su poder tendrá los papeles que acrediten que es el dueño legítimo -tendrá que ir al registro para cambiar la titularidad- pero será el que compra el que tenga que ir y entrar en la vivienda como pueda -cambiando cerradura- porque "no te dan un llavero con las llaves nuevas". El estado de como esté todo es casi también una sorpresa, así como si hay inquilinos iniciar los trámites para su desahucio. 

Es por esto que muchas personas encargan a otras que se ocupen de adquirir la casa en la subasta y dejarla lista solo para entrar a vivir o para alquilar o vender. Todo un negocio para esos intermediarios que son los que dedican el 100% de su jornada laboral a buscar un bien rentable, reformarlo y sacarlo al mercado. Los loft es uno de los productos que más se demandan para ello. También cada vez se pueden encontrar anuncios en algunas inmobiliarias donde el piso que se está ofertando es el mismo al que un particular ha echado un ojo en la subasta. Se despreocupa así de todo lo demás a cambio de un precio a convenir con la firma.

Otro inconveniente a la hora de que un particular se acerque hasta este portal es que si está buscando el casoplón de su vida -chalet con piscina, adosado a las afueras de la ciudad, piso de cinco habitaciones en pleno centro- puede que aquí no la encuentre, si tenemos en cuenta que la mayoría del perfil de las personas a las que embargan suelen ser de rentas bajas. Pero no siempre es así y ahí está la pericia o suerte del que busca para encontrar. 

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