Miércoles, 22.11.2017 - 04:54 h

LAS ASESINADAS POR VIOLENCIA MACHISTA SON CADA VEZ MÁS JÓVENES

- La última es una joven de 20 años. Las víctimas mortales por violencia de género son cada vez más jóvenes, según pone de manifiesto el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial, que señala que la edad de más del 70% de las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en 2015 tenía menos de 35 años.
La edad media de las víctimas mortales de 2015 se situó en 41 años y medio, casi seis menos que en 2014, lo que refleja un progresivo descenso de la edad de las mujeres asesinadas por sus compañeros sentimentales. La última mujer asesinada es una joven de 20 años acuchillada ayer, supuestamente por su exnovio.
“Destaca el hecho de que en algo más del 70% de los asesinatos la mujer tenía menos de 35 años”, precisa el informe.
En 2017 han sido asesinadas seis chicas de entre 20 y 29 años, según los datos recogidos por las organizaciones feministas, aunque el grueso de víctimas se concentra entre los 40 y 49 años (30%).
No obstante, el segundo grupo de edad más afectado por los crímenes machistas es el de mujeres entre 30 y 39 años, ya que diez mujeres entre estas edades han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en lo que va de año.
Sin embargo, según los datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, las asesinadas en 2017 son 36, aunque este registro oficial no tiene en cuenta otros seis casos de mujeres asesinadas que aún no han sido reconocidos judicialmente, por lo que la cifra real podría alcanzar los 42.
El informe del Consejo General del Poder Judicial, que valora las cifras de las muertes por violencia de género en el año 2015, apunta que un total de 60 mujeres fueron presuntamente asesinadas por violencia machista, lo que supone un incremento de un 11% respecto al año 2014.
El grupo de expertos responsable del informe pone de manifiesto que las denuncias examinadas se ciñen, en general, al último hecho de violencia sufrido por la víctima. El organismo reclama un espacio idóneo y una dedicación de tiempo suficiente, tanto en sede policial como en sede judicial, para poder reflejar “los matices más importantes de la relación de violencia”.
Y es que la mayoría de antecedentes de violencia que relatan las víctimas antes de haber sido asesinadas son episodios como “insultos, amenazas o empujones”, destaca el informe. Por tanto, el CGPJ considera que los profesionales que recogen el testimonio de las víctimas deben estar capacitados para detectar la situación de la mujer.
“No es la violencia física extrema la que conduce a la muerte sino que en la mayoría de los casos es el clima de dominio y control el que provoca el desenlace”, explicaron los expertos. Por último, el informe precisa que el porcentaje asesinadas que había presentado una o más denuncias contra sus presuntos asesinos previamente a la muerte ha descendido en un 53%.

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