Mientras la mujer veía la televisión

Condenado por abusar de la nieta de su esposa cuando la niña tenía seis años

La pequeña se quedaba a dormir en un piso con un dormitorio donde su abuela le había habilitado un colchón hinchable junto a la cama de matrimonio.

Coche Policía Nacional
La pequeña se hacía la dormida cuando el hombre entraba en la habitación
POLICÍA NACIONAL

Un hombre que abusaba de la nieta de su esposa cuando la pequeña de seis años se quedaba a dormir y mientras la mujer estaba viendo la televisión con la madre de la pequeña ha sido condenado a cinco años y cuatro meses de prisión. Todo sucedía en un piso de San Sebastián con una habitación en la que la abuela ponía un colchón hinchable junto a la cama de matrimonio. La pequeña se hacía la dormida cuando este hombre entraba en el cuarto y no dijo nada hasta que un día querían que se quedara de nuevo allí a dormir. Según la sentencia del caso, juzgado el pasado febrero a puerta cerrada en la Sección Tercera de la Audiencia de Gipuzkoa, en aquella época la niña se quedó a dormir "un número indeterminado de veces" en la vivienda, un piso de un único dormitorio, en el que su abuela le había habilitado un colchón hinchable junto a la cama de matrimonio.

La resolución judicial, a la que ha tenido acceso EFE, explica que, "en varias de esas ocasiones", el procesado aprovechó que la menor se acostaba después de cenar para, "transcurridos unos minutos", introducirse en la habitación, mientras la madre y la abuela veían la televisión en el salón de la vivienda y "se encontraban en una posición en la que no podían percatarse de lo que ocurría en el interior del dormitorio".

En esta estancia, el hombre sometía a la pequeña a distintos tocamientos de índole sexual, "creyendo que la niña dormía", aunque en realidad "permanecía despierta" con los ojos cerrados y "fingía dormir". El escrito judicial concreta que el procesado llevó a cabo esta "conducta" en al menos tres ocasiones, "en días distintos y siempre en idénticas circunstancias". La menor no contó a nadie lo sucedido hasta octubre de 2018, cuando, "ante la insistencia de sus familiares para que se quedara a dormir en el domicilio de su abuela y el acusado" a raíz de un viaje de su madre al extranjero, decidió relatar los abusos debido "al temor y rechazo que ello le provocaba".

La sentencia explica además que, a consecuencia de lo sucedido, la niña sufrió afectación psicológica, así como una disminución del rendimiento escolar y dificultades para conciliar el sueño. Para condenar al hombre, el tribunal otorga total credibilidad a la declaración de la menor, que en la actualidad tiene trece años y que sido "persistente" desde el inicio del proceso judicial, además de carecer "de cualquier ánimo torcido" hacia el imputado y contar con "relevantes corroboraciones" de elementos periféricos, por lo que la considera "apta para enervar la presunción de inocencia" del hombre.

La sentencia destaca asimismo que en este caso no se ha acreditado la existencia de un móvil malicioso que pudiera inducir a la menor "a fabular de manera artera" respecto al comportamiento del marido de su abuela. "No había una previa relación víctima-acusado denotativa de móviles de odio o venganza y, por otro lado, si bien es cierto que a raíz de los hechos sucedidos la niña puede tener interés en la condena del acusado, ello no significa que se haya de eliminar de manera categórica el valor de sus afirmaciones", recalca el texto judicial.

Por estos motivos, la Audiencia considera al encausado responsable de un delito continuado de abuso sexual por el que le condena a cinco años y cuatro meses de cárcel y le impide ponerse en contacto con su víctima o aproximarse a ella durante otros siete años. Asimismo, le impone cinco años de libertad vigilada tras su excarcelación y le obliga a compensar a la menor con 7.000 años por los daños sufridos.

Mostrar comentarios